miércoles, 31 de agosto de 2011

Chapter 44.

En este momento no recordaba por cuantas veces tuve que pasar por lo mismo, para variar no era la primera vez; me sentía invadida, sucia y usada… después de todo lo que pasó, no sé si estaba choqueada o qué, pero comencé a temblar levemente.
Subió sus pantalones y me miró con aires de grandeza, haciéndome sentir miserable.

         Espero que hayas aprendido la lección muchachita – rió ebrio.

Sentí como se me nublaba la consciencia, los truenos en mi cabeza retumbaron desde lo más profundo… me levanté como una moribunda con los nervios destrozados hasta más no poder y corrí hacia él, lo lancé al suelo gracias a mi fuerza y su poca estabilidad gracias al licor que había bebido, comencé a golpearlo con la poca fuerza que ahora podía controlar.

         ¡Eres un hijo de puta! – grité con ira.

Me sujetaron por mi cintura, unos fuertes brazos que supe reconocer, la voz de Mischa pude oír antes de cerrar los ojos y desmayarme.

         ¿Qué está sucediendo? – gritó ella alterada.
         No lo sé, tu amiga está loca – mintió Shadow.

Salió corriendo sin decir nada más, Corey me tenía entre sus brazos y Mischa comenzó a preocuparse.

         Pídele a Lu un cuarto, no se ve bien – dijo el rubio.
         Está bien, no te muevas de aquí.

Corrió en busca de ayuda, sin querer Lu ya estaba con Dero, al momento de contarle a ella lo que había pasado él escucho todo, Mischa no podía disimular, en verdad se preocupa mucho por mí.

         Tráiganla por aquí, síganme – decía Lu.

Corey cargándome y Dero junto a mi, protegida ya estaba, pero lo que había pasado me descompensó absolutamente, llegamos al cuarto y me recostaron sobre la cama, todos a mi alrededor como un pesebre… Poco a poco comencé a abrir los ojos.

         ¿Nixie, estás bien? – preguntó Dero.

Bostecé y me di cuenta de que algo estaba pasando, recordé y me alteré.

         ¡¿Dónde está Shadow?! – grité.
         ¿Qué sucedió con Shadow exactamente? – preguntó Mischa.

Me senté en el borde de la cama y respiré profundo para tranquilizarme un poco.

         Lo que voy a decir es serio y no quiero reacciones agresivas de parte de nadie ¿está bien? – miré a Corey y a Dero.
         Está bien, ahora explícanos – dijo Mischa.

Lu y Brian también estaban presentes, no sabía como explicar todo… tuve miedo.

         Shadow se aprovechó de mí, él… me violó – dije agobiada.

Todos abrieron demás sus ojos, lo que acababan de escuchar les había asombrado para mal; como era de esperarse hubo malas reacciones, bueno, pero a decir verdad… no podía esperarse nada bueno.

         ¿Qué? Eso no es cierto – dijo Brian, negando con su cabeza.
         ¿Él te hizo eso? – frunció el seño Dero.
         No mentiría con algo así – miré un cuadro de la habitación.
         Por eso estabas golpeándolo ¿no? – dijo asombrada Mischa.
         Sí… – susurré.
         Voy a matar a ese sujeto – dijo Dero poniéndose de pie.
         Yo te ayudo – agregó Corey.

Ambos salieron de la habitación, Brian también los acompañó, nos quedamos solo las chicas en el lugar, yo sentada en el borde de la cama mirando el suelo, Lu al frente de pie con sus manos en la cintura mirándome con lastima y Mischa sentada junto a mí dándome su apoyo con lastima; solo quería irme a casa, no me sentía bien.

         Me duele el vientre… – me quejé.
         Creo que mejor nos vamos a casa Nix, creo que con esto y tu perdida no debe sentirse bien tu cuerpo…
         ¿Trajeron auto? Yo puedo acompañarlas si quieren – dijo Lu inclinándose.

