FECHA:
9 de Marzo, 2007.
LUGAR:
New York.
OCASIÓN: Fiesta Inauguración Megafest.
NARRA:
Nixie Bauer.
Aquel
día podía ser el mejor dentro de mucho tiempo, habíamos esperado esta noche
durante meses. Cuando se había dado la noticia que se crearía un festival donde
se reunirían las mejores bandas del mundo, nosotros quisimos formar parte de
él, imagínense como nos pusimos cuando nos llamaron para decirnos que nosotros
seríamos parte del Megafest. Ese tan renombrado festival fue creado a fines del
2006, desde donde fue aclamando mejores bandas hasta completar un bufé de un
total aproximado de 30 bandas que abarcan diferentes tipos de Metal; ese 9 de
Marzo debíamos dar inicio de la gira por Estados Unidos, y que mejor que hacer
una fiesta con todos los integrantes de las bandas participantes… Sonaba tan
tentador que tal vez imaginé demasiado…
A
la perfección todos habíamos echo caso de ir solos, sin pareja, sin hijos, sin
nadie… solo los miembros de cada banda eran los asistente a tan renombrada
fiesta de inauguración. La fiesta daba inicio a eso de las 21.30 horas. Gran
cantidad de vehículos lujosos se estacionaron en el subterráneo, nunca en mi
vida había visto tantas limusinas, tantas Hamer, los autos eran realmente
hermosos y envidiables.
Llegamos
a la hora como responsables que solíamos aparentar, Max muy elegante, Petter
con un esmoquin brillante y Andréu al igual que Max con un traje negro que los
hacía lucir muy elegantes y serios; Mischa usaba un vestido gris con un escote
pronunciado, pero que hacía que ella sacara juego de su sensual figura, y yo…
pues un corto vestido negro más arriba de las rodillas, con un escote también
pronunciado y unos tacones negros llamativos con diamantes. Había que lucir
bien para una ocasión como esta.
–
Buenas noches, espero que su estadía en este lugar sea
inigualable – sonreía Jack Morrison, el productor.
–
Eso espero – reí
–
Adelante, siéntanse cómodos – nos estrechó su mano.
Entramos
y maravillados observamos aquel recinto, adornado de una manera muy peculiar…
era elegante pero no salía del ambiente que tanto nos gustaba a nosotros los
músicos agresivos. Esta sería una noche inolvidable, y vaya que sí.
La
música se interpuso en cada lugar, la electrónica nos hizo bailar a todos de
una manera única, no les miento cuando digo que jamás en mi vida había estado
con tantos músicos en un mismo lugar; conocidos y desconocidos nos saludaban,
bailaban y hablaban con nosotros, había una gran exposición de guitarras,
baterías, bajos y micrófonos al frente en un imponente escenario, en el cual
los productores nos dieron la bienvenida, nos agradecieron nuestra
participación dentro del evento y claro, hablaron sobre todos los planes que
tenían en mente para todos los músicos presentes. Amigos, familia, conocidos…
había de todo, nada podría salir mal.
–
No quiero amargarte la noche, pero alguien me dijo que
tenía que hablar contigo – me dijo mi hermano a gritos en el oído, la música
estaba muy alta.
–
¿Quién quiere hablarme? – le pregunté riendo, estaba
pasándola muy bien.
–
Bytha, dijo que la encontraras en la pileta en unos quince
minutos – sonrió.
–
¿Y que quiere esa loca conmigo? – reí.
–
No lo sé, ustedes son amigas tal vez solo quiere comentarte
algo…
–
Tal vez ya está
borracha – seguí riendo.
–
De todos modos ve con ella, tal vez sea algo bueno… -
sonrió, algo me estaba ocultando.
Lo
miré dudando pero le hice caso, dejé a Michael Amott, con quien estaba bailando
y fui en busca de mi amiga… la que cada día estaba más cambiada, la loca tenía
algo que decirme y la curiosidad siempre me juega malas pasadas…
–
¿A dónde vas? – me detuvo Corey.
–
No te importa – sonreí empujándolo.
–
Claro que si, tengo
que hablar de algo contigo – sonrió coqueteándome.
–
Pues no tengo tiempo para ti – le dije irónica.
–
¿Cómo que no? Te ves tan hermosa vestida así, déjame
llevarte a un lugar nena – rió.
–
No soy de esas Taylor – reí – Quizá otro día…
Rió
y salí del lugar, caminé a la pileta que había en el centro del gran jardín del
recinto; caminé directo a la fuente de agua, allí estaba ella de brazos
cruzados, con un hermoso vestido azul, corto, que dejaba ver sus piernas.
Me
detuve frente a ella y la miré seria, la sonrisa en mi rostro había
desaparecido al verla a la