martes, 9 de agosto de 2011

Chapter 40.


Narra Mischa Bauer._

Las lagrimas retenidas en esa aprisionada voz me hacían saber que las cosas no estaban nada bien, ese llamado me alertaba de algo mucho peor. Nixie no me habría pedido cuidar del pequeño si no estuviese pensando en atentar contra su propia vida… y a eso le temo.
Muchas cosas estaban pasando y para ser sincera… tengo miedo a lo que ella pueda hacer, sobre todo en ese estado de ánimo; tan solo dos veces oí esa voz por teléfono y solo dos veces intentó acabar con su vida… para colmo, siempre dicen que la tercera es la vencida.

         ¿Qué pasa? – me miró Corey perturbado.
         Mi hermana… Nixie, algo le ha pasado – dije mientras miraba el vacío.
         ¿Qué te dijo?
         Que hablase con Dero…
         ¿Dero? – frunció el seño Corey.
         Mierda…

Pensé en voz alta mientras Corey salía de la habitación alterado. Ya imaginaba lo que había pasado y peor aún era que Taylor tomase justicia con sus propias manos; él la conocía a la perfección, pero no más que yo y si se alteró de tal manera, era porque algo malo estaba a punto de suceder.
Corrí bajando por las escaleras, abriendo todas las puertas que Corey cerraba en mi cara, hasta que legué a la casa de Nixie, encontrando a Dero levantado por los puños del rubio.

         ¿Por qué mierda se te ocurre engañarla? – gritaba como un maniático.
         ¡Yo no tuve la culpa! ¡Todo ha sido un terrible error! – gritaba apenado el alemán.
         Sí, como no… ¡Eres un maldito desgraciado! ¡Ella lo dio todo por ti y tú así le pagas! – gritó Corey casi escupiéndole en la cara.
         Corey bájalo… debemos hablar – dije entre dientes.

Corey me miró desafiante, no me gustaba cuando se ponía así… se que le importaba Nixie, pero la defendía demasiado para mi gusto; Dero arregló su camisa luego de que Corey lo soltase, se sentó junto a mi y me miró apenado mientras Taylor caminaba de un lugar a otro, alterado.

         Dime ¿Qué le hiciste a Nixie? – dije tranquila.

Respiró profundo y cerró los ojos mientras tragaba saliva.

         ¡Contesta idiota! – gritó Corey alterado.
         ¡Tú cálmate! – lo miré.

Volví a mirar a Dero mientras que el calvo seguía caminando de un lugar a otro como un animal enjaulado.

         Hoy tenía que practicar con Tiffany, cuando ambas llegaron yo estaba arriba escribiendo… de pronto apareció Tiffany atrás de mí e hizo que me pusiera de pie porque quería pedirme algo, cuando me puse de pie se me lanzó encima, besándome a la fuerza, intenté quitarla de encima, pero tiró de mi camisa y justo allí entró Nixie… viendo todo.

Relató apenado, pero Corey al acabar de hablar lo golpeó con brutalidad.

         ¡Eres un maldito hijo de puta! – gritaba como un loco.
         ¡Tranquilízate hermano! ¡Yo no hice nada! – respondió Dero.

A duras penas pude separarlos a ambos, Dero con su labio medio ensangrentado miraba con desprecio a Corey que estaba a la lejanía muy alterado… como muy pocas veces lo he visto.

            –    Debes calmarte Taylor – suspiré agobiada.
         ¡Es que ustedes no entienden! – gritó a punto de llorar.
         ¿Qué es lo que no entendemos? – gritó molesto Dero.

Se tomó la cabeza desesperado mientras seguía caminando de un lado a otro, negaba con su cabeza y no nos daba explicaciones ni respuestas.

         Anda Corey… ¿Qué no entendemos? – me asusté.

Se detuvo y respiró agitado.

         Ella suele sufrir mucho con los engaños, más aun si se trata del hombre que ama – miró a Dero – cuando está desesperada es capaz de cometer cualquier tipo de locura, se intentó matar cuando encontró a Richard con una prostituta ¿Quién dice que hará lo mismo esta vez? – sus ojos se tornaron llorosos.
         Corey… tranquilo, no digas esas cosas – recordé aquel incidente.
         Te juro que si le pasa algo, te mato hijo de puta… lo juro – dijo lloriqueando.
         No puede ser cierto lo que has dicho… ella no es así – negó con su cabeza Dero.
         Tú no la conoces entonces… – rió irónico Corey.

En ese momento se abrió la puerta, llevando toda nuestra atención a los tres chicos que nos miraron asombrados, los ojos de Corey seguían llorosos, lo que asustó un poco a los pequeños.

         Hola tía Mischa – dijo Martín extrañado.
         Hola pequeño – sonreí a medias.
         ¿Qué sucede?

Nos miramos entre los presentes, Corey secó sus lágrimas como pudo, Dero disimuló un poco, mientras las miradas de los chicos nos atormentaban.

         Nada, no sucede nada… será mejor que vayan a dormir…
         ¿Dónde está mi tía? – levantó una ceja como lo hace Nixie.
         Salió de viaje – dijo apresurado Dero, no sabía mentir.
         ¿Dónde? – insistió.
         No hay que mentirle a los niños Dero – dijo enojado e irónico Corey.

Ambos miramos a Taylor un poco molestos, tenía razón… pero no demasiada, los acompañantes de Martín no decían nada, solo observaban atentos y curiosos.

         ¿Dónde está mi tía Dero? – frunció el seño.

Todas las miradas cayeron sobre Dero, el culpable sin culpa…

         Tu tía huyó porque encontró a Dero besándose con la chica del programa – dijo Corey fríamente.
         ¿Tu hiciste eso Dero? – dijo molesto el pequeño.
         Fue un mal entendido – suplicó.
         Tus labios estaban tocando los de ella… eso es un beso en cualquier parte – ironizó Corey.
         ¡Tú cállate, no estabas aquí!
         Corey basta, será mejor que nos vayamos – fruncí el seño.
         Nosotros nos iremos a dormir – bufó el chico.

Me recordó a Nixie cuando estaba enojada, sus mismos modismos y la manera de apretar la mandíbula; subieron a sus cuartos respectivos y nosotros nos marchamos dejando solo al pobre de Dero, pensando en quizás que cosas para solucionar todo esto. Volvimos a casa un poco alterados pero a la vez preocupados por Nixie, en verdad solo espero que esté donde esté… esté bien.

         ¡Cómo que huyó! – gritó Petter enojado.
         ¿Qué haremos sin vocalista? – bufó Andréu.
         ¿No podemos esperarla un tiempo? – preguntó Alex.
         No lo sé chicos, no se oía para nada bien cuando hablé con ella…
         ¡Demonios Mischa! Estoy harto de su individualismo ¿Qué pasa si nos buscamos otro vocalista? – bufó Petter.
         Ella es nuestra líder, no podemos hacer eso Petter, tomen este tiempo como un descanso – dije con voz de mando.
         ¡Estoy harto de los descansos! ¡No hemos salido de gira en tres años! ¿Sabes lo terrible que es eso? – gritó Petter enojado.
         Oye Petter, será mejor que te calmes… estás gritándole a Mischa… – lo detuvo Alex.
         Será mejor que le hagamos caso a Mischa… tomemos un descanso Petter – dijo Andréu calmado.
         ¿Tú también? ¡Es que no se dan cuenta que podemos sobrevivir sin ella! Podemos grabar nuestras partes y luego que ella cante, no porque ella decidió irse yo voy a dejar de trabajar…
         Haz lo que quieras Petter, pero nosotros la esperaremos – fruncí el seño.
         Está bien… si así lo quieren ¡Me voy!

Tomó su bajo y su saco, salió de allí muy alterado, enfurecido porque decidimos esperar el regreso de Nixie para continuar con los preparativos de la banda. Pasamos la tarde allí con los chicos, pensando muchas cosas… estas podrían ser una de esas nuevas vacaciones… como las que tuvimos luego de la muerte de Max.
Así pasó una semana en que no supe nada sobre mi amiga, ni mucho menos sobre los chicos de la banda; tanto Dero, como Corey y los niños estaban preocupados por Nixie, que no había dado señales de vida alguna, y eso me estaba aterrando.
 Muchas cosas podían pasar… y comienzo a desesperarme al no tener respuestas a mis preguntas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario