Llegó el segundo día; toda la noche se presentaron diferentes bandas y hoy nos tocaba otra vez pero con canciones que creamos con otras bandas. Era sábado y las bandas no descansaban, hubo presentaciones sin parar lo que nos tenía agotados a todos, pero estábamos disfrutando de todo. A eso de las 19:00 horas Nevinger entró en escena junto con Arch Enemy para debutar con la canción “Running to bleed”, canción que era planeada presentar junto con Polution, pero a Bytha le dieron los ataques de egocentrismo y con Ángela decidimos presentarla solas.
Dos baterías, cuatro guitarras, dos bajos y dos voces aterradoras, el publico gozaba y grataba dándonos una aprobación a esta agresiva canción, admito que yo no suelo cantar así pero Ángela quería un tema en donde mi voz fuera captada de modo diferente a como suelo cantar. Cuando se mezclaron los solos de guitarra de Mischa y Michael no podía creer lo que oía, era un sonido maravilloso y poderoso, cuando entrelazamos las voces con Ángela el público nos bañaba en aplausos y gritos, ambas moviendo nuestras cabezas haciendo volar nuestros cabellos cuando las cuatro guitarras se unían para sonar como ametralladoras melódicas, los bajos no se quedaban atrás, su participación fue admirable; y qué decir de las baterías, veloces y poderosas, teníamos a dos de los mejores bateristas del mundo.
Acabamos la canción y Ángela nos pidió que tocáramos “Carry the cross” como en los viejos tiempos, seguimos las dos bandas tocando algunas otras canciones del antiguo Arch Enemy, ese fue un espectáculo asombroso.
Bajamos del escenario y Slipknot subió a escena, con Arch Enemy mantuvimos unas palabras amigables junto al escenario, hasta que llegó Polution.
– ¿Por qué no me dejaron subir? – gritaba enojada Bytha.
– Ya sabes las razones – grité disgustada.
– Te perdiste una gran oportunidad niña – dijo seria Ángela.
– Lo teníamos todo planeado, tú lo arruinaste – fruncí el seño.
– ¡Pero eso no les daba el derecho de dejarme afuera! – gritó.
– Claro que sí, queríamos un buen show – encogió sus ojos disgustada Gossow.
– Y contigo allá arriba nunca hubiera sido bueno – dije irónicamente seria.
– ¡No empieces Bauer! – me empujó.
– Basta Bytha, tú te lo perdiste – dijo la rubia deteniéndola.
Sonreí viendo como su enojo aumentaba, en eso se cruza corriendo entre nosotras Corey, yo lo seguí preocupada.
– ¿Ya dejaron de pelear arco iris? – rió Corey tapándose la nariz.
Me senté junto a él riendo pero aún preocupada, nos dice arco iris porque Ángela es rubia, Bytha tiene el pelo negro y yo castaño pelirrojo, pero se torna naranja.
– ¿Qué te pasó? – lo miré.
– Me está sangrando la nariz – limpió su sangre con su camisa.
Busqué algodón y se lo di.
– Debes tener cuidado – fruncí el seño.
– Sangré de la nada, yo no tengo la culpa – rió.
– ¿Seguirás en el escenario?
– Si, debo volver, el solo de Joey ya acabará – me sonrió bajo su mascara.
– Ponte una bolita de algodón dentro de la nariz o volverás a salir corriendo del escenario...
– Deja de preocuparte o tendré que besarte – rió mirando mi mano que sostenía algodón en su nariz.
Suspiré y sonreí mirando sus azules ojos, me miró a través de la malla de su máscara.
– Suerte en tu show – sonreí levantándome.
– Gracias – rió sabiendo que me sentí incómoda.
Caminé donde aún estaban las otras dos discutiendo.
– Ángela no hay caso, deja de perder tu tiempo – suspiré mirándolas.
– Es cierto, es una perra sin causa – rió.