Asentí en silencio, nos pusimos de pie y bajamos las escaleras, no vimos que sucedía nada extraño… lo que nos tranquilizó un poco, salimos y subimos al auto de Mischa.

         Cualquier cosa que suceda, me llaman ¿si? – dijo Lu desde afuera.
         Tranquila, te avisaremos, no te preocupes – dijo sonriente Mischa

Ya eran las 05:30 de la madrugada cuando llegamos a casa, Mischa se encargó de acostarme y darme un café, se fue como a las 06:00 a su casa; después de unos cinco minutos llegó Dero, las luces estaban apagadas y los niños dormían, daba la impresión que yo también, pero no era cierto. Entró al baño para desvestirse y yo me senté en el borde de la cama para esperarlo, pasó un corto rato y salió, me miró extrañado, yo me puse de pie y corrí a él para aferrarme a su torso desnudo y cálido, quería sentirlo cerca y solo mío… pese a todo lo que pasó.

         ¿Cómo estás mi amor? – dijo mientras besaba mis cabellos y me abrazaba.

No dije nada, no tenía nada que decir, solo permanecí en silencio mientras cerraba mis ojos para disfrutar del contacto de su cuerpo con el mío. Volví a la cama, esta vez acompañada por él, me acurruqué lo más cerca que pude junto a Dero y él me cobijó haciéndome sentir segura.


Narra Dero Goi.
El rubio lo sujetaba, mientras yo lo golpeaba, quería deformar su rostro lo que más pudiese, él no merecía mirar otra vez a mí amada… ni a nadie más.

         ¡Eres un maldito enfermo…! – repetía una y otra vez mientras mis puños se impregnaban en su estómago y rostro.
         ¡Dale con fuerza! – gritaba Taylor descontrolado.
         ¡Deténganse! – nos recriminaba Brian.
         ¡Tú no te metas Haner! ¡Esto no es asunto tuyo! – dije furioso, empujándolo para que se alejase.

Mis puños iban y venían, una y otra vez sin detenerse… tenía tanta impotencia reunida en mi interior, tanto enojo que esto fue la gota que rebalsó el vaso; todo lo que había pasado me tenía mal, y ahora… que había recuperado de alguna manera a la mujer que amo, y que un idiota que no tiene donde caerse muerto me la arrebate de una forma tan bastarda, no tiene  nombre… mucho menos para mí.

         ¡Esto es para que no te metas con mi chica! – dije golpeándole el rostro, rompiéndole la nariz.

Brian intentaba acercarse, pero yo no lo dejaba, mi fuerza en este momento estaba fuera de control. Veía sonreír a Corey como si estuviera feliz de que Shadow recibiera su merecido… me gustaba de cierta forma, lo sádico me estaba rozando la piel…
Luego de casi media hora de golpearlo, lo dejamos en el suelo, le di una patada en sus bolas y decidí irme, ya me sentía un poco más aliviado, aunque en verdad no estaba bien, no me sentía bien… habían abusado de Nixie…

         Buenas noches hermano – me dijo Corey antes de encender el motor del auto de Nixie.
         Hasta otro día, cuídate – sonreí de media luna.

Le hice una seña a Brian, despidiéndome. Partí a casa, estacioné el auto, al parecer todos dormían, incluso ella… entré al baño para desvestirme y así poder descansar… lavé mis manos ensangrentadas y partí al dormitorio una vez más, encontrándome con Nixie, observándome perturbada.
Nos dormimos juntos, nuestros cuerpos se hicieron uno… no había espacio entre nosotros, la sentí muy mal, se sentía mal… no me gustaba eso, pero sea como sea, mi deber era protegerla.


Narra Nixie Bauer.
Avanzaron los días, dos solamente, había llegado el día de la primera ecografía de Mischa, el día de ayer me había comentado lo ansiosa que estaba y que no quería saber el sexo del bebé hasta el último mes, esa misma tarde daríamos un concierto de despedida para Martín, que se iría en dos días más y para ser sincera, no he aprovechado mi tiempo con él.

