jueves, 14 de abril de 2011

Chapter 01.

Y allí estaba yo; otra vez pensando en lo que debía hacer con mi vida. En los brazos de Andréu, intentándome enfocar en lo mejor para los niños; no importaba mucho yo, si no que su felicidad era lo primero.


Tranquila; todo va a pasar  decía con su acento francés intentando hablar español.
 No puedo, yo confié en él, le presente a mis hijos...  la melancolía se apoderaba de mi voz – Realmente me proyecté con él. 

Andréu me aferró a su pecho desnudo, acarició mi mejilla derecha con su suave mano

 Tú y tan sólo tú sabes lo que debes hacer  me miraba como enamorado.

Yo recostada en torso desnudo no sabía que pensar, me apenaba demasiado el echo de que Brian me fuese infiel con otra mujer, con la cuál tenía una relación paralela desde antes de su matrimonio.

 No quiero volver a California  me acurruqué aún más junto a él buscando su calor corporal, ya que era una mañana muy fría.
 Pero debemos volver; tus hijos, los chicos, la banda. No puedes renunciar ahora. 
 Claro que no, tampoco quiero quedarme aquí, odio éste país  Me levanté de su pecho y con la sábana cubrí mi desnudo cuerpo.
 Entonces partimos mañana ¿te parece?  me miraba cálidamente con sus ojos azules intensos.
 Si tú así lo quieres  le sonreí tímidamente mientras buscaba mi ropa.
 Más que mal son tus padres, y nunca les hablas. No te haría mal compartir con ellos un día más  se levantó desnudo, encontró su ropa interior.

Y así pasó esa fría mañana; decidí quedarme en Chile un día más. No soportaba a los periodistas fuera de la casa y mucho menos las peleas entre mis padres. La hora avanzó y a eso de las 13:00 horas Chile, recibí una llamada.

 ¿Hola? - Era Mischa preocupada.
¿Cómo están las cosas por allá Nixie?  refiriéndose al tsunami.
 No paso nada, al menos ya levantaron la alarma  la tranquilicé.
 ¡Oh, que bueno! Los niños están bien, pero Brian pregunta porque estás extraña con él...

Guarde silencio.

 Hablamos mañana ¿si? 
 Claro, nos vemos mañana entonces, te amo Nixie, cuídate ¿si? 
 Lo haré, tu igual, te amo Mischa. Adiós. 

Andréu me vio y su cara hablaba por él.

 Sí, era ella, quería saber como estábamos...  le sonreí.
 Oh bien... Tu madre dijo que era hora de almorzar  Parado en la puerta de la que solía ser mi habitación cuando venía de visita donde mis padres.
 Está bien  asentí con la cabeza y lo seguí al piso de abajo donde se encontraba mi anciano padre con su poco cabello y su bigote infaltable, sentado en la mesa esperando a que mi también anciana madre le sirviese su plato. 

Tomé asiento y entre el espacio que había entre mi padre y yo, tomó asiento Andréu, a mi otro costado se sentó mi madre con sus cabellos aún teñidos.
Andréu ya era parte de la familia y mis padres lo tomaban como un hijo más, le preguntaron sobre su hijo, nuestra banda, entre muchas cosas.

 ¿Cómo va la vida allá en California?  preguntó mi padre.
 Bien, ya todos tenemos hogar definitivo y tiene buen clima  rió un poco y mamá lo interrumpió.
 ¿Cómo están los niños Cony?  la miré de reojo.
 Están bien, ya entraron a clases; Richard fue a ver a Lilian en su primer día, también a Alexander y Corey fue a ver a Cristal...  me interrumpió como siempre lo hace. 
 ¿Y con quién los dejaste? ¿Solos?
Miré a mamá como siempre lo hago Claro que no, quedaron con Sofía

Papá mientras comía agregaba a su distancia

 ¿Y tu novio?  lo miré seria, Andréu me miro de costado.
 Romperé con él... un breve silencio dominó la mesa mientras mamá ponía una de sus típicas caras de asombro.
 ¿Por qué?  preguntó.
 Porque tiene a otra mujer desde antes de su matrimonio, engañaba a su ex esposa con ella y aún no terminan su relación... 

Mi padre abrió grandes sus ojos y dijo.

 ¿Y cómo tu permites que te haga eso?  su voz de enojo se hizo notar.
 Porque me enteré sólo hace un par de días... guarde silencio. 

Andréu miro a mis padres y a mí. 

 Dejemos que ella resuelva sus problemas  dijo apresurándose a cualquier cosa que pudieran decir mis padres.
 Sí, no es eso, es que me preocupas hija...  dijo mi madre como cuando era pequeña.
 Ya crecí, sé las decisiones que debo tomar; no es nada del otro mundo  le dije en tono de superioridad.

Acabé mi plato y me levanté dando las gracias; y en la mesa mis padres quedaron interrogando al pobre Andréu. Respondió todo por mí...