Sonreí mientras caminaba con Ángela al lugar en donde estaban todas las bandas, dejando atrás a Bytha con una cara de desprecio; llegamos y allí encontramos a todos, era grandioso ver a tantas bandas reunidas, tantos conocidos, tantos amigos, tantos idiotas reunidos.
– ¡Nixie! ¡Entramos luego de Slipknot! – me dijo Mr. Lordi.
– ¿Qué? – grité.
Mischa apareció de la nada como en las caricaturas y me llevó al camarín en donde se encontraba también Bytha; íbamos a tocar con la alineación original de Lordi, Mischa y Bytha en las guitarras, Mr. Lordi en la voz, yo en la batería y el otro sujeto en el bajo y teclado.
– ¿Por qué no me avisaron? – me extrañé.
– Porque estabas muy ocupada coqueteando y acosando a Corey – dijo Bytha riendo.
– No lo estaba acosando ni nada de eso, lo estaba ayudando – fruncí el seño.
– Poco más y se venían atrás a hacerlo – rió irónica.
– Cállate – reí avergonzada.
Mischa me dio el traje que solemos usar para esta banda: un traje de conejas playboy, con orejas blancas y ese atuendo negro que solo cubre el abdomen y parte de los pechos, con mallas negras sensuales que cubren todas las piernas y un corbatín negro en el cuello, con unas muñequeras con detalles metálicos para mostrar un poco de agresividad y tacos para Bytha y Mischa, yo siendo baterista uso unas botas.
– Maquíllate rápido – dijo Mischa mientras arreglaba mi cabello.
– ¿Por qué a ella la peinas y a mi no? – bufó Bytha.
– Porque tú estas casi lista – contestó Mischa.
Reí mientras delineaba mis ojos, empolvé mis mejillas para verme más blanca de lo que soy, curvé mis pestañas y apliqué una densa y oscura sombra negra en mis parpados, arreglé mi arete de la nariz y reí cuando Mischa acomodó las blancas orejas en mi cabeza.
– Creo que debes usar los aretes negros en toda la oreja... en ambas – dijo Bytha sentada arreglando sus orejas.
Coloqué las pequeñas argollas negras en cada oreja, cinco en cada una; Mischa acabó y terminó de maquillarse, las tres estábamos listas, con el cabello liso: negro, naranja y café.
– ¿Están listas? – golpeó Mr. Lordi.
Bytha abrió la puerta y salimos, el tipo disfrazado como un monstruo al igual que el bajista daban miedo, nos llevaron junto al escenario para la fotografía que se tomaban todas las bandas antes de subir a dar el show. Era raro volver a tocar junto a mi peor enemiga, era muy extraño. Acabó Slipknot y nos abrazaron mientras los felicitábamos, Joey le tocó el trasero a Mischa quien se sonrojo, Corey me apegó a él apretando mis nalgas como un pervertido excitado.
– Me dan tantas ganas de hacerte cosas ricas al verte así nena – susurró besándome de improviso.
– Por eso amo este traje – reí.
Su lengua abrazó a la mía mientras apretaba con sus grandes manos mi trasero.
– Nixie debemos subir – rió Mischa tocando mi hombro.
– Préstamela cinco minutos – sonrió Corey dejando de besarme.
– No seas pervertido – reí intentándome soltar de sus cálidos brazos.
– Hay más chicas allá tras – dijo Mr. Lordi disgustado.
Corey rió.
– Nos vemos luego, suerte preciosa – volvió a besarme con pasión y se fue con sus amigos a los camarines.
Reí al ver como me miraban los chicos, apagaron las luces y comenzaron a subir nuestros instrumentos, tomé mis baquetas y tomé posición en la gran y bestial batería que tenía Lordi; Mischa y Bytha con sus guitarras frente a un micrófono cada una, Mr. Lordi al centro y atrás el bajista con su teclado.
Abrimos con “Bring it on”, la distorsión de las guitarras era admirada por el brillo de un par de luces, la batería dio la señal para que las luces del escenario actuaran, el mundo gozaba mientras las tres conejitas de Lordi emocionaban a los hombres del lugar. Luego seguimos con “Bite it like a Bulldog” que provocó en el publico gritos y chillidos, los coros por las chicas eran geniales, me sentía bien en aquella batería, con el poder en mis baquetas y la potencia en mis frágiles brazos.
La apertura de “Devil is a Loser” actuada por Mischa, fue asombrosa, los juegos de movimientos entre las guitarristas excitaban a cualquier hombre; Mr. Lordi era envidiado por eso. Mis orejas de conejo no se caían y eso era molesto, ya que con los movimientos suelen caerse al acabar la segunda canción; seguimos con 12 canciones y acabamos con “Who’s your Daddy”, canción que hizo que las tres conejitas moviéramos nuestras cabezas aireando nuestros largos cabellos y cantando el maldito coro, los gestos que hacía el vocalista eran signo de envidia para todos los hombres presentes; la batería sonaba potente y agresiva como me gusta, los Rift de guitarra eran poderosos y melódicos, el solo de Mischa fue asombroso. El público quería más y le dimos una de las mejores canciones para irnos: “The kids who wanna play with the Death”. Mi voz participó con la de las chicas quienes se desplazaron por el escenario tentando a los hombres del público con sus coquetas maneras de moverse al tocar la guitarra.
Acabamos y bajamos victoriosos por el costado del escenario en donde nos encontramos con Corey, Sid y Joey, quieren estaban observando el espectáculo junto a muchos otros tipos de todas las bandas.
– ¿Qué hacen todos ustedes aquí? – preguntó asombrada Mischa.
– Pervertidos – dijo enojado Mr. Lordi.
En verdad Lordi no era un mal sujeto, pero se enoja cuando los hombres actúan como animales con nosotras, siempre se molesta con los tipos que nos miran como carne, en ese sentido es muy protector con las tres.
– ¿Nos dejan pasar? – rió Bytha.
Los hombres abrieron paso y primero pasó Mr. Lordi, luego Bytha a quien todos manosearon, luego el bajista, después Mischa quien sufrió lo mismo que Bytha y finalmente yo quien tenía miedo de caminar por allí, caminé rápido pero no me salve.
– Ya recuerdo porque odio este traje – reí jugando con mis baquetas.
Mischa rió mientras chocamos con Corey, Sid y Joey; Mischa, Bytha y yo reímos, parecía una de esas telenovelas de mala calidad.
– Pero miren a quienes tenemos aquí... – rió Sid.
Corey me acorraló contra la pared, Sid hizo lo mismo con Mischa y Joey con Bytha.
– Te acuerdas de mi solo cuando me ves vestida así – reí acorralada.
– Eres un pervertido – rió Mischa mirando a Sid.
– Me vuelve loco verte vestido así – susurró rozando mi nariz con la suya.
– Bien por ti – reí y me escabullí por debajo de su brazo.
Caminé en dirección del camarín para cambiarme, mordí mi labio al dejar atrás a ese calvo; sentí una mano sujetando mi brazo, me giré y tomó mi rostro con fuerza para besarme, se veía tan sexy con el traje que usa en Slipknot, sin su mascara resaltaban sus azules ojos.
Su mano presionó mi nuca para que no me separara de él y con la otra apegó mi vientre al suyo, sonreí mientras nuestras lenguas jugaban y con un ojo semiabierto vi como Bytha y Mischa estaban igual que yo. De fondo se oía la banda de mi hermano; él sonreía mientras con mis brazos rodeé su cuello, me gustaba sentir su mano acariciando con cuidado mis cabellos, mientras que con la otra jugaba con la cola de conejo y apretaba una de mis nalgas. Me sentía bien, aunque estuviera haciendo algo malo, sentir su boca abrirse y cerrarse para saborearme, su respiración depositada en mis labios era... grandioso.