         Señora, Mischa está en la sala para hablar con usted – dijo Teresa en mi escritorio.
         Gracias nena, voy de inmediato.

Me puse de pie y bajé con Martín y sus amigos que no se despegaban de mí, porque decían que yo era genial; saludé a mi fiel amiga quien me esperaba ansiosa…

         Hola Nix – dijo hiperactiva.
         Hola Mischa, ¿Cómo te fue? – reí.
         ¡Tengo algo que contarte! – gritó.
         Tranquila mujer, anda dime – seguí riendo.
         Estoy embarazada de trillizos – levantó sus cejas.

Me asombré, ¿trillizos? Eso asombra a cualquiera, más aún en ella que decía querer solo dos hijos, pero que rápido crece la familia…

         ¿Tendré 3 primos? ¡Genial! – dijo Martín.
         Vaya, Corey si es potente – reí aun asombrada.
         Eso tú lo sabes, muñeca – rió.
         Entonces… hoy no podrás dar el concierto – dije apenada.
         Eso que importa, tu puedes tocar la guitarra por mí Nixie – sonrió.
         ¡Eso es aún más genial! – agregó Martín.
         ¿Estás segura? ¿No quieres suspenderlo? – levanté mis cejas.
         ¡No! Claro que no, son los últimos días de los chicos aquí, ellos merecen ver el concierto…
         Bueno, pero debo golpear a Petter – dije indiferente.
         Está bien, entonces vámonos – sonrió sabiendo que hablaba en serio.


Partimos a mi auto y emprendimos el camino hacia el estadio en donde realizaríamos el concierto, la emoción en los niños me hacía feliz, una llamada nos detuvo en la autopista.

         Diga – contesté.
         ¿Dónde estás mi amor? – era Dero.
         Vamos camino a Malibu ¿Por qué? – reí.
         ¿Cómo voy a ir si no sé llegar? – rió.
         Pues ven con Corey, él sabe llegar…
         Bien, nos vemos en la noche, te amo
         Y yo a ti bebé, adiós – corté.
         ¡Uy, bebé! – reían los chicos.
         Cállense o los lanzo al mar – reí.

Se callaron y yo con Mischa reímos. En unos pocos minutos llegamos, bajé las dos guitarras que traía, Mischa cargó una y yo la otra, los niños seguían boquiabiertos mirando todo a su alrededor; ya estaban llegando personas, estaban esperando a que las puertas se abrieran para poder entrar, aún estaban preparando el escenario y adornando el fondo. Llegamos a donde estaban los chicos, sonreían al verme y Petter no podía creerlo, fruncí el seño y lo lancé al suelo de un gran golpe.

         ¡Eso es para que entiendas que Nevinger es Bauer! ¡Mischa y yo damos las órdenes! Y si no te gustan… puedes irte a la mierda – dije indiferente apretando mi mandíbula.

Todos me miraron asombrados, sobre todo el mismo Petter y los niños; se levantó y respiró profundo para pedirme disculpas.

         Lo lamento… no sabes cuanto – miró el suelo.
         Espero que no vuelva a repetirse, ni sigas siendo un imbécil, te amo – dije mientras lo abrazaba.
         No te preocupes, no volverá a pasar, yo también te amo Nixie – correspondió mi abrazo y besó mi cabeza.

Los niños trajeron una cámara de video y comenzaron a grabar todo, luego de esa escenita, partimos a ensayar un poco, ya estaba anocheciendo y debíamos comenzar.

         Estamos con Corey afuera – dijo Dero.
         Bien, Mischa va con los niños para que no se pierdan
         Bien, suerte con el show, te amo
         Y yo a ti, espero que disfrutes – sonreí.
         Grabaré todo – rió.
         Eso me gusta.
         Bien, adiós nena – cortó.

         ¡SALEN EN CINCO MINUTOS! – gritó el técnico.

Asentí, tome una de mis guitarras y miré a los tres chicos.

         Toma tu vodka – sonrió Andréu.

Sonreí y lo bebí, era nuestra cábala bebernos un trago antes de subir al escenario, así la adrenalina ya estaría presente cuando todo comenzara. Andréu tomo posición el la batería, Petter tomó su bajo y Alex la otra guitarra, me paré frente al micrófono y se encendieron las luces. “Throw yourself away” Comenzó a sonar y todos gritaron, dando inicio al show; las poderosas guitarras hacían lo suyo al igual que el resto de los instrumentos.
Podía sentir como mis latidos aumentaban, mi piel se erizaba… hacían falta los coros de Mischa, la voz de Petter no se mezclaba bien con la mía, pero eso en verdad no era tan importante; al acabar la primera canción con aplausos y gritos, me di el tiempo de hablar…

         Buenas noches Malibu…

Gritos por todas partes.

         Como verán, hoy Mischa no nos acompañará en esta velada… porque está embarazada y el ruido afecta a mi sobrino. Pero está entre ustedes ¿Dónde mierda estás Mischa? – la busqué con la mirada. – ¡Allí estás! Démosle un fuerte aplauso… Te amo Gran Bauer – sonreí mientras todos gritaban y aplaudían a Mischa – Espero que no les moleste que yo tome la guitarra por hoy, no soy tan buena como Mischa, pero haré lo mejor posible ¿si? – reí – Sigamos entonces con esto…

Burn it to the ground” fue la segunda gran canción de la noche, la gente saltaba y comenzaba a girar al centro del lugar mientras había un solo de guitarra, se sentía bien… Seguimos avanzando con algunos cover que habíamos echo a diferentes grandes bandas del genero, la brisa nos acompañaba, hacía de esto mucho mejor, un aire, un pequeño impulso para que todo esto continuara su rumbo, era mejor mientras avanzaba la noche. Llegó la hora de poner “S.E.X.” en escena, imaginen los gritos de ese momento… todo los orgasmos que podían oírse entre cada párrafo, no había momento mejor.
Entró Constantine en el escenario y la música lo hizo participar mientras tría consigo una gran guitarra que sería tocada por mí, era el regalo de Max de hace unos años; me emocioné mucho, y cambie de guitarra, permaneciendo aún Constantine aquí, sujetándola mientras animaba al público con los brazos, incitándolos a saltar y seguir disfrutando.
Después de tres largas horas de espectáculo, acabamos con “Bridge of destiny”, canción que nos agotó a todos, dimos los mejores 8 minutos finales.

         ¡Muchas gracias a todos! Que tengan buenas noches – dije agotada.

Los aplausos de despedida nos hicieron felices a todos, la bella energía que nos entregaba el público era maravillosa, tan solo con ese tipo de gestos, nuestra noche era recompensada.
Bajamos a los camarines para descansar un poco antes de irnos  a casa, después de quince minutos apareció Mischa con Corey, Dero y los tres niños eufóricos con el show.

         ¿Les gustó? – reí mientras nos grababan Dero y Martín.
         ¡Fue lo mejor! – gritó Thomas.
         No sabía que éramos tan buenos dando shows – rió Mischa.
         Somos los mejores – dijo victorioso Petter.
         Me alegro que todo salió bien – suspiré.
         Eres una gran cantante – dijo Dero grabándome.
         Deja esa cosa – reí.
         Dame un beso – rió.
         Ven aquí…

Lo jalé de su ropa y la cámara lo grabó todo; luego del concierto… nos fuimos a un bar para celebrar y luego, cada uno a su casa.

sábado, 27 de agosto de 2011

Chapter 43.

Una rara lluvia nos cayó encima aquella noche, mis extraños sueños no me dejaron dormir hasta la madrugada; me aferré al pecho de Dero que chocaba contra mi espalda, miré toda la habitación durante largas horas sin poder conciliar el sueño.
Ya había llegado ese tan esperado 7 de Julio, el gran cumpleaños de Synyster, fiesta a la que habíamos sido invitados prestigiosamente por Lu y su prometido, el cumpleañero.

