sábado, 27 de agosto de 2011

Chapter 43.

Una rara lluvia nos cayó encima aquella noche, mis extraños sueños no me dejaron dormir hasta la madrugada; me aferré al pecho de Dero que chocaba contra mi espalda, miré toda la habitación durante largas horas sin poder conciliar el sueño.
Ya había llegado ese tan esperado 7 de Julio, el gran cumpleaños de Synyster, fiesta a la que habíamos sido invitados prestigiosamente por Lu y su prometido, el cumpleañero.

         ¿Cómo quieres que me vista esta noche? – dijo Dero.

Había salido hace poco de darse un baño y solo traía una toalla en su cintura, cubriendo lo esencial.

         Ve así como estás, te ves guapo – saboreé mis labios.
         ¿O prefieres que vaya así? – dejó caer la toalla.

Se activaron mis hormonas y fui tentada a llegar tarde, pero eso que importaba ahora….
Mientras tanto, Mischa en su casa peleaba con Corey por la pequeña Rochelle, ya que ella quería dejarla en casa de James mientras estaban en la fiesta, pero él ansiaba dejarla cuidada por la empleada de la casa.

         Será mejor dejarla con su padre….
         ¿Por qué no en casa? Es mucho más seguro…
         Mírale el lado positivo, así tendremos la casa sola para nosotros cuando lleguemos – sonrió Mischa.

El rubio sonrió sabiendo a lo que se refería; acabaron de vestirse ambos a esta altura de la tarde, pasaron a casa de James para dejar a Rochelle y se fueron a la fiesta, que no quedaba tan lejos.
Buena música, mucha gente en una gran casa y alcohol por todas partes, cuando llegamos con Dero, no recibió el cumpleañero junto con Lu quienes sonreían felices de vernos.

         ¡Feliz cumpleaños! – abracé a Brian.
         Muchísimas gracias – sonrió.
         Toma tu regalo hombrecito – rió Dero.
         ¿Qué es?
         Condones – sonrió.

Eso nos hizo reír a los cuatro, en realidad no eran condones, claro que no, Dero solo bromeaba; como sea, entramos luego de intercambiar unas cuantas palabras, nos encontramos con muchos conocidos, también con los integrantes de Avenged Sevenfold… había un ambiente agradable, muchas caras extasiadas y cuerpos deseosos de gozar el momento. Mischa apareció luego de un rato, me la encontré en la pista de baile mientras disfrutaba yo con Dero.

         ¡Hola! – gritó animosa.
         Hola nena ¿Cómo estás? – la abracé.

Dero saludo a Corey con una confianza que nunca había sentido entre ellos, fue extraño, lo admito… como sea, seguimos bailando entre tanta gente, todo se sentía espectacular… hasta que me topé con Shadow; en un primer momento lo ignoré, pero insistió con sus comentarios desagradables.

         Vaya, no sabía que Brian invitaba a sus perras – reía con un trago en su mano.
         No fastidies – bufé molesta.
         No, de verdad no sabía que las ex novias eran invitadas – seguía riendo.
         Dime ¿Qué es lo que quieres? – dejé a Dero y miré de frente al sujeto.
         Tranquila pequeñita – rió.
         No me hagas golpearte idiota – dije entre dientes.
         No le hagas caso, mi amor – susurró Dero en mi oído.
         Tú no te metas – encogí mis ojos.
         Anda, golpéame niña – me tentó.
         Si así lo quieres – sonreí.

Y lo hice, todos saben que no hay que provocarme porque soy capaz de cualquier cosa; mi puño en su rostro impactó, retrocedió cubriéndose la zona dañada, un círculo de gente nos rodeó para presenciar lo que estaba pasando; entre asombro y emoción miraban todos boquiabiertos.

            –    ¿No era eso lo que querías? – sonreí.
         ¿Quieres que te golpee yo? – levantó sus cejas molesto.
         Vamos, inténtalo – dije indiferente.

La tensión abundaba en el ambiente, pero apareció el cumpleañero y su prometida para arreglar la situación.

         Tranquila, no le hagas caso – me decía Lu.
         ¿Pero que mierda te sucede? No arruines mi fiesta, hermano – le decía Brian al tipo.
         Pues entonces que no me provoque – fruncí el seño.
         Está bien, vamos a la barra.

Lu me sacó de allí, alejándome de todas las personas, pedí un vodka y ella se marchó, después de todo ella debía cuidar a su hombre… permanecí en la barra sola un buen rato, hasta que apareció el rubio de mis sueños.

         Que espectáculo acabas de dar – sonrió sentándose junto a mi.
         No me jodas Corey – sonreí jugando con una servilleta.
         Dame un whiskey – le pidió al barman.
         ¿No deberías estar con Mischa?
         Está dormida…
         ¿Y eso por que? – me extrañé.
         Pues tanto bailar la agotó, además se bebió un brandi… y con el embarazo le hizo efecto.
         ¿No crees que tendrías que hacerle compañía por si despierta? – reí.
         Sabe cuidarse sola… ¿Y Dero? – miró a su alrededor.
         Debe estar por ahí bailando con alguien – levanté mis cejas.
         Supe lo de tu perdida… lo siento mucho…
         No quiero hablar del tema…
         Ven, acompáñame un minuto – tomó mi mano.

Obedecí, al ponerme de pie sentí que el mundo daba vueltas, sí… estaba borracha, Corey me llevó al baño que estaba alejado de la fiesta, entramos y me acorraló contra la pared. Sin palabras, sin nada que decir comenzó a besarme con aquella pasión de hace años atrás, esa pasión de la que me enamoré… Sin parecer un pervertido ni un desesperado, solo acariciaba mi rostro con sus suaves manos, esto me traía bellos recuerdos que quería olvidar; él lo hacía por verdadero sentimiento, no por simple excitación. Luego de un largo rato, nuestros labios y lenguas se separaron lentamente, abrí mis ojos a una leve velocidad para disfrutar del momento un poco más.

         Corey… ¿qué estás haciendo? – susurré en sus labios.
         No soportaba más, necesitaba besarte para recordar que aún existo…

Cerró sus ojos y rozó nuestras narices como un beso esquimal, este momento me estaba dando nostalgia y no debería estar pasando.

         Lo siento mi amor, pero me hacías mucha falta – sonrió levemente.
         Corey, esto no está bien… ¿pero que mierda estamos haciendo? – cerré mis ojos mientras chocaban nuestros labios.

No pude evitar sonreír, sentir el fruto prohibido en mí era grandioso; la música de fondo hacía retumbar las paredes, la vibración complacía el deseo…
Volviendo a la fiesta, todo seguía bien, todos bailando, moviéndose de un lugar a otro, gritando y disfrutando del momento. Ya se acercaba la hora de cantar para el cumpleañero, las luces se apagaron y todos comenzaron a gritar con emoción y alegría.

         ¿Has visto a Nixie? – preguntó Dero a Petter.
         No la veo desde que decidió huir – rió irónico.
         Voy a buscarla arriba…

Entre toda la oscuridad decidió subir por la escalera y golpear algunas puertas preguntando por mi; lo intentó unos minutos, hasta que de una habitación vio salir a Lu y Brian.

         ¿Qué haces aquí arriba Dero? – dijo Lu sonrojada.
         Busco a Nixie, ¿la han visto?
         No, pero vi otra cosa – rió Brian mirando a Lu.

Ella rió y golpeó su brazo.

         Debe estar abajo, anda, vamos allá – sonrió Lu.
         Está bien – bufó.

Bajaron, nuevamente entre la oscuridad, todos aplaudieron la presencia de Brian, ya que era hora de que soplara las velas del pastel; entre la multitud Dero al fin me localizó y se acercó.

         ¿Dónde estabas? Te eh estado buscado casi una hora, nena
         Estaba… bebiendo con unas chicas que encontré y me hicieron pasar un rato exquisito… ¡Oh! ¿Y sabes? Estoy media borracha – sonreí recordando lo que pasó con Corey.
         ¿Y como no te vi? – se extrañó.
         Pues… hay mucha gente ¿sabes? Quizá me viste, pero me confundiste – reí – ¿Por qué no vamos arriba – lamí su labio.
         Sí que estás borracha… me gusta eso – rió.

Me besó con pasión y lujuria mientras aparecía Lu en el centro del lugar con un gran pastel, adornado con velas especial para Brian; todos cantamos al mismo tiempo que él sonreía feliz con todo lo que estaba pasando. Apareció Mischa media dormida junto a mí, yo reí por su cara de media resaca, tomó mi brazo y sonrió.

         ¿Qué carajo te sucedió? – reí.
         No debo beber mientras estoy embarazada ¿Por qué no me recordaste maldita? – cerró sus ojos sonriendo.
         Pues pensé que deberías saberlo… hace años que no estabas embarazada, creo que eso te jugó en contra – reí.
         Cállate idiota – rió también.

Acabamos de cantar la famosa cancioncita del cumpleaños y Brian se vio obligado a darle un mordisco al pastel, ya que es una gran tradición, como sea, todos reímos y aplaudimos los 30 años de Brian, que al fin habían llegado.
Seguimos bailando y gozando entre la gente, esta vez me quedé con Dero, no había vuelto a ver a Corey, Mischa lo estaba buscando por todas partes… hasta que lo encontró en la barra, bebiendo.

         Hola mi amor – dijo Corey borracho.
         ¿Cuánto has bebido? – susurró Mischa.
         Lo suficiente – rió Corey poniéndose de pie.

Ambos se alejaron de nosotros, con Dero permanecimos bailando entre tanta gente, con empujones y todo… eso no importaba, la compañía era la mejor. Sentir sus manos en mi cintura, su respiración entre mis cabellos y ambos cuerpos bailando en un delicado vals; junto a nosotros estaba Lu y Brian en la misma situación.

         ¿Cómo has pasado tu cumpleaños, mi bebe? – decía Lu con cariño.
         Gracias por hacer esta fiesta nena, eres la mejor, y lo estoy pasando increíble – besó su frente.
         Me alegra que la estés pasando bien, esa es la idea – sonrió.
         Ya quiero que me des la segunda parte del regalo – saboreó sus labios.
         Que pervertido eres Haner – rió Lu.
         ¿Saben que estamos escuchando todo? – rió Dero.
         Para qué escuchas – rió Brian.
         Pues estamos junto a ustedes – sonreí aferrandome a Dero.
         En ese caso… no sé que decir – susurró Haner.

Todos reímos mientras seguíamos bailando, cambiaron el vals por algo más movido, haciendo que todos nos activáramos, ya había pasado la media noche… la música se introducía en los sentidos de cada uno, un chute de adrenalina hacía impacto en cada centímetro cúbico de sangre de todos los presentes, el momento se hacía exquisito.

De pronto, me invadió esa sensación de melancolía, solo quería alejarme de todos y poder estar sola, sin que nadie me molestara; dejé a Dero con Mischa y Corey, y con la excusa de ir al baño me fui a una habitación sin nada en su interior, solo unas grandes cajas de cartón. Quisiera poder decir que tuve la paz que mi persona requería, pero no fue así.

         ¿Qué haces tú por aquí… tan sola? – dijo superior.
         No me dejas en paz nunca, ¿no te aburres Shadow? – lo miré soberbia.
         Vengo a hacerte compañía – dijo saboreándose sus labios mientras desabrochaba su pantalón.

Abrí mis ojos en demasía, mi respiración junto a mis latidos aumentaron considerablemente su velocidad, no tenía miedo… pero si un mal presentimiento.

         ¿Qué haces? – susurré boquiabierta.
         Te hago compañía – dijo borracho, acercándose a mí.

Me puse de pie y comencé a retroceder hasta que una caja no me dejó avanzar más, su pecho robusto chocó con el mío y un nudo se posó en mi garganta.

         Aléjate… – supliqué.
         Nadie puede oírnos muñeca, ahora verás a que debes tenerle miedo…

Tomó mis brazos con fuerza y me giró, con su fuerza hizo que me inclinara haciendo que mi pecho hiciera contacto con una gran caja, quitó mis pantalones no sé como… y pasó lo que tenía que pasar; lo peor de todo, es que gritar fue en vano, la música estaba muy alta…

No hay comentarios:

Publicar un comentario