Su mano presionó mi nuca para que no me separara de él y con la otra apegó mi vientre al suyo, sonreí mientras nuestras lenguas jugaban y con un ojo semiabierto vi como Bytha y Mischa estaban igual que yo. De fondo se oía la banda de mi hermano; él sonreía mientras con mis brazos rodeé su cuello, me gustaba sentir su mano acariciando con cuidado mis cabellos, mientras que con la otra jugaba con la cola de conejo y apretaba una de mis nalgas. Me sentía bien, aunque estuviera haciendo algo malo, sentir su boca abrirse y cerrarse para saborearme, su respiración depositada en mis labios era... grandioso.
– Coff... coff... – tosió Hetfield.
Los seis dejamos de besarnos casi coordinadamente. Él era como un padre para todos, reímos avergonzados y como si nada hubiera pasado, él se paro frente a los seis con las manos en la espalda como un general del ejército y nos miró como pidiéndonos explicaciones, sonrió disimuladamente mientras nos miraba atento.
– Voy a cambiarme – dijo Mischa caminando a los camarines.
– Yo también – la seguí.
– Y yo – dijo Bytha haciendo lo mismo.
Entramos al camerino y reímos asustadas, para James debe haber sido ver a sus hijos besarse entre ellos, era una situación muy extraña.
Y así pasó el resto del día sin muchas otras cosas que contar; llegamos al último y gran día del MegaFest. Eran las 02:00 horas y para culminar los Big 4 cantaron “I’m evil?”.
– Hoy queremos nombrar a las bandas que nos acompañarán, a los “hijos” de Big 4 – dijo riendo Hetfield.
– Son las bandas con potencia mundial en los últimos diez años, son los Big 4 del siglo XXI – rió Mustaine.
– Metallica nombra a Dark Revolution – dijo Hetfield.
Entró la banda de mi hermano mientras los fans gritaban y aplaudían, las dos bandas se abrazaron.
– Megadeth nombra a Nevinger – dijo Mustaine.
Ingresó la banda, nos abrazamos y la gente seguía aplaudiendo con gritos.
– Slayer nombra a Avenged Sevenfold – dijo Tom Araya.
Entraron los chicos y fueron abrazados igual que los otros.
– Anthrax nombra a Polution – dijo Belladonna.
Con aplausos subieron los de Polution.
Acabada esta presentación de los “hijos” o la nueva generación de Big 4, se dio por finalizado el MegaFest. Los integrantes de todas las bandas nos felicitaron a todos y pudimos irnos.
– ¡Que fin de semana! – gritaba Alex emocionado.
– ¿Aún tienes energía? – reí cansada.
– Quiero dormir una semana entera – susurró Mischa.
Subimos a la camioneta que contrató la administración del MegaFest para cada banda, nos llevaron a la casa de cada uno.
– ¡Mi amor! – me tiré en los brazos de Richard.
Estaba esperándome en la puerta con un sweater ya que hacía frío, me abrazó y tomó en sus brazos, me llevó a la cama sonriente y sin hacer ruido para no despertar a los niños.
– ¿Quieres un té o algo? – preguntó dejándome en la cama.
– Quiero un Richard con crema de chocolate – reí agotada.
Sonrió, tomó mi mentón y me besó con delicadeza, fue al baño mientras yo me quitaba la ropa para dormir; me quedé en pantaletas y una remera de Richard, me acosté y él me acurrucó en su desnudo pecho al salir de baño.
– ¿Cómo la pasaste? – preguntó mientras acariciaba mis cabellos con una de sus manos.
– Bien, verás todos los show en un DVD que me mandaran los organizadores – besé su pecho.
Me quedé dormida mientras acarició mi mejilla con suavidad, mis ojos gozaron al cerrarse, estaba muy cansada, en estos dos o tres días casi ni dormí.
– Que descanses... – susurró el alemán.
Apagó la luz y el televisor, me cubrió para que no tuviese frío y se durmió luego de programar el despertador para levantar a los niños mañana. Una gran semana acaba de una gran y gloriosa forma, con paz... y rock.
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