         ¿Cómo quieres que me vista esta noche? – dijo Dero.

Había salido hace poco de darse un baño y solo traía una toalla en su cintura, cubriendo lo esencial.

         Ve así como estás, te ves guapo – saboreé mis labios.
         ¿O prefieres que vaya así? – dejó caer la toalla.

Se activaron mis hormonas y fui tentada a llegar tarde, pero eso que importaba ahora….
Mientras tanto, Mischa en su casa peleaba con Corey por la pequeña Rochelle, ya que ella quería dejarla en casa de James mientras estaban en la fiesta, pero él ansiaba dejarla cuidada por la empleada de la casa.

         Será mejor dejarla con su padre….
         ¿Por qué no en casa? Es mucho más seguro…
         Mírale el lado positivo, así tendremos la casa sola para nosotros cuando lleguemos – sonrió Mischa.

El rubio sonrió sabiendo a lo que se refería; acabaron de vestirse ambos a esta altura de la tarde, pasaron a casa de James para dejar a Rochelle y se fueron a la fiesta, que no quedaba tan lejos.
Buena música, mucha gente en una gran casa y alcohol por todas partes, cuando llegamos con Dero, no recibió el cumpleañero junto con Lu quienes sonreían felices de vernos.

         ¡Feliz cumpleaños! – abracé a Brian.
         Muchísimas gracias – sonrió.
         Toma tu regalo hombrecito – rió Dero.
         ¿Qué es?
         Condones – sonrió.

Eso nos hizo reír a los cuatro, en realidad no eran condones, claro que no, Dero solo bromeaba; como sea, entramos luego de intercambiar unas cuantas palabras, nos encontramos con muchos conocidos, también con los integrantes de Avenged Sevenfold… había un ambiente agradable, muchas caras extasiadas y cuerpos deseosos de gozar el momento. Mischa apareció luego de un rato, me la encontré en la pista de baile mientras disfrutaba yo con Dero.

         ¡Hola! – gritó animosa.
         Hola nena ¿Cómo estás? – la abracé.

Dero saludo a Corey con una confianza que nunca había sentido entre ellos, fue extraño, lo admito… como sea, seguimos bailando entre tanta gente, todo se sentía espectacular… hasta que me topé con Shadow; en un primer momento lo ignoré, pero insistió con sus comentarios desagradables.

         Vaya, no sabía que Brian invitaba a sus perras – reía con un trago en su mano.
         No fastidies – bufé molesta.
         No, de verdad no sabía que las ex novias eran invitadas – seguía riendo.
         Dime ¿Qué es lo que quieres? – dejé a Dero y miré de frente al sujeto.
         Tranquila pequeñita – rió.
         No me hagas golpearte idiota – dije entre dientes.
         No le hagas caso, mi amor – susurró Dero en mi oído.
         Tú no te metas – encogí mis ojos.
         Anda, golpéame niña – me tentó.
         Si así lo quieres – sonreí.

Y lo hice, todos saben que no hay que provocarme porque soy capaz de cualquier cosa; mi puño en su rostro impactó, retrocedió cubriéndose la zona dañada, un círculo de gente nos rodeó para presenciar lo que estaba pasando; entre asombro y emoción miraban todos boquiabiertos.

            –    ¿No era eso lo que querías? – sonreí.
         ¿Quieres que te golpee yo? – levantó sus cejas molesto.
         Vamos, inténtalo – dije indiferente.

La tensión abundaba en el ambiente, pero apareció el cumpleañero y su prometida para arreglar la situación.

         Tranquila, no le hagas caso – me decía Lu.
         ¿Pero que mierda te sucede? No arruines mi fiesta, hermano – le decía Brian al tipo.
         Pues entonces que no me provoque – fruncí el seño.
         Está bien, vamos a la barra.

Lu me sacó de allí, alejándome de todas las personas, pedí un vodka y ella se marchó, después de todo ella debía cuidar a su hombre… permanecí en la barra sola un buen rato, hasta que apareció el rubio de mis sueños.

         Que espectáculo acabas de dar – sonrió sentándose junto a mi.
         No me jodas Corey – sonreí jugando con una servilleta.
         Dame un whiskey – le pidió al barman.
         ¿No deberías estar con Mischa?
         Está dormida…
         ¿Y eso por que? – me extrañé.
         Pues tanto bailar la agotó, además se bebió un brandi… y con el embarazo le hizo efecto.
         ¿No crees que tendrías que hacerle compañía por si despierta? – reí.
         Sabe cuidarse sola… ¿Y Dero? – miró a su alrededor.
         Debe estar por ahí bailando con alguien – levanté mis cejas.
         Supe lo de tu perdida… lo siento mucho…
         No quiero hablar del tema…
         Ven, acompáñame un minuto – tomó mi mano.

Obedecí, al ponerme de pie sentí que el mundo daba vueltas, sí… estaba borracha, Corey me llevó al baño que estaba alejado de la fiesta, entramos y me acorraló contra la pared. Sin palabras, sin nada que decir comenzó a besarme con aquella pasión de hace años atrás, esa pasión de la que me enamoré… Sin parecer un pervertido ni un desesperado, solo acariciaba mi rostro con sus suaves manos, esto me traía bellos recuerdos que quería olvidar; él lo hacía por verdadero sentimiento, no por simple excitación. Luego de un largo rato, nuestros labios y lenguas se separaron lentamente, abrí mis ojos a una leve velocidad para disfrutar del momento un poco más.

         Corey… ¿qué estás haciendo? – susurré en sus labios.
         No soportaba más, necesitaba besarte para recordar que aún existo…

Cerró sus ojos y rozó nuestras narices como un beso esquimal, este momento me estaba dando nostalgia y no debería estar pasando.

         Lo siento mi amor, pero me hacías mucha falta – sonrió levemente.
         Corey, esto no está bien… ¿pero que mierda estamos haciendo? – cerré mis ojos mientras chocaban nuestros labios.

No pude evitar sonreír, sentir el fruto prohibido en mí era grandioso; la música de fondo hacía retumbar las paredes, la vibración complacía el deseo…
Volviendo a la fiesta, todo seguía bien, todos bailando, moviéndose de un lugar a otro, gritando y disfrutando del momento. Ya se acercaba la hora de cantar para el cumpleañero, las luces se apagaron y todos comenzaron a gritar con emoción y alegría.

         ¿Has visto a Nixie? – preguntó Dero a Petter.
         No la veo desde que decidió huir – rió irónico.
         Voy a buscarla arriba…

Entre toda la oscuridad decidió subir por la escalera y golpear algunas puertas preguntando por mi; lo intentó unos minutos, hasta que de una habitación vio salir a Lu y Brian.

         ¿Qué haces aquí arriba Dero? – dijo Lu sonrojada.
         Busco a Nixie, ¿la han visto?
         No, pero vi otra cosa – rió Brian mirando a Lu.

Ella rió y golpeó su brazo.

         Debe estar abajo, anda, vamos allá – sonrió Lu.
         Está bien – bufó.

Bajaron, nuevamente entre la oscuridad, todos aplaudieron la presencia de Brian, ya que era hora de que soplara las velas del pastel; entre la multitud Dero al fin me localizó y se acercó.

         ¿Dónde estabas? Te eh estado buscado casi una hora, nena
         Estaba… bebiendo con unas chicas que encontré y me hicieron pasar un rato exquisito… ¡Oh! ¿Y sabes? Estoy media borracha – sonreí recordando lo que pasó con Corey.
         ¿Y como no te vi? – se extrañó.
         Pues… hay mucha gente ¿sabes? Quizá me viste, pero me confundiste – reí – ¿Por qué no vamos arriba – lamí su labio.
         Sí que estás borracha… me gusta eso – rió.

Me besó con pasión y lujuria mientras aparecía Lu en el centro del lugar con un gran pastel, adornado con velas especial para Brian; todos cantamos al mismo tiempo que él sonreía feliz con todo lo que estaba pasando. Apareció Mischa media dormida junto a mí, yo reí por su cara de media resaca, tomó mi brazo y sonrió.

         ¿Qué carajo te sucedió? – reí.
         No debo beber mientras estoy embarazada ¿Por qué no me recordaste maldita? – cerró sus ojos sonriendo.
         Pues pensé que deberías saberlo… hace años que no estabas embarazada, creo que eso te jugó en contra – reí.
         Cállate idiota – rió también.

Acabamos de cantar la famosa cancioncita del cumpleaños y Brian se vio obligado a darle un mordisco al pastel, ya que es una gran tradición, como sea, todos reímos y aplaudimos los 30 años de Brian, que al fin habían llegado.
Seguimos bailando y gozando entre la gente, esta vez me quedé con Dero, no había vuelto a ver a Corey, Mischa lo estaba buscando por todas partes… hasta que lo encontró en la barra, bebiendo.

         Hola mi amor – dijo Corey borracho.
         ¿Cuánto has bebido? – susurró Mischa.
         Lo suficiente – rió Corey poniéndose de pie.

Ambos se alejaron de nosotros, con Dero permanecimos bailando entre tanta gente, con empujones y todo… eso no importaba, la compañía era la mejor. Sentir sus manos en mi cintura, su respiración entre mis cabellos y ambos cuerpos bailando en un delicado vals; junto a nosotros estaba Lu y Brian en la misma situación.

         ¿Cómo has pasado tu cumpleaños, mi bebe? – decía Lu con cariño.
         Gracias por hacer esta fiesta nena, eres la mejor, y lo estoy pasando increíble – besó su frente.
         Me alegra que la estés pasando bien, esa es la idea – sonrió.
         Ya quiero que me des la segunda parte del regalo – saboreó sus labios.
         Que pervertido eres Haner – rió Lu.
         ¿Saben que estamos escuchando todo? – rió Dero.
         Para qué escuchas – rió Brian.
         Pues estamos junto a ustedes – sonreí aferrandome a Dero.
         En ese caso… no sé que decir – susurró Haner.

Todos reímos mientras seguíamos bailando, cambiaron el vals por algo más movido, haciendo que todos nos activáramos, ya había pasado la media noche… la música se introducía en los sentidos de cada uno, un chute de adrenalina hacía impacto en cada centímetro cúbico de sangre de todos los presentes, el momento se hacía exquisito.

De pronto, me invadió esa sensación de melancolía, solo quería alejarme de todos y poder estar sola, sin que nadie me molestara; dejé a Dero con Mischa y Corey, y con la excusa de ir al baño me fui a una habitación sin nada en su interior, solo unas grandes cajas de cartón. Quisiera poder decir que tuve la paz que mi persona requería, pero no fue así.

         ¿Qué haces tú por aquí… tan sola? – dijo superior.
         No me dejas en paz nunca, ¿no te aburres Shadow? – lo miré soberbia.
         Vengo a hacerte compañía – dijo saboreándose sus labios mientras desabrochaba su pantalón.

Abrí mis ojos en demasía, mi respiración junto a mis latidos aumentaron considerablemente su velocidad, no tenía miedo… pero si un mal presentimiento.

         ¿Qué haces? – susurré boquiabierta.
         Te hago compañía – dijo borracho, acercándose a mí.

Me puse de pie y comencé a retroceder hasta que una caja no me dejó avanzar más, su pecho robusto chocó con el mío y un nudo se posó en mi garganta.

         Aléjate… – supliqué.
         Nadie puede oírnos muñeca, ahora verás a que debes tenerle miedo…

Tomó mis brazos con fuerza y me giró, con su fuerza hizo que me inclinara haciendo que mi pecho hiciera contacto con una gran caja, quitó mis pantalones no sé como… y pasó lo que tenía que pasar; lo peor de todo, es que gritar fue en vano, la música estaba muy alta…