miércoles, 31 de agosto de 2011

Chapter 44.

En este momento no recordaba por cuantas veces tuve que pasar por lo mismo, para variar no era la primera vez; me sentía invadida, sucia y usada… después de todo lo que pasó, no sé si estaba choqueada o qué, pero comencé a temblar levemente.
Subió sus pantalones y me miró con aires de grandeza, haciéndome sentir miserable.

         Espero que hayas aprendido la lección muchachita – rió ebrio.

Sentí como se me nublaba la consciencia, los truenos en mi cabeza retumbaron desde lo más profundo… me levanté como una moribunda con los nervios destrozados hasta más no poder y corrí hacia él, lo lancé al suelo gracias a mi fuerza y su poca estabilidad gracias al licor que había bebido, comencé a golpearlo con la poca fuerza que ahora podía controlar.

         ¡Eres un hijo de puta! – grité con ira.

Me sujetaron por mi cintura, unos fuertes brazos que supe reconocer, la voz de Mischa pude oír antes de cerrar los ojos y desmayarme.

         ¿Qué está sucediendo? – gritó ella alterada.
         No lo sé, tu amiga está loca – mintió Shadow.

Salió corriendo sin decir nada más, Corey me tenía entre sus brazos y Mischa comenzó a preocuparse.

         Pídele a Lu un cuarto, no se ve bien – dijo el rubio.
         Está bien, no te muevas de aquí.

Corrió en busca de ayuda, sin querer Lu ya estaba con Dero, al momento de contarle a ella lo que había pasado él escucho todo, Mischa no podía disimular, en verdad se preocupa mucho por mí.

         Tráiganla por aquí, síganme – decía Lu.

Corey cargándome y Dero junto a mi, protegida ya estaba, pero lo que había pasado me descompensó absolutamente, llegamos al cuarto y me recostaron sobre la cama, todos a mi alrededor como un pesebre… Poco a poco comencé a abrir los ojos.

         ¿Nixie, estás bien? – preguntó Dero.

Bostecé y me di cuenta de que algo estaba pasando, recordé y me alteré.

         ¡¿Dónde está Shadow?! – grité.
         ¿Qué sucedió con Shadow exactamente? – preguntó Mischa.

Me senté en el borde de la cama y respiré profundo para tranquilizarme un poco.

         Lo que voy a decir es serio y no quiero reacciones agresivas de parte de nadie ¿está bien? – miré a Corey y a Dero.
         Está bien, ahora explícanos – dijo Mischa.

Lu y Brian también estaban presentes, no sabía como explicar todo… tuve miedo.

         Shadow se aprovechó de mí, él… me violó – dije agobiada.

Todos abrieron demás sus ojos, lo que acababan de escuchar les había asombrado para mal; como era de esperarse hubo malas reacciones, bueno, pero a decir verdad… no podía esperarse nada bueno.

         ¿Qué? Eso no es cierto – dijo Brian, negando con su cabeza.
         ¿Él te hizo eso? – frunció el seño Dero.
         No mentiría con algo así – miré un cuadro de la habitación.
         Por eso estabas golpeándolo ¿no? – dijo asombrada Mischa.
         Sí… – susurré.
         Voy a matar a ese sujeto – dijo Dero poniéndose de pie.
         Yo te ayudo – agregó Corey.

Ambos salieron de la habitación, Brian también los acompañó, nos quedamos solo las chicas en el lugar, yo sentada en el borde de la cama mirando el suelo, Lu al frente de pie con sus manos en la cintura mirándome con lastima y Mischa sentada junto a mí dándome su apoyo con lastima; solo quería irme a casa, no me sentía bien.

         Me duele el vientre… – me quejé.
         Creo que mejor nos vamos a casa Nix, creo que con esto y tu perdida no debe sentirse bien tu cuerpo…
         ¿Trajeron auto? Yo puedo acompañarlas si quieren – dijo Lu inclinándose.

Asentí en silencio, nos pusimos de pie y bajamos las escaleras, no vimos que sucedía nada extraño… lo que nos tranquilizó un poco, salimos y subimos al auto de Mischa.

         Cualquier cosa que suceda, me llaman ¿si? – dijo Lu desde afuera.
         Tranquila, te avisaremos, no te preocupes – dijo sonriente Mischa

Ya eran las 05:30 de la madrugada cuando llegamos a casa, Mischa se encargó de acostarme y darme un café, se fue como a las 06:00 a su casa; después de unos cinco minutos llegó Dero, las luces estaban apagadas y los niños dormían, daba la impresión que yo también, pero no era cierto. Entró al baño para desvestirse y yo me senté en el borde de la cama para esperarlo, pasó un corto rato y salió, me miró extrañado, yo me puse de pie y corrí a él para aferrarme a su torso desnudo y cálido, quería sentirlo cerca y solo mío… pese a todo lo que pasó.

         ¿Cómo estás mi amor? – dijo mientras besaba mis cabellos y me abrazaba.

No dije nada, no tenía nada que decir, solo permanecí en silencio mientras cerraba mis ojos para disfrutar del contacto de su cuerpo con el mío. Volví a la cama, esta vez acompañada por él, me acurruqué lo más cerca que pude junto a Dero y él me cobijó haciéndome sentir segura.