 Siempre dije que quería ver a mi hija con un hombre como tú  le dijo mi madre.
Andréu sonreía y preguntó  ¿por qué? 
 Porque eres apuesto, tienes cara de ser un chico adorable, eres bueno con la gente, la tratas muy bien y eres educado, lo único malo son esos feos tatuajes en tus brazos

Andréu reía mientras mi madre le decía eso y papá agregó.

 No lo critiques, así es su estilo; mira a Cony, como la criamos y se salió con la suya, se hizo esos feos tatuajes 

Mis padres siempre estuvieron en desacuerdo con mis pocos tatuajes, en ese sentido amaban a Richard, porque no tenía ninguno, pero su problema con él era nuestra diferencia de edad. Padres...
En mi habitación yacía recostada sobre la cama pensando que hacer, miles de cosas pasaban por mi cabeza, creo que escribí un par de canciones con esos pensamientos, y para despejarme encendí el televisor.

 "Nixie Bauer arribó a Chile ayer, intentamos hablar con ella, pero se rehusó ¡Y la seguimos! Por lo que nos informan está en casa de sus padres, pero nadie ha podido tener contacto con ella..."  Los titulares de los programas de espectáculos me sofocaban. Apagué el televisor y en la puerta aparece papá.

 ¿Puedo pasar? –  me miró y moví la cabeza diciendo que sí; se sentó junto a mi en la cama.
 ¿Te afectó mucho, cierto?  me acarició la espalda.
 No es eso, sólo que de verdad lo quiero, pero yo no tolero estas cosas...  mi voz se tornó lagrimosa.
 Lo sé hija, pero tienes que ser fuerte  la típica frase de papá.
 Le presenté a los niños... y no quiero que conozcan a nadie más hasta que aparezca el indicado...  solté unas pequeñas lágrimas y papá me abrazó. Su fuerza en ese abrazo era señal que debía desahogarme, pero no lo hice.
 Debes tomar decisiones pensando en tu felicidad, si tu eres feliz, los niños también lo serán, sólo debes tomarte tu tiempo hija  me seguía abrazando.
 No lo sé, lo único que quiero es paz... –  me solté. Se levantó, me sonrió y se fue.


Así pasó la tarde sin muchas cosas anecdóticas, cayó la noche y con ella mi angustia. A eso de las 22:00 en Chile, recibí una llamada desde el número de Mischa.

 ¿Hola?  un largo silencio se oía.
 ¡Mamá!  un grito me hizo saltar.
 ¿Lily?  pregunté.
 ¡Si! mamá, te extraño mucho... intentaba hablar en español, ya que se crió con el Inglés y apenas tiene 3 años.
 Y yo a ti tesoro. ¿Cómo te estás portando? 
 Bien, me como toda la comida 
 ¡Oh! eso es bueno hija, para que seas grande y linda. 
 ¡Si! Te quiero mamá, vuelve pronto ¿si?  Y cortó sin que yo pudiese despedirme; eso me alegró la noche de una manera impresionante, es esos momentos entiendo a las madres cuando se ponen felices con una palabra de sus hijos.

Al rato de esa llamada recibí un mensaje de texto  "Que duermas bien, te ama Brian." eso hizo que me largase a llorar; exploté, silencié mis gritos con una almohada hasta que sentí la puerta del cuarto.

 ¿Qué te pasó?  preguntó Andréu asustado.

Corrí y lo abracé muy fuerte, me quebré entre sus brazos, lloré, grité y me aferré a él lo que más pude.

 ¡¿Por qué tengo que ser tan tonta?!  gritaba con mi cara en su hombro.
 No... No lo eres, tranquila.  Me tomó de los hombros  Cálmate Nixie... 
Su voz hizo que guardara silencio, pero no cesó mis lágrimas.
 Tranquila ¿qué te puso así? 

Respiré y le mostré el texto. Lanzó el celular a la cama y me abrazó tan fuerte como pudo, acarició mi nuca.

 Todo esto pasará, no puedes estar así por siempre... 

Mis lágrimas no se detenían y ya me dolían los ojos.

 Tranquila, todo estará bien ¿si?  Tomó mi cara entre sus suaves manos y me miró directo a los ojos  Nunca estarás sola y lo sabes...  Sus ojos azules me hicieron callar, sus manos secaron mis lágrimas delicadamente, su voz grave y profunda se hizo pasiva, parecían susurros.
 ¿Estás mejor? preguntó.
 Eso creo...  respondí un poco más tranquila.

Volvió a abrazarme mientras el sueño me dominaba  Quiero dormir... le dije en un lento susurro.

 Está bien, colócate tu pijama, yo iré a la cocina y regreso en 5 minutos  besó mi frente y se fue.

Hice lo que dijo, tomé mi celular y twittié que era mi última noche en Chile; decidí apagar el teléfono y lo deje en un mueble cercano. Toqué la almohada y en cosa de segundos me dormí.
Cuando Andréu volvió me encontró dormida, se desvistió quedando sólo con su ropa interior y se acostó junto a mí, me besó la mejilla y en un tono casi silencioso dijo:

 Buenas noches...

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