viernes, 20 de abril de 2012

Chapter 87.


Las cosas estaban saliendo relativamente bien, había llegado un nuevo aniversario para la banda, hace quince años que se había fundado Nevinger y eso no era para menos… fue una celebración en grande con un show lleno de bandas amigas que nos hicieron sentir orgullosos de nuestros esfuerzos, estábamos muy adelante, jamás creí que llegaríamos tan lejos. Lu y Alex no eran los principales, es decir… no venían desde el inicio junto a Andréu, Mischa y yo, pero bien sabían sentir lo mismo que nosotros al conmemorar tan brillante trayectoria. Pero en el fondo seguía extrañando a aquellos hombres que no estaban con nosotros, aunque en el brindis luego del concierto estuvo presente Petter en su silla de ruedas, la falta de Max se hacía notar con melancolía y buenos recuerdos.

Petter perdió la movilidad de sus piernas por completo luego de ese coma que le costó estar inconsciente por más de un año. Es lamentable, pero el chico no se dio por vencido nunca, y eso era pilar fundamental para no rendirme. Si él podía hacerlo… ¿Por qué yo no?

Hace algún tiempo, hace casi ya un año, Cristal reunió a sus amigos y emprendieron vuelo. Comenzaron un proyecto llamado “Daschmennt”, tuvo el coraje de reunir a Michael Simpson, Jean Paúl Betancourt, Max Brown Jr. Y a Rochelle Hetfield, los hijos de cada uno de mis mejores amigos y así fundar su propia banda, dando claro el nombre de Nevinger como referencia. En abril del presente año ya todos tenían cumplidos los 15 años, haciéndolos más independientes en cierto aspecto, todos contaban con nuestro apoyo así que su sueño de ser músicos no sería renegado por ninguno de nosotros. Cristal tomaría la voz tal como lo hacía yo en Nevinger, Rochelle tomaría la guitarra tal como su madre, Michael el bajo que era el favorito de Petter, Jean Paúl la batería de su padre y Max… tocaría aquella guitarra que siempre usaba su difunto padre, aquella que hizo que el mundo nos escuchara de una manera diferente.

El nombre de la banda en sí no tiene mucho sentido, es una invención perfecta que surgió en una discusión entre Rochelle y Cristal sobre el nombre de la banda, ambas comenzaron a pensar cosas mientras que yo con Mischa intentamos darles ideas, a las que no éramos muy útiles. Pero hicimos lo que pudimos, y entonces ella nos preguntaron el origen de Nevinger, les explicamos que era algo referente a Alemania, ellas se miraron y decidieron bautizar su banda con un nombre originario de Alemania, lanzaron palabras al azar y finalmente juntaron letras con más letras y surgió Daschmennt, como un juego de palabras sin sentido, pero que para ellas era una palabra única y original.

Cuando fue 16 de Abril, volé a Alemania para visitar la tumba de Dero, viajé con los niños y mi marido por un fin de semana, nos alojamos allí, en donde pude encontrarme con Crap y Flux, sus viejos mejores amigos. Lloramos juntos la perdida de aquel maravilloso hombre, recordamos viejos momentos durante su estancia entre nosotros… fue lindo haberlos visto después de mucho tiempo. Me felicitaron por mi matrimonio bien llevado con Sean, también estaban felices de ver a los pequeños que ahora estaban ya muy grandes, y también al conocer a los gemelos. Sus rostros se iluminaron cuando supieron que uno de ellos llevaba el nombre de Dero. Cuando volvimos a Los Ángeles ellos prometieron venir a vernos dentro de un tiempo para pasar un buen rato riendo y compartiendo con nuestra familia.

Unos días después del cumpleaños de Mischa, y días después del cumpleaños de Richard, fue lanzado mi último libro biografía a lo que recibí muchas críticas de ser muy joven para ello, yo creo que el día de mañana puede pasar algo como para que eso no se concrete, así que era mejor prevenir que lamentar… al menos ya tenían mi punto de vista respecto a toda la mierda que tuve que vivir para llegar hasta donde hoy me encontraba. Bien dicen por ahí: La vida es dura.

La banda había lanzado su último álbum hace mucho tiempo, tal vez unos cinco meses. Naomi había tenido una hija a la que llamó Lucía, Corey no se había querido aparecer en mi casa hasta hoy, no le permitía ver a Cristal luego de todo lo que pasó y mi hija bien entendía eso, ella tampoco quería ver al desgraciado de su padre.

         ¿Entonces? – decía Lu.
         A fin de año creo que es la fecha más apropiada – levantó las cejas Andréu desde el otro extremo de la mesa.
         ¿Tú crees? – dijo Mischa – Tienes que pensar que es temporada de navidad y la llegada del año nuevo, es complicado que la gente quiera ir un día de esos a los conciertos…
         Pero tampoco serían ni el 24, 25 o 31 de diciembre o el 1 de enero, hay que ser conscientes – reí.
         ¿Ves? – le dijo Andréu a Mischa – Solo es cosa de acomodar los días y la gente podrá ir a vernos de todos modos, además ¿quién no quiere estar en nuestro show? – rió.
         Es cierto – rió Alex junto a él.
         Perfecto, solo queda ver con que bandas iremos – me miró Lu – Se supone que se continuará el efecto del festival que hicimos con Stone Sour y Foo Fighters ¿no?
         Yo creo que si, además aún queda tiempo, solo estamos Julio, nos queda medio año – miré a los chicos.
         Pero debemos hablar con la disquera para que prepare todo, sabes como se pone Jackson cuando le avisamos de algo a última hora.
         Lo sé – bufé – Ustedes pónganse de acuerdo, debo ir a ver a Cristal a su cuarto, no me gusta cuando está muy callada con Rochelle y sus novios – iré a Mischa.
         Déjalas crecer – rió Mischa.
         Tienen 15 años – la golpeé en la cabeza con suavidad – Sabes que soy sobre protectora – sonreí.
         Ve a verlas, te esperamos – sonrió Lu.
         Hablen mientras, no quiero volver y que el asunto esté sin resolver…
         ¡Ve con calma! – gritaron al unísono.
         Ya voy – reí.

