viernes, 19 de agosto de 2011

Sin Censura...

Recordando en el tiempo, volviendo atrás y trayendo al hoy información confidencial, podemos descubrir algo que jamás se hubiera pasado por vuestra mente. Una noche como cualquier otra, más bien dicho… todo esto comenzó en un atardecer de verano, aquí en una localidad de Dakota, llamada Madison, cercana a la frontera con Iowa. Era una tarde en que nuestra protagonista, la tan nombrada Nixie Bauer, coqueteó y tuvo una loca noche de lujuria con un famoso sex symbol, sí… el señor Brad Pitt¿Cómo carajo sucedió todo esto? Pues les contaré aquella candente historia…

Como ya había dicho, todo comienza en un atardecer del 4 de Julio del año 2007, Richard estaba de gira con Rammstein por algún lugar de Europa, y la pequeña Cristal estaba en la casa de su padre en Iowa, Lilian aún no nacía, de echo… ni siquiera estaba en preparación su feto; en casa solo se encontraba la madre con el pequeño Alexander y con la visita del tío Brad. Pasaron una tarde divertida que poco a poco fue perdiendo el control, a medida que el alcohol se involucraba en el juego de cartas, sí, ese en que el perdedor debe quitarse una prenda a medida que el juego vaya en su contra. Mientras avanzaba la tarde, ambos individuos se emborracharon, Nixie perdió su camisa, su gorra, sus zapatos y sus calcetines; Brad perdió su remera, sus gafas, sus calcetines y sus zapatillas; ambos a torso desnudo y medios borrachos comenzaron a bromear, hasta que se dieron cuenta que sus cuerpos querían mantener contacto; entre risas y carcajadas comenzaron a coquetear.

         Me gusta el tatuaje de tu brazo izquierdo – dijo el señor.
         ¿Si? ¿Por qué? – rió ella.
         Hace juego con tu delicada piel…
         ¿De verdad? – sonrió.

Estaban distanciados por quizá un metro o un poco menos, como cayó la noche encendieron la chimenea, ella estaba sentada en un sofá quedando por sobre él y pues, él estaba sentado como indio frente a ella con su torso musculoso a la vista, coqueteando con sus claros ojos.

         Eres sexy ¿lo sabias? – rió Nixie borracha.
         Muchas veces me lo han dicho, pero prefiero no creer – dijo con orgullo.
         Deberías comenzar a creerlo – se inclinó un poco hacia delante para acercársele.
         ¿Qué pretendes muñeca? – sonrió de costado, seductor.
         Solo quiero verte mejor – mintió.
         Pues acércate más… – susurró.
         ¿Para que? – correspondió su coqueteo.
         Para poder sentirte – levantó sus cejas sonriendo.
         Que osado es señor Pitt – rió traviesa.
         Y vaya que le gusta señorita Bauer – rió.

Él se puso de pie para poder mirarla hacia abajo, ella mordió su labio provocándolo, Brad tomo su rostro entre sus manos, la miro un rato con atención mientras Nixie acariciaba las manos que se posaban en su rostro. El calor aumentaba considerablemente, no solo por el fuego de la chimenea presente, si no por la tentación entre ambos individuos, la situación ya estaba perdiendo el control…

         Me encantan tus ojos – dijo él arrodillándose para quedar a su altura.
         Y a mi los tuyos – lo miró sin temor alguno.
         No quiero perder el tiempo – susurró tomando el mentón de Nixie.
         ¿A que te refieres? – preguntó nerviosa.

Él se acercó lentamente para hacer de este momento algo más… ansiado. Ambos cerraron sus ojos dejándose llevar por el suave roce que ahora sus labios estaban llevando a cabo, una esencia diferente estaba provocando una rara química entre sus cuerpos, ago que pedía a gritos más. Ella se inclinó hacia atrás en ese elevado sofá, Brad se le posicionó encima mientras abría y cerraba su boca dando paso a su lengua, la que hizo contacto con la de Nixie muy lentamente; la chimenea era buena compañía en este momento… las llamas bailaban al compás de la excitación que dominaba ambos cuerpos presentes.

         ¿Qué estamos haciendo? – susurro excitada mientras Brad lamía su cuello.
        No arruines el momento – volvió a besarla para que guardase silencio.

Mientras volvían a tener contacto sus lenguas luchando por quien podía seducir más a la otra, Nixie rodeó la cintura de Brad con sus dos largas piernas, Brad la tomó con cuidado, con una mano en su nuca y la otra por el centro de su espalda para llevarla a la alfombra que yacía frente a la cálida chimenea; ella contra el suelo y él sobre ella de una forma única para no dañarla con el peso de su cuerpo.

         Que travieso eres – susurró ella mientras Brad desabrochaba su jeans.
        No sabes cuanto, dulzura, no sabes cuanto – rió mientras besaba superficialmente su estómago.

Comenzó a bajar los pantalones de Nixie mientras ella acariciaba los cabellos de él con lujuria, cuando los quitó por completo fue el turno de ella, porque no quería ser la única en ropa interior, quitó los jeans de Brad con lentitud para tocar su trasero bien marcado por su boxer ajustado; Nixie rió mientras Brad le daba nalgadas con una de sus manos y al mismo tiempo ponía una cara de cafiche excitado.

         No me hagas esperar más – susurró ella en el oído de Brad.
        Si eso quieres… eso te daré – sonrió.

Así lo hizo, mientras ambos permanecían sentados frente a la chimenea besándose, Brad llegó con sus manos al broche del sostenedor de la chica, lo desabrochó mientras se besaban y lo dejó caer con esa seducción que lo destaca; bajó a la zona entre sus pechos y lamió su piel como un desquiciado, ella reía con esa mojada sensación que incitaba a más.


Nixie introdujo sus manos por la parte trasera del boxer de Pitt, se sentía maravillada con lo que estaba tocando, quitó poco a poco aquella prenda que estorbaba y él, al verse al completo desnudo, decidió quitar la de ella… con los dientes; al momento de quedar los dos completamente desnudos, comenzó la acción.

La espalda de Nixie contra la alfombra, Pitt con una de sus manos acariciaba su entrepierna, introdujo dos de sus dedos en el interior de la chica muy lentamente, haciendo que ésta se retorciera de placer, arqueando un poco su espalda y sujetando con fuerza la alfombra entre sus manos.

         Oh Brad…. – susurró en un gemido.
        Se que te gusta – rió saboreando sus labios.
        Vaya que si – rió excitada.
        Anda, gime más – decía aumentando la velocidad en que los dedos entraban y salían del interior de la chica.

Los gemidos comenzaron a alborotar la habitación, Brad comenzaba a excitarse más de lo debido, lamía el vientre de Nixie mientras seguía haciendo de las suyas con sus dedos; el fuego abrasador de la chimenea mantenía la habitación calurosa, pero los dos cuerpos presentes superaban esa temperatura. Cuando el hombre acabó, o al menos pensó que fue suficiente, quitó sus dedos y el líquido que bañaba a éstos, lo esparció por los pechos de Nixie, a quien acarició por todas partes sin dejar excepciones; sus carnosos labios volvieron a encontrarse en un candente y suculento beso que hacía fata en esta actividad, sus salivas se mezclaron mientras sus lenguas chocaron, él succionaba para tenerla más cerca al mismo tiempo que ella abría y cerraba su boca para dejar pasar ese aire caliente que reserva mil sensaciones.

Mientras se besaban, el señor Pitt se posicionó sobre la señora Bauer para comenzar con aquel acto que hace feliz a todo ser humano. Ella abrió demás sus piernas para que el sujeto estuviese cómodo haciendo su parte, él se sujeto al suelo con uno de sus fuertes brazos para así no dañar a la chica, acomodó su miembro eréctil en la entrada de la entrepierna de Nixie, haciendo que ella se estremeciera por un leve cosquilleo. 


No existieron palabras para comenzar con todo esto, no eran necesarias; los gemidos por ambas partes comenzaron a hacerse más potentes a medida que la penetración se llevaba a cabo, las pelvis de los presentes se tocaban en un delicado roce que los excitaba aún más de lo que ya estaba; los gritos de la chica hacían aumentar el potencial del hombre ya nombrado, le demostraba que estaba haciendo bien su trabajo. 


Para silenciarla dentro de lo poco que se podía, Brad la mantenía gimiendo en su boca mientras su lengua jugueteaba en la boca de su compañera, para hacer de este momento más ardiente; él comenzó a moverse más rápido en su interior, provocando que sus expulsiones de aire bucal acelerasen y que los gemidos se convirtieran en deliciosos gritos de placer.

         Grita… para mí – susurró él mientras Nixie arqueaba su espalda, alejándose de sus labios.

Y para ser obediente, siguió expresando su placer en potentes y lujuriosos gritos que salían desde lo más profundo de su ser… Luego de un rato, invirtieron posiciones; la espalda de Brad hacía contacto con la cálida alfombra, los muslos de Nixie rodeaban las caderas del hombre y ella se mantenía en forma vertical, para dar una posición más cómoda. Mientras el miembro del señor Pitt se movía sin cansancio al interior de Nixie, ella se movía para darle placer al hombre, Bauer acariciaba el abdomen de él para sujetarse y las cálidas manos de Brad se mantenían en la cintura de la chica para así poder moverla a su preciada gana.

Sus cuerpos bailaban bajo ese manto suculento, sus pelvis se movían al ritmo del orgasmo que estaban llevando a cabo, miles de buenas sensaciones se apoderaron de ambos… los gritos hacían de esta experiencia aún más pasional, a medida que aceleraban el ritmo, los gritos fueron más potentes y placenteros, de una manera que solo ellos supieron aprovechar.

         Si… sigue así – gritaba extasiada.
         Como lo pida la señora – rió excitado con ojos cerrados.
         Tu si sabes como hacerlo – movió su pelvis para que Brad gimiera.
         Eso me gusta – mordió su labio mirándola.

Sus delicadas pieles no dejaban de hacer contacto, sus piernas abiertas dejaban el roce de sus nalgas con los muslos del otro, el contacto se hacía exquisito.
Llegaron al clímax luego de un rato, sus gritos se mezclaron en la cálida habitación, los líquidos de excitación de ambos se hicieron uno en ambas entrepiernas húmedas y pegajosas… Brad quitó su miembro del interior de Bauer, agotado y agitado, ella se recostó junto a él luego del agotado hecho que ambos acababan de vivir.

         Eso fue maravilloso – dijo ella mirando el techo.

Sin palabras de respuestas, Brad se giró para tomar su rostro y besarla con una pasional esponteanidad que cautivó a Nixie; sus bocas dejaron pasar ese último aliento que ambos almacenaban en lo profundo de sus gargantas, sus lenguas tuvieron contacto una vez más… las suaves caricias que existía entre aquellas carnosidades, eran deliciosas. Las manos de ella acariciaban las mejillas del hombre que la acompañaba, en cambio las de él estaban haciendo apoyo para no aplastarla con el peso de su cuerpo; sus piernas se acariciaban mutuamente mientras que los pechos de Bauer hacían contacto con el abdomen del gran Pitt.

Ya era de madrugada cuando estos acabaron, los cuerpos desnudos se mantenían abrasados, recostados sobre aquella esponjosa y suave alfombra frente a la ardiente chimenea, la que fue testigo de todo el acto sexual de hace unas horas atrás; un silencio se hizo presente mientras aún se besaban.

         Esto no debe repetirte – dijo ella.
         Está bien… nadie debe saberlo – acarició su mejilla con la suya.
         ¿Te imaginas si alguien se enterara de esto? – rió.
         Nadie lo creería…
         Tienes razón…
         ¿Quieres dormir? – la miró con cariño.
         Quiero darme un baño antes de dormirme – mordió su labio.
         Pues yo puedo acompañarte… – sonrió ampliamente.
         Ya que insistes…
         ¿No era que no debía repetirse?
         Pues una vez más no me vendría mal, digo yo… como para no olvidarlo – sonrió lamiendo el labio de Brad.
         Eres insaciable…
         Muchas veces me lo han dicho – rió.
         Está bien, vamos arriba…

El hombre se levantó y la tomó entre sus brazos para llevarla a aquella ducha que ambos compartirían en una quizá ultima vez, se supone que el acto sexual entre ellos no volvería a repetirse… pero nunca se sabe si están hablando en serio; como sea, esa noche los únicos testigos fueron la chimenea y las frías paredes, lo que pasó en la alfombra, en la ducha y luego en la cama matrimonia… solo quedó entre ellos, y vaya que saben guardar este secreto.

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