Narra Dero Goi.
El rubio lo sujetaba, mientras yo lo golpeaba, quería deformar su rostro lo que más pudiese, él no merecía mirar otra vez a mí amada… ni a nadie más.

         ¡Eres un maldito enfermo…! – repetía una y otra vez mientras mis puños se impregnaban en su estómago y rostro.
         ¡Dale con fuerza! – gritaba Taylor descontrolado.
         ¡Deténganse! – nos recriminaba Brian.
         ¡Tú no te metas Haner! ¡Esto no es asunto tuyo! – dije furioso, empujándolo para que se alejase.

Mis puños iban y venían, una y otra vez sin detenerse… tenía tanta impotencia reunida en mi interior, tanto enojo que esto fue la gota que rebalsó el vaso; todo lo que había pasado me tenía mal, y ahora… que había recuperado de alguna manera a la mujer que amo, y que un idiota que no tiene donde caerse muerto me la arrebate de una forma tan bastarda, no tiene  nombre… mucho menos para mí.

         ¡Esto es para que no te metas con mi chica! – dije golpeándole el rostro, rompiéndole la nariz.

Brian intentaba acercarse, pero yo no lo dejaba, mi fuerza en este momento estaba fuera de control. Veía sonreír a Corey como si estuviera feliz de que Shadow recibiera su merecido… me gustaba de cierta forma, lo sádico me estaba rozando la piel…
Luego de casi media hora de golpearlo, lo dejamos en el suelo, le di una patada en sus bolas y decidí irme, ya me sentía un poco más aliviado, aunque en verdad no estaba bien, no me sentía bien… habían abusado de Nixie…

         Buenas noches hermano – me dijo Corey antes de encender el motor del auto de Nixie.
         Hasta otro día, cuídate – sonreí de media luna.

Le hice una seña a Brian, despidiéndome. Partí a casa, estacioné el auto, al parecer todos dormían, incluso ella… entré al baño para desvestirme y así poder descansar… lavé mis manos ensangrentadas y partí al dormitorio una vez más, encontrándome con Nixie, observándome perturbada.
Nos dormimos juntos, nuestros cuerpos se hicieron uno… no había espacio entre nosotros, la sentí muy mal, se sentía mal… no me gustaba eso, pero sea como sea, mi deber era protegerla.


Narra Nixie Bauer.
Avanzaron los días, dos solamente, había llegado el día de la primera ecografía de Mischa, el día de ayer me había comentado lo ansiosa que estaba y que no quería saber el sexo del bebé hasta el último mes, esa misma tarde daríamos un concierto de despedida para Martín, que se iría en dos días más y para ser sincera, no he aprovechado mi tiempo con él.

         Señora, Mischa está en la sala para hablar con usted – dijo Teresa en mi escritorio.
         Gracias nena, voy de inmediato.

Me puse de pie y bajé con Martín y sus amigos que no se despegaban de mí, porque decían que yo era genial; saludé a mi fiel amiga quien me esperaba ansiosa…

         Hola Nix – dijo hiperactiva.
         Hola Mischa, ¿Cómo te fue? – reí.
         ¡Tengo algo que contarte! – gritó.
         Tranquila mujer, anda dime – seguí riendo.
         Estoy embarazada de trillizos – levantó sus cejas.

Me asombré, ¿trillizos? Eso asombra a cualquiera, más aún en ella que decía querer solo dos hijos, pero que rápido crece la familia…

         ¿Tendré 3 primos? ¡Genial! – dijo Martín.
         Vaya, Corey si es potente – reí aun asombrada.
         Eso tú lo sabes, muñeca – rió.
         Entonces… hoy no podrás dar el concierto – dije apenada.
         Eso que importa, tu puedes tocar la guitarra por mí Nixie – sonrió.
         ¡Eso es aún más genial! – agregó Martín.
         ¿Estás segura? ¿No quieres suspenderlo? – levanté mis cejas.
         ¡No! Claro que no, son los últimos días de los chicos aquí, ellos merecen ver el concierto…
         Bueno, pero debo golpear a Petter – dije indiferente.
         Está bien, entonces vámonos – sonrió sabiendo que hablaba en serio.


Partimos a mi auto y emprendimos el camino hacia el estadio en donde realizaríamos el concierto, la emoción en los niños me hacía feliz, una llamada nos detuvo en la autopista.

         Diga – contesté.
         ¿Dónde estás mi amor? – era Dero.
         Vamos camino a Malibu ¿Por qué? – reí.
         ¿Cómo voy a ir si no sé llegar? – rió.
         Pues ven con Corey, él sabe llegar…
         Bien, nos vemos en la noche, te amo
         Y yo a ti bebé, adiós – corté.
         ¡Uy, bebé! – reían los chicos.
         Cállense o los lanzo al mar – reí.