Entonces subí, pasé junto a Sean que estaba en la sala arreglando unos papeleos sobre unas cosas que ni sé de que trataban y subí al cuarto de mi hija. Golpeé la puerta y las risas que se oían se detuvieron, Rochelle abrió la puerta solo un poco, riendo.

         ¿Qué están haciendo? – levanté una ceja.
         Viendo videos – rió.
         ¿Qué videos? – me extrañé.
         Cuando ustedes eran jóvenes – rió Cristal desde dentro.
         ¡¿Qué?! – me asombré.
         Deja que entre Rush – dijo Cristal.
         Pase tía – rió Rochelle.

Me abrió la puerta y al entrar, allí en el gran LCD de mi hija pude ver aquellos videos que teníamos con la banda de cuando éramos muy jóvenes, de aquellos años que vivíamos todos juntos, cuando Nevinger no era más que un motivo para permanecer juntos, en aquellos años en que solo vivíamos haciendo estupideces. No tenía idea de donde Cristal había sacado estas cosas, pero me sentí bien al verlos a ellos reír de esa manera.

Brandon era el novio de Rochelle hace cinco meses, era el sobrino de Dave Grohl, vocalista de Foo Fighters, y Tyler, el novio de mi hija era el hijo menor de Jackson, nuestro representante en la disquera. Las relaciones con el mundo eran cada vez más bizarras… pero era bueno ver a las dos pequeñas bien, con hombres buenos que las querían de verdad y no por ser hijas mía y de Mischa.

Los chicos permanecían acostados en el suelo sobre unos almohadones gigantes que Cristal mantenía en su cuarto, mientras que las chicas estaban sentadas en la cama con unas gaseosas en sus manos. Me senté junto a ellas mientras todos reían, era lindo recordar esos viejos momentos; recordar me hacía sentir bien después de mucho tiempo.
Pasó mucho rato en el que permanecí junto a lo niños y Mischa vino por mí al cuarto, al entrar se llevó la misma impresión que yo al ver esos videos, ella sonreía sin poder ocultar su felicidad.

         Podríamos ver estas cosas en la sala ¿no, Nixie? – me miró.
         ¿Quieren que preparemos algo de comer y vemos esto entre todos? – miré a los niños.
         Sería una genial idea – dijo Tyler.
         Bien, bajen el video mientras cocinamos una pizza gigante para todos – sonreí.
         ¡Perfecto! – gritó Rochelle.
         Pareciera que no te doy comida en casa – rió Mischa.

Reímos y bajamos, Mischa hizo que los miembros de la banda subieran a la sala y que Sean dejara de hacer su papeleo y que ayudara a cocinar, pero Lu nos ayudó en su lugar. En ese lapso bajaron los cuatro adolescentes mientras que Brian llegaba con los hijos de Lu, también Ángela con Jean Paúl y Emily, los hijos de Andréu, Alex también trajo a su pequeño; llegó mucha gente, estábamos todos en familia mientras que las tres mujeres de Nevinger cocinábamos para ellos, era gracioso oír los comentarios de todos.
Al cabo de una media hora estábamos todos comiendo y riendo mientras veíamos los videos.

         No puedo creer todas las tonterías que hacían – reía Lu sin poder comer.
         Esto no es nada tía Lu – dijo Cristal riendo – ¡viera usted cuando tía Mischa bailaba disfrazada de pollo en la piscina del hotel!
         Es mentira que eso está grabado…  ¿cierto? – miró Mischa a Andréu.
         Es cierto, fue Petter – rió el francés – luego apareció Nixie con su traje de oso – rió más fuerte.
         ¡Ese baile fue épico! – reí sin contenerme.
         ¿Será que nosotras también viviremos esas locuras? – miró Rochelle a Cristal de una manera dulce.
         Esas locuras, pero muchas mejores ¡Todo eso y mucho más! – gritó mi hija emocionada.

Era lindo ver como la hija de mi mejor amiga era la mejor amiga de mi hija, ver como ellas se pensaban juntas tal y como lo hicimos Mischa y yo cuando apenas éramos unas niñas entrando en la adolescencia. Se sentía bien el ambiente en casa, todos en familia, riendo, comiendo, disfrutando de estas maravillas llamadas recuerdos. Una melancolía tremenda apareció en Mischa y yo cuando veíamos la sonrisa de Max en los videos, Andréu no quedo exento de aquella sensación y no pudimos evitar soltar unas cuantas lágrimas, él seguía haciendo falta.

Pasamos la tarde allí con todos viendo videos, comiendo pizza y riendo por montones. Luego los chicos se pusieron a jugar videojuegos entre todos mientras que los adultos permanecimos en la cocina que colindaba con el comedor, bebimos unos tragos que tenía en la cocina, charlamos un buen rato sobre las cosas que pasarían pronto; me sentía realmente bien tomada de la mano de Sean mientras que hablábamos con el resto, era estar en familia completamente, mis hermanos del alma, nuestros hijos y sobrinos, además de mi esposo y su magia de ser un dulce de persona.

En eso tocaron el timbre de una manera desesperante, ya era pasada la media noche. Los niños no querían abrir así que tuve que ir yo para ver quien se dignaba a aparecer a estas horas de la noche, tuve yo que dejar la charla e ir a la puerta para atender. Cuando abrí la puerta una gran sorpresa me llevé al ser besada a la fuerza por el rubio de Corey quien apareció de la misma nada, irrumpiendo en mi casa de una manera abrumadora y que de seguro armaría un gran lío. Peor se puso la situación cuando Sean vio todo desde la cocina.

         ¡Oye! – gritó Flanery mientras corría hasta la puerta.

Cristal abrió grande los ojos al ver lo que estaba pasando y se puso de pie, se vio atemorizada al ver la acción de su padre de sangre y más aún cuando Sean lo golpeó para que me soltara. Toda la gente apareció nuevamente en la sala de la casa enfrentando sus ojos a presenciar aquella situación, Corey venía hecho un toro rabioso, era bastante extraño que apareciera así y más aún luego de mucho tiempo…

         ¿Quién mierda te crees para aparecer en mi casa y besar a mi esposa? – gritó Sean poniéndose delante de mí, mientras yo no entendía nada.
         ¿Quién mierda te crees tú para hablarme así? – lo miró con repudio.

Y bum, Sean lo golpeó otra vez haciendo que el labio de Corey comenzara a sangrar, Cristal se interpuso entre sus padres para acabar ya con la situación, ella tenía un coraje asombroso.

         ¿Qué estás haciendo aquí? – le dijo a Corey.
         Vine a recuperar a tu madre – dijo afligido.
         ¿A recuperarla? – rió Sean.
         Corey vete de aquí – dije ya comenzando a perder mis cabales.
         Espera – dijo Cristal interponiéndose con ese aire de autoridad que heredó de mí.
         No pierdas el tiempo hija – dijo Sean.
         ¡No la llames hija! – Corey se abalanzó sobre él – ¡Ella no es tu hija imbécil!

Entonces el caos ocurrió otra vez, golpes iban y venían por parte de los dos rubios, Andréu y Alex junto con ayuda de Brian los separaron, Andréu sosteniendo a Sean y Alex a Corey, mientras que Brian se mantenía al margen. Cristal caminó hasta donde su padre de sangre y le dio una bofetada; todos nos miramos asombrados, incluso el mismo Corey no entendía el porque su hija lo había golpeado de esa manera.

         Basta. Ya es hora de que dejes de hacer este tipo de show – lo miró molesta.
         ¿De que hablas? – titubeó el rubio.
         ¿Es que no te das cuenta? Mamá ya no te necesita en su vida, incluso tú ya tienes otra mujer y otra familia que debes mantener, deja de jodernos aquí. Estamos tranquilos sin tu presencia… es hora de que te des cuenta de la realidad que estamos viviendo, esto ya no es normal, papá.
         Ella me necesita como yo a ella, ella solo miente aquí diciendo que no me quiere… tú también sabes todo lo que ha pasado hija – rió irónico, pero dolido.
         Tú ya no eres su familia, ella ya no tiene vínculo alguno contigo. Estoy harta de que vengas aquí creyéndote algo fundamental en su vida, ¿no ves que mamá ya está casada con un hombre mejor que tú? – gritó.
         No me digas esas cosas Cristal… – Corey tenía sus ojos lagrimosos.
         Pero es verdad, en primer lugar, él no la abandonó pese a todo lo que decían de ella, él fue valiente y se mantuvo junto a ella hasta hoy. Lo mismo podrías haber echo tu hace ya quince años ¿no crees papito? – dijo irónica – Pero, como no fue así… puedes irte y olvidarte de todo, aquí ya no haces falta, solo eres mi padre, nada más que eso.

Corey no decía nada, yo apretaba con fuerza la mano de Sean quien se estaba calmando cada vez un poco más. Mischa me miraba atónita, todos estaban asombrados con lo que estaba oyendo, incluso yo. Jamás creí que mi hija tendría el valor de hablarle así a su padre, ella siempre se mantenía al margen de todo; me sentía orgullosa pero a la vez desilusionada de mí misma al no poder ser yo quien le dijera todas esas cosas.

Ella le siguió diciendo cosas hirientes, pero que eran reales, Corey acabó sollozando como un niño caprichoso, Cristal estaba tan seria como una piedra sin mostrar arrepentimiento alguno, me recordaba tanto a mí cuando discutía con mi padre. Llena de ira retenida y sin medir consecuencias.

Corey acabó por irse de la casa con el rabo entre las piernas, abatido por todo lo que tuvo que oír de su propia hija, arrepentido de irrumpir en mi casa a media noche en un mal momento para él. Cuando se marchó el aire se mantuvo tenso en casa, corrí para abrazar a mi hija quien permanecía sin expresión en su rostro reflexionando todo lo que le había gritado a su padre, pensando si estaba bien o mal todo lo que había echo.

         Quizá no era la mejor manera, pero debía hacerlo – dijo acurrucada en mi pecho.
         Sé como te sientes hija – acaricié sus cabellos – Esperemos que las cosas no se compliquen…
         No deberían porque – nos interrumpió Sean – Ya era hora de que alguien pusiera en su lugar a Taylor, eres una chica valiente – abrazó a Cristal.
         Ya estaba harta de su actuar, papá – correspondió su abrazo.

Oírla decirle papá a Sean me hacía sentir mejor en esta complicada situación. Los chicos se marcharon luego del escándalo, uno a uno fue dejando la casa. Andréu se llevó en su auto a los novios de las niñas y los dejarían en sus respectivas casas, ya era muy tarde. Con Sean arreglamos la cocina mientras que Cristal ordenaba el sofá y guardaba sus juegos. Sean subió para dormir mientras que con Cristal permanecimos en el sofá hasta tarde hablando de unas cuantas cosas respecto a lo que pasó.

         No quiero que sigas sufriendo… no lo mereces – besó mi mejilla.
         ¿Quién dijo que no lo merezco? – sonreí melancólica.
         Yo lo digo, porque eres mi madre… y eres la mejor – sonrió – Ya es tarde, vete a dormir, recuerda que mañana tenemos que viajar.
         Está bien, buenas noches mi amor – besé su frente.
         Buenas noches mamá.
         Que tengas dulces sueños…

sábado, 14 de abril de 2012

Chapter 86.



         ¿Por qué no me lo habías dicho?
         No sabía que la conocías – levanté las cejas.
         ¡Claro que lo sabías! – me gritó.
         No lo sabía – le repetí lentamente.

Caminaba de un lado a otro en mi escritorio mientras yo jugaba con una bola de papel en la mano, meciéndome en la silla. No la había visto tan enojada desde hace mucho, Mischa no se enfada fácil, es decir si, pero cuando se enoja de verdad debe haber una buena razón para ello… y ésta no era la excepción.

Estaba furiosa tras la sesión de fotos que habíamos tenido ayer por la tarde, se vieron frente a frente con Francesca, ustedes se preguntarán porque se enojó tanto, y pues es que la chica en cuestión fue quien le presentó a James, diciéndole que no era casado ni que tenía algún tipo de compromiso, lo que la llevó a involucrarse con aquel sujeto de una manera más allá de lo corporal, ya conocen la historia.

Pero bueno, yo ni puta idea tenía de que esas dos se conocían, tampoco sabía que era la hermana de Brian, el esposo de Lu mi bajista, tampoco sabía que había sido compañera de escuela de Alex… el mundo se estaba haciendo tan pequeño que comenzaba a odiarlo cada día un poco más.

         No sé que voy a hacer ahora – repetía tomándose la cabeza.
         ¿Hacer de qué? Eso quedó en el pasado Mischa, déjalo ya – bufé lanzando la bola de papel al basurero.
         Claro que no, esa mujer me hizo cometer una locura… con un hombre casado…
         Pero fue culpa tuya al involucrarte, fue como con Norman, solo que con Norman fuiste tú la que no quiso creer que era casado – reí sabiendo que se enojaría.
         Cállate, eso no es gracioso – dijo seria como una piedra.
         No tienes de qué preocuparte mujer, estás buscando problemas donde no los hay – miré el techo.
         Claro que no. No soy como tú – encogió sus ojos.
         ¿Disculpa? – levanté la cejas.

Se sentó en la silla que había frente a mi escritorio, se acercó a mí para hablarme en un tono más íntimo, lo que estaría por decirme no debía ser oído por el resto que estaba en casa, era más que nada la hora de escuchar un sermón que me haría pensar mejor las cosas.

         Supe el lío que tuviste con Naomi hace ya mucho tiempo, también sé que está embarazada y que el otro día vino a hacerte un escándalo aquí…
         No te incumbe eso, son mis problemas Mischa – dije sin ganas.
         Sé que no te gusta que nadie se meta en tus problemas, pero esto ya se salió de control y estás cayendo en un juego que puede terminar muy mal si no te sales pronto… o antes de que pase lo peor Nixie – levantó las cejas.
         ¿Dé que hablas?
         Naomi sabe lo que sientes por Corey… pero tú estás confundiendo las cosas. Piensas que ese deseo corporal que te provoca Taylor se llama amor, y no es así.
         No seas estúpida – reí.
         ¿Acaso has disfrutado de él cuando están viendo una película o simplemente dando un paseo? – levantó las cejas una vez más.

Silencio.

         Ves. Estás tirando por la borda una relación diferente a la que tienes con tu marido… Corey solo te excita, no lo amas en verdad… porque debo admitir que es un hombre realmente seductor y ardiente, pero allá de amarlo y querer estar con él incluso sin que tenga un brazo… no es precisamente lo que quieres ¿o me equivoco…?
         No lo sé…
         Tú me has dicho que cuando estás con Sean en el jardín, mirando a los niños correr… sientes que el mundo es maravilloso, cuando vas con él de compras o cuando haces tarea con tus hijos. No es lo mismo que sientes por Corey, Nixie. Debes separar los casos y acabar ya con ello. Ya eres una adulta, pronto cumplirás los 37 ¡por dios! Deja de pensar como una chica, debes pensar en tus hijos, en tu familia… no puedes echar a la basura la crianza de tus seis pequeños ni tus 4 años de matrimonio con un hombre que se siente como un idiota solo porque no le dices hola… ¿entiendes lo que digo?
         Perfectamente.
         Entonces compórtate como tal y deja de cometer errores, aún estás a tiempo de arreglar las cosas antes de que Sean se aburra y decida pedirte el divorcio. Sabes que eso sería un terrible error, más aún después de todo lo que has tenido que vivir…
           Las catástrofes siempre llegan a su fin.
         Y la vía de escape a veces está bloqueada.
         Ya entendí – dije molesta.
         Espero que pienses bien las cosas, ya es hora de que tu vida tenga un poco de paz – acarició mi mano por sobre el escritorio.

Respiré profundo mientras pensaba todo lo que me había dicho mi hermana. Al fin comprendía ciertas cosas que siempre estuvieron allí pero que nunca había querido ver… Quizás los asuntos se tranquilizarían un poco luego de esto.

Tras esa charla, bajamos con Mischa a la sala en donde estaban Ville y Sean viendo películas junto a los niños, les sonreímos a ambos y Sean se extrañó, caminé hasta él y lo besé como hace días no lo hacía, Ville rió e hizo un comentario sobre dejarnos solos, pero con Mischa debíamos salir. Así que los dejamos allí a los dos sonriendo junto a nuestros hijos que eran un total de diez… los cuatro de Mischa y los seis míos.

Abordamos el Lamborghini y manejé rumbo al centro, corrimos por las calles a gran velocidad, estacionamos en un costado del estadio Alois y entramos al lugar, todos nos saludaban mientras caminábamos con nuestro particular estilo de divas rudas, con esas sonrisas que tenía solo la gente importante tenía y que eran difíciles de imitar. Saludamos a Jackson y nos llevó a camerinos, nos prepararon y luego de Foo Fighters subimos al escenario para acabar con esta gira local, ya era el sexto show que dábamos en California, sí... había pasado mucho tiempo, particularmente se estaba yendo el año, ya era noviembre.

Cuando la gente gritaba nuestro nombre, la emoción aumentaba, las guitarras tenían ese sonido especial que subía nuestra adrenalina a aquellos límites en que ya pierden el nombre. La batería de mi querido amigo francés siempre sonaba tan bien como la primera vez que lo oí, y el bajo de Lu, cada vez se perfeccionaba más, esa chica siempre sabía como hacerme feliz. Mischa saltaba como una loca mientras yo cantaba seduciendo incluso hasta al inerte micrófono.

Horas tuvieron que pasar para que la gente se agotara, luego subió Dave Grohl para cantar nuestras composiciones y deleitar los oídos de los fanáticos que ya se habían acostumbrado a vernos juntos en un ambiente como este.

         ¡Muchas gracias! – gritamos al unísono.

No entendíamos nada de lo que la gente decía, pero se sentía muy bien. Abandonamos el lugar luego de lanzar las típicas púas y baquetas de parte de los músicos, atrás, en camerinos nos abrazamos todos; pero cuando la charla se hizo algo más colectivo, Corey me lanzaba miradas a la distancia, a las que yo solo me hacía la importante e ignoraba.

En ese lapso apareció Francesca, Mischa la observó decidida a sacarle en cara que ella tenía la culpa de su desdicha con James, pero le tomé el brazo y la detuve; le pedí que tuviera calma, que pensara bien las cosas y solo me pidió que la acompañase a hablar con ella. Asentí sin negarme.

         Hola – dijo Mischa un poco incómoda.
         ¡Hola! – dijo Francesca eufórica al vernos.
         ¿Qué tal? – le sonreí.
         Pues bien, no tienes idea de cómo disfruto esta clase de cosas, los conciertos me vuelven loca – rió.
         Debemos hablar – le dijo Mischa interrumpiendo.
         ¿Qué sucede?

Mischa me miró como pidiendo ayuda, pero en verdad aquí yo solo era una espectadora. Ambas comenzaron a charlar luego de un rato, después de que Mischa le explicase todo el asunto, le contó todo lo que tuvo que pasar cuando las cosas se complicaron por el matrimonio de Hetfield, las mentiras que comenzaron a hacerse presente y la constante interrogante de parte de ella por saber si él en verdad la quería. Ella le explicó que no era su intención que las cosas salieran mal, de hecho, siquiera sabía que James estaba casado, ella solo lo conoció una noche cualquiera en un bar cualquiera, no sabía absolutamente nada de él ni mucho menos que era el vocalista de Metallica… Francesca no estaba enterada de la música actual.  A Bauer le costaba creer que esa historia fuera cierta, pero di mi punto de vista al respecto y apoyé la versión de Francesca aunque los ojos de Mischa me repudiaran, costaba creerlo, pero en verdad no tenía ni idea de las bandas ni mucho menos de sus integrantes.

Al cabo de una hora la gente fue desalojando el lugar y por ende nosotros debíamos marcharnos. Cuando estaba dispuesta a irme y dejar solas a las chicas hablar, una mano tomó mi brazo, a lo que tuve que percatarme de que era Corey quien aclamaba mi atención y no de la mejor manera…

         ¿Qué quieres?
         Necesito hablar contigo – dijo serio.
         ¿Ah si? No tengo tiempo para perderlo contigo Corey, y si no mal recuerdo… no querías hablar conmigo luego del escándalo que diste en mi oficina – dije irónica.
         Creo que… fui muy impulsivo y debí decir cosas que no tenía que decir, lamento lo que pasó, no estaba en mis cabales y solo quiero aclararlo todo – levantó las cejas.
         No hay que aclarar nada y si no te molesta… debo irme a casa… con mi marido y mis hijos – sonreí.
         ¿Ah si? ¿Desde cuando te importa tanto tu maridito? – ironizó.
         Eso no te importa…
         ¿Acaso ya cambiaste de opinión sobre nosotros? – me trajo a él con fuerza.
         Ya no existe la palabra nosotros – miré sus ojos.
         Es decir que ya te han lavado el cerebro…

Sus ojos azules seguían inmortalizados en mi mente, su denso color provocaba en mí aún cosas que no podía controlar, era inevitable traer esos recuerdos tan lindos. Acabaría desecha sea como sea, soy débil bajo ese aspecto… aunque me haga la fuerte.

En eso apareció Mischa, que sabía más o menos lo que estaba pasando y acudió en mi rescate… no saben cuanto amo a esa mujer.

         ¿Ya nos vamos Nixie? – dijo seria.
         Si, ya he hablado con Corey sobre lo que tenía que hablar – le guiñé un ojo sonriendo.
         No hemos hablado de nada – me miró Corey.
         Ya te he dicho todo lo que debía – me solté.
         Te has salvado de esta Bauer – rió.
         No quiero volver a verte, así que no aparezcas más en casa. Ya arreglaremos luego las visitas con Cristal, pero no quiero verte nunca más Corey ¿entendido? – dije ya calmada, un poco harta de todo.
         Espera… ¿Qué? – gritó.
         Ya te llamará en otro momento… sordo – rió Mischa llevándome lejos.

Lo miré mientras caminaba junto a mi hermana, sentía como si tuviera un peso menos, como si en verdad todo esto fuera necesario, pero algo muy en mi interior seguía haciéndome sufrir y pensar que era un error más para la colección de mi vida.

La melancolía del momento se hizo notar más aún mientras la van nos llevaba a casa, mi cabeza estaba apoyada en las piernas de Andréu mientras que éste acariciaba mis mejillas mojadas, en el otro asiento de en frente estaba Mischa y Lu mirándome afligidas, no les gustaba verme así, y Alex atrás de Andréu y yo diciendo que las cosas mejorarán para todos, que debía estar bien porque era la fuente de vida para todos ellos. Mis lágrimas lograron cesar ya cuando estaba cansada de dar lástima, de sentirme una basura que solo hacía que mis amigos se preocuparan cuando en verdad ellos tenían sus propios problemas…

Al llegar a casa pude compartir un rato con mis sobrinos, mis hijos, mi cuñado Ville y más de mi marido quienes me hicieron pasar un rato agradable, tuvimos noche de karaoke y baile, además los hombres se dedicaron a cocinar pizza y prepararnos una mezcla extraña de jugos y licor, era maravilloso. Mischa estaba como loca cuando los trillizos hacían locas cosas con los gemelos, se sentía raro ver a tantos niños parecidos entre sí, era un caos en todas sus letras. Cuando ya se hizo más de noche ella decidió marcharse a casa con toda su familia, la energía aún estaba presente pero los niños debían dormir y el siguiente domingo debía ser de descanso para todos, aunque a veces Mischa le cuesta entender ello.

Sean y yo llevamos a los niños a sus cuartos para que descansaran, los hicimos dormir y luego nos fuimos a nuestro cuarto, tomados de la mano, riendo como unos niños, hablando de cosas que nos hicieron gracia mientras la familia de Mischa estuvo en casa. Mantener una conversación con Sean era agradable, nunca me había dado cuenta de ello… casi siempre yo busco defectos en la gente, las virtudes cuesta encontrarlas porque a veces no quiero verlas, pero en verdad este sujeto tenía más virtudes que defectos… y eso lo hacía maravilloso.

         Hace mucho tiempo que no comía tanto – rió cuando se recostó junto a mí en la cama.
         Es que si alguien no te cocina no comes – reí.
         Puedo sobrevivir cocinando, pero soy un poco perezoso…
         Eso te hace más sensual aún ¿sabes?
         Eres tan linda – sonrió.

Lo miré de lado mientras él permanecía de costado sujetando su cabeza con su brazo, sonriendo mientras me miraba, su mirada era tan intrigante que no podía dejar de mirarlo, esa sonrisa que tenía me gustaba mucho, me atraía más a él que cualquier otra cosa; tiene una cara tan fraternal que me mantiene segura incluso sin tener contacto, no entiendo porque me costó tanto darme cuenta de esas cosas…

         Te amo Sean – sonreí levemente.
         Y yo te amo a ti muñequita – besó mi mejilla.

“Muñequita eres hasta que deje de respirar…”

¿Por qué el pasado estaba tan latente en mi presente? Esa frase solía decirme Dero siempre, yo era su muñeca como él era mi hombre… Definitivamente estoy condenada hasta que deje de existir, o hasta que pague por todos los errores que he cometido.
Aquella noche fue gloriosa en todo aspecto. Compartí un rato agradable con mi hermana y su familia, también con mis hijos, y en la noche más tarde mi esposo logró hacerme sentir una loca en la cama, con sus besos me engatusó hasta lograr su cometido, su crimen perfecto. Amaba tanto cuando besaba mi cuello, cuando acariciaba mi cuerpo.


El cumpleaños de Cristal llegó, haciéndola toda una adolescente, mi hija ya tenía 15 años, me hacía sentir tan vieja… yo ya tenía 37, el tiempo estaba avanzando más rápido de lo debido, sentía que perdía el control sobre mi vida, tenía tanto miedo a terminar arrugada y arrumbada en algún lugar del mundo sin siquiera saber que hacer a esta edad. Todo se puso peor en la fiesta de mi hija cuando Corey se hizo presente.

         Que linda se ve nuestra hija usando ese hermoso vestido – dijo en mi oreja.
         Ella es hermosa usando cualquier cosa – sonreí.
         Igual que su madre…

Entonces lo miré de reojo junto a mí, apreté la mano de Sean con fuerza que estaba a mi izquierda, él se percató de la presencia del rubio y me llevó hasta donde estaba Cristal con sus amigos hablando sobre quien sabe que cosa, Sean les ofreció tomarse una foto para recordar esta fiesta de 15, ya que no se cumplen todos los días.

         Gracias por la fiesta mamá, es realmente hermosa – me abrazó la rubia.
         Te mereces esto y mucho más mi amor, sabes que nunca tuve una fiesta como esta… lo mínimo que quiero es que mi hija disfrute la de ella – sonreí.
         Eres la mejor madre del mundo, te amo – besó mi mejilla.

Las dulces frases atravesaron la barrera más dura, contener emociones en ese momento era ilegal, sentirse retraído no tenía sentido… hoy en día hay cosas pequeñas que pueden hacerte llegar a la cima más alta, y nadie podrá quitarte de allí.

sábado, 7 de abril de 2012

Chapter 85.



NARRA:             Francesca Haner.

Su respiración era aquello que me motivaba a continuar. Sus manos apretaban con fuerza las sábanas y se sostenían de las mismas para no caer sobre mí, él se movía intensamente para darme placer de una forma salvaje, susurraba una canción provocativa en mi oído mientras yo gemía demostrándole que jamás en mi vida me había sentido tan mujer como lo estaba siendo con él. Sus largos cabellos me hacían cosquillas en el cuello mientras besaba parte de mi oreja y mordía mi lóbulo derecho con lujuria. Nuestras caderas se movían al mismo compás produciendo una excitación aún mayor, sus muslos hacían contacto con los míos de forma permanente, se sentía especial en la forma que me hacía suya por primera vez.

         Sigue, sigue… no pares – gemía arqueando mi espalda.
         Te agotaré lo más que pueda, porque te gusta jugar sucio – susurró en mi oreja.

Con una de sus manos se siguió sujetando mientras que con la otra masajeaba mis senos de una forma brusca pero tentadora, me hacía gritar aún más fuerte. Se seguía moviendo hasta que se echó para atrás e hizo que lo imitase, entonces tomó mi cintura y giró nuestras posiciones, quedando ahora él contra la cama.

Sujetó con cuidado mi piel mientras me acomodaba nuevamente en su entrepierna, apretaba mis nalgas cada vez que se impulsaba, ponía una cara de placer que me gustaba, yo gritaba mientras echaba mi cabeza hacía atrás provocando que nuestras pelvis chocaran para tener contacto. Volví a él para besarlo y sentir su calor bucal dentro de mi boca, sentir su lengua tan solo mía, sentir incluso el brusco choque de nuestros labios de una manera tan desesperante que me hacía querer tenerlo conmigo aún más.

Permanecimos haciendo el amor durante casi toda la noche, descansábamos un poco y luego seguíamos, jamás en mi vida me había agotado tanto en la cama… no desde que tengo memoria. Me dormí junto a él, mientras besaba mi frente en forma de protección, mientras con una de sus manos suavemente acariciaba una de mis nalgas… solo así él pudo conciliar el sueño.

Cuando el sol se hizo presente, daba inicio al nuevo mes de Abril, este año se había pasado tan rápido que no podía creer que ya fuera el cuarto mes del año 2016… odiaba tanto cuando no me daba cuenta de todas las cosas buenas que me habían pasado. Y esta no era la excepción.

Aquella mañana desperté gracias al sonido de mi celular, sonaba y sonaba pero no podía encontrarlo, había tanto desorden en mi departamento que no lo hallaba, hasta que debajo de toda la ropa de Dave pude encontrarlo.

         ¿Diga?
         Francesca, le llamo para decirle que hoy la compañía no abrirá – decía uno de los asistentes.
         ¿Ah no? – me asombré.
         No, problemas de administración, no será hasta el lunes próximo, espero que disfrute de su fin de semana – dijo amable.
         Está bien, lo mismo para ti, gracias por llamar.
         Descuide, adiós – cortó.

Perfecto, tenía todo el fin de semana para mí, podría hacer lo que quisiera… no había compromisos hasta dentro de tres días.

Dejé el teléfono sobre mi mueble personal y partí al baño para darme una ducha, lavé mis rubios cabellos y enjuagué mi cuerpo con mero cuidado, sonriendo al recordar todo lo que había pasado durante la noche, con cada detalle, con cada palabra y gesto por parte del sujeto que ahora estaba durmiendo como un oso en mi cama.

Salí ya vestida con unos shorts negros y una remera de tirantes color rojo, él ya estaba despierto pero seguía medio dormido, parecía un zombie; caminé hasta él y lo besé con pasión.

         Te ves guapa – sonrió mientras acariciaba mi mejilla.
         Y tu te ves sexy tirado allí – sonreí.
         Me voy a dar una ducha y nos vamos ¿está bien?
         Claro, prepararé el desayuno mientras tanto…

Asintió y se levantó completamente desnudo, antes de que entrara en el bañó le di una nalgada y éste rió, caminé a la cocina y preparé café, freí unas líneas de tocino y unos huevos, también preparé unas tostadas. Arreglé la mesa linda mientras ponía un poco de música en la radio, cuando unas noticias comenzaron a anunciar sobre un concierto de Nevinger el próximo sábado, en eso salió Dave del baño corriendo para subirle el volumen a la radio… lo que me hizo reír.

“Éste próximo Sábado 8 de Abril Nevinger se presenta en el Estadio Stanford de San Diego, California, junto a Foo Fighters y Stone Sour… dicen muy bien que el estadio más grande de la zona estará repleto hasta los baños. Es uno de los espectáculos más esperados del inicio del año (…)”

A Dave le encantaba oír el nombre de su banda en la radio, se sentía como un niño pequeño, lo que me causaba mucha gracia. Cuando acabó la noticia, volvió al baño y acabó de secarse, pocos minutos pasaron para que saliera seco y listo para desayunar. Hablamos un poco sobre nosotros y las fotos que había tenido que tomar durante estos días, también me comentó que quería que fuera con su banda durante su gira por Europa, todo dependía de lo que dijera Nixie Bauer, ya que Nevinger los estaba llevando por algunos lugares para comenzar a hacer más amplio el tipo de público que escuchaba a las bandas… me gustaba mucho su idea, me era muy tentadora.

         ¡Ya es hora! – gritó desde la puerta.
         Ya voy – reí desde el dormitorio.
         Estaré abajo con el auto – gritó.
         Está bien – respondí.

Tomé el bolso con regalos y partí abajo por las escaleras, vivo en un segundo piso así que no hay problema de caminar un poco… es bueno para la salud, sobre todo para una fumadora como yo.

Subí al auto de Dave y marchamos en dirección a la casa de destino, nos detuvimos para comprar rosquillas en la avenida Kennedy, en donde me encontré con Ville Valo, a quien saludé amablemente, luego volví al auto y seguimos nuestro camino. Llegamos y estacionamos el auto en la acera, bajamos y Dave tocó el timbre de aquella gran casa, estaba muy nerviosa pero feliz al mismo tiempo, había pasado mucho tiempo desde que no veía a mi hermano y su familia.

         ¡Pero que sorpresa! – gritó mi cuñada tras abrir la puerta.
         Hola Lu ¿Cómo estás? – sonreí mientras la abrazaba.
         Pues muy bien, aquí rabiando con tu hermano porque no quiere limpiar el sofá que dejó lleno de pizza ayer con los chicos de su banda – rió.
         No cambia el vago ese ¿eh? – reí también.
         Anda, pasen ambos – dijo amable.

Dave saludó a Lu y a los tres pequeños que aparecieron corriendo al verme, también abrazaron a Dave para hacerlo sentir parte de la familia que ahora estaba integrando. En eso apareció Brian desde el patio trasero y a la distancia abrió grandes sus brazos como saludando a la distancia, sonreía diciendo ‘¡Heeee!’ No sé que quería decir con eso, pero me hizo reír.

         ¡Mil años hermanita! – gritó ya cuando estaba aquí.
         Nunca me fuiste a visitar – dije mientras lo abracé y sus brazos me rodearon.
         Ya sabes que soy un hombre ocupado, pero los años no pasan en vano, has venido hasta mí – rió besando mi cabeza.
         Eres un maldito – reí.
         ¿Y tú? ¿Eres mi nuevo cuñado? Ese… ¿cómo era que se llama tu banda? – bromeó al ver a Dave.
         Foo Fighters – rió Dave - ¿Cómo es que se llama la tuya? – le siguió el juego.
         No sé, pero es mejor que la tuya – rió.
         ¿Ni sabes el nombre? Dudo que sea mejor…
         Me caes bien ¿Cómo te llamas? – reía Brian.
         Dave Grohl, ¿tú eres Brian Haner no?
         Exacto hermano – le estrechó la mano.
         Es un placer cuñado – sonrió ampliamente.
         Más te vale cuidar de mi hermana.
         Es lo único que puedo hacer, y no me llames hermano que soy mayor que tú jovencito – rió Dave.
         ¿Tan viejo es? – me miró Brian.
         Tú cállate Brian – golpeé su brazo riendo.

Reímos un poco entre los cuatro adultos que estábamos presentes, luego Lu nos llevó a la mesa en donde con Dave le entregamos unos regalos que yo había traído desde Europa y no les había entregado, mis pequeños sobrinos estaban felices con esos juguetes raros que les gustaban, también Lu con los licores que le traje y Brian con unas remeras geniales de su tipo. Luego de un rato de charla fuimos al patio para disfrutar del buen clima, entre los cuatro preparamos el almuerzo del día, lo que me hizo sentir como en casa… cuando con Brian nos fuimos de casa desde muy jóvenes.

Y en ese tanto de tanta conversa, Lu me comentó que era la actual bajista de la banda de Nixie, lo que me impresionó bastante, eso no tenía ni la menor idea, ella tampoco sabía que era yo quien había tomado las últimas fotos de ella, las que habían provocado tanto revuelo en las revistas Metal Hammer y Kerrang!.

Ver a esos dos tan felices me ponía de buenas, me imaginaba que con Dave podíamos llegar tan lejos como ellos, juntos, porque yo pensaba que con Gabriel todo resultaría bien, pero en realidad a él más le importaba su grupo de amigos que yo, y venirme a California había sido lo mejor para mí, en donde encontré gente interesante y al amor de mi vida… solo espero que esto no sea pasajero, ya que me estoy sintiendo estable luego de mucho tiempo, tras 5 meses terribles de agonía al pensar que había tomado la peor de las decisiones.

         ¿Y como les va con la banda? – preguntó Dave.
         Bien, nos va súper, es una mega banda ¿sabes? Jamás creí que sería parte de ella – decía Lu sonriente.
         Dicen que trabajar con Nixie es terrible – rió.
         Sí, lo es – rió Lu – Pero es cosa de ser empeñoso y responsable, te terminas por acostumbrar… luego de un tiempo ya sabes como son sus reacciones frente a diferentes cosas, lo único que tienes que hacer, es no hacerla enojar…
         Es verdad – dijo Brian.
         Vaya, aquí todos la conocen – reí – Menos mal que nadie tuvo que presentármela – levanté las cejas.
         Es cierto… ¿Cómo mierda la conociste? Es extraño que la conozcas desde antes – se extrañó Lu.
         Fue ya hace tiempo, allá en Italia… una noche la encontré en el parque central, estaba sola y yo necesitaba hablar con alguien sobre Gabriel… y le comencé a hablar, porque me dijo que no hablaba español, me mintió – reí – Y acabamos hablando de sus problemas y los míos, nos volvimos conocidas de toda la vida en una noche – sonreí.
         Que extraño… Nixie nunca me comentó eso… – dijo Lu.
         Creo que fue ese día que decidieron venirse de vuelta…
         Oh, ahora recuerdo, pero nunca habló de ti.
         Quizá no era necesario, además no hemos tenido una presentación formal entre sus amigos y yo, tal vea por eso – reí.
         Quien sabe, de todos modos, ahora todos nos conocemos – rió Brian.

Reímos un rato, luego jugamos con los pequeños a uno de los tantos videojuegos que tenían. Cuando ya era tarde decidí que era hora de irnos, debía volver a casa para descansar un poco. Con Dave nos despedimos de todos con una gran sonrisa y en el auto nos fuimos al borde costero, estacionó el auto por algún lugar cercano y bajamos tomados de la mano, se quitó los tenis y yo los míos, y caminamos por la arena a pies descalzos, disfrutando de la brisa marina y del calor de verano que comenzaba a asecharnos.

         ¿Por qué me has traído aquí? – le sonreí a Dave.
         Pues porque hace una noche hermosa ¿no lo crees? – miró el cielo.
         Si, tienes razón… una hermosa noche estrellada. Lástima que no tengo la cámara aquí para tomar una fotografía.
         Deja de pensar en tu trabajo, disfruta del momento, es lindo el hecho de que nuestras manos tengan contacto sin necesidad de que yo te de algo o tú a mí – me sonrió.

Él me hacía sentir tan bien que parecía un cuento de hadas. Nos sentamos en la arena un instante, abrazados como dos enamorados, él acariciaba mi cabello mientras mi cabeza permanecía apoyada en su hombro, su mano protegía la mía y mi corazón se sentía maravillado. Miré su perfil mientras él observaba el océano y besé su mejilla, él sonrió y me miró, así pude besar sus labios con delicadeza.

La noche pesaba en nuestros hombros mientras nos besábamos, ya se hacía tarde y volvimos a casa con la música a todo volumen en la radio de su auto. Mis cantos parecían más gritos que cualquier otra cosa, él reía y me acompañaba en mis enérgicas melodías, su locura me hacía feliz mucho más porque la compartía conmigo. Llegamos a casa a eso de media noche, lancé mi bolso sobre el sofá y él encendió el televisor para ver las noticias, preparé una sopa instantánea y la serví, la tomamos en el sofá mientras veíamos CNN.

         Que tristeza me provoca que la gente ande matando por ahí sin más – dije.
         Son idiotas que merecen ser castigados…
         Simplemente no deberían existir.
         Mejor cambiemos el canal – tomó el control.

Dejó un canal de música y se puso como loco, movía su cabeza como un desquiciado lo que me hizo reír en demasía, tenía esos arranques de locura de la nada, me hacían feliz, mucho, pero eran extraños… porque no podía dejar de reír con ellos.

         ¡Ya basta! – grité riendo.
         ¿No te gustan mis bailes? – rió.
         Me encantan, pero – seguí riendo – Nah, olvídalo – me levanté con los platos.
         Mañana tenemos que ir reunirme con Nixie ¿irás conmigo? – me dijo.
         ¿A reunirte para qué?
         Tenemos que escribir la canción que cantaremos juntos, tal vez sea más de una… ya sabes, para la gira europea – levantó las cejas.
         Suena tentador, iré contigo ¿a que hora es?
         A las siete de la mañana…
         ¿Qué? – grité.
         Es broma – rió – Es a eso del medio día un poco más…
         Estúpido – sonreí – Sí, vamos luego de ordenar el departamento.
         Eso es cosa de chicas, lo haces tú.
         ¿Cosas de chicas? ¿Y tú que harás? – fruncí el seño.
         Pues ver televisión, eso hacemos los hombres en casa – dijo serio.
         Eres un machista – reí.
         Pero si ni te niegas – rió a toda voz.

Fue un punto para él, pero me seguía haciendo reír. Bromeamos un rato más y luego nos fuimos a la cama, descansar entre sus brazos era completamente relajante, en verdad no sé que tenía este sujeto, pero la primera vez que lo vi en esa sesión de fotos, con su guitarra en mano y con esa sonrisa coqueta… me robó el corazón; tenía un carisma diferente a lo que estaba acostumbrada, no era el típico líder de la banda amargado ni se hacía el importante, era un sujeto simple con ganas de hacer bromas incluso de sí mismo, que de la nada decidió salir con la fotógrafa de la disquera, a la que le preguntaba la hora cada cinco minutos siendo que él también tenía un reloj en su muñeca izquierda. ¿Cómo no me iba a encantar ese sujeto?

El tiempo no pasa en vano… como una vieja amiga me dice muy a menudo:

La vida nos sorprende incluso cuando ya solo esperamos solo lo peor, siempre habrá una luz muy pequeña en nuestro oscuro sendero.