Se callaron y yo con Mischa reímos. En unos pocos minutos llegamos, bajé las dos guitarras que traía, Mischa cargó una y yo la otra, los niños seguían boquiabiertos mirando todo a su alrededor; ya estaban llegando personas, estaban esperando a que las puertas se abrieran para poder entrar, aún estaban preparando el escenario y adornando el fondo. Llegamos a donde estaban los chicos, sonreían al verme y Petter no podía creerlo, fruncí el seño y lo lancé al suelo de un gran golpe.

         ¡Eso es para que entiendas que Nevinger es Bauer! ¡Mischa y yo damos las órdenes! Y si no te gustan… puedes irte a la mierda – dije indiferente apretando mi mandíbula.

Todos me miraron asombrados, sobre todo el mismo Petter y los niños; se levantó y respiró profundo para pedirme disculpas.

         Lo lamento… no sabes cuanto – miró el suelo.
         Espero que no vuelva a repetirse, ni sigas siendo un imbécil, te amo – dije mientras lo abrazaba.
         No te preocupes, no volverá a pasar, yo también te amo Nixie – correspondió mi abrazo y besó mi cabeza.

Los niños trajeron una cámara de video y comenzaron a grabar todo, luego de esa escenita, partimos a ensayar un poco, ya estaba anocheciendo y debíamos comenzar.

         Estamos con Corey afuera – dijo Dero.
         Bien, Mischa va con los niños para que no se pierdan
         Bien, suerte con el show, te amo
         Y yo a ti, espero que disfrutes – sonreí.
         Grabaré todo – rió.
         Eso me gusta.
         Bien, adiós nena – cortó.

         ¡SALEN EN CINCO MINUTOS! – gritó el técnico.

Asentí, tome una de mis guitarras y miré a los tres chicos.

         Toma tu vodka – sonrió Andréu.

Sonreí y lo bebí, era nuestra cábala bebernos un trago antes de subir al escenario, así la adrenalina ya estaría presente cuando todo comenzara. Andréu tomo posición el la batería, Petter tomó su bajo y Alex la otra guitarra, me paré frente al micrófono y se encendieron las luces. “Throw yourself away” Comenzó a sonar y todos gritaron, dando inicio al show; las poderosas guitarras hacían lo suyo al igual que el resto de los instrumentos.
Podía sentir como mis latidos aumentaban, mi piel se erizaba… hacían falta los coros de Mischa, la voz de Petter no se mezclaba bien con la mía, pero eso en verdad no era tan importante; al acabar la primera canción con aplausos y gritos, me di el tiempo de hablar…

         Buenas noches Malibu…

Gritos por todas partes.

         Como verán, hoy Mischa no nos acompañará en esta velada… porque está embarazada y el ruido afecta a mi sobrino. Pero está entre ustedes ¿Dónde mierda estás Mischa? – la busqué con la mirada. – ¡Allí estás! Démosle un fuerte aplauso… Te amo Gran Bauer – sonreí mientras todos gritaban y aplaudían a Mischa – Espero que no les moleste que yo tome la guitarra por hoy, no soy tan buena como Mischa, pero haré lo mejor posible ¿si? – reí – Sigamos entonces con esto…

Burn it to the ground” fue la segunda gran canción de la noche, la gente saltaba y comenzaba a girar al centro del lugar mientras había un solo de guitarra, se sentía bien… Seguimos avanzando con algunos cover que habíamos echo a diferentes grandes bandas del genero, la brisa nos acompañaba, hacía de esto mucho mejor, un aire, un pequeño impulso para que todo esto continuara su rumbo, era mejor mientras avanzaba la noche. Llegó la hora de poner “S.E.X.” en escena, imaginen los gritos de ese momento… todo los orgasmos que podían oírse entre cada párrafo, no había momento mejor.
Entró Constantine en el escenario y la música lo hizo participar mientras tría consigo una gran guitarra que sería tocada por mí, era el regalo de Max de hace unos años; me emocioné mucho, y cambie de guitarra, permaneciendo aún Constantine aquí, sujetándola mientras animaba al público con los brazos, incitándolos a saltar y seguir disfrutando.
Después de tres largas horas de espectáculo, acabamos con “Bridge of destiny”, canción que nos agotó a todos, dimos los mejores 8 minutos finales.

         ¡Muchas gracias a todos! Que tengan buenas noches – dije agotada.

Los aplausos de despedida nos hicieron felices a todos, la bella energía que nos entregaba el público era maravillosa, tan solo con ese tipo de gestos, nuestra noche era recompensada.
Bajamos a los camarines para descansar un poco antes de irnos  a casa, después de quince minutos apareció Mischa con Corey, Dero y los tres niños eufóricos con el show.

         ¿Les gustó? – reí mientras nos grababan Dero y Martín.
         ¡Fue lo mejor! – gritó Thomas.
         No sabía que éramos tan buenos dando shows – rió Mischa.
         Somos los mejores – dijo victorioso Petter.
         Me alegro que todo salió bien – suspiré.
         Eres una gran cantante – dijo Dero grabándome.
         Deja esa cosa – reí.
         Dame un beso – rió.
         Ven aquí…

Lo jalé de su ropa y la cámara lo grabó todo; luego del concierto… nos fuimos a un bar para celebrar y luego, cada uno a su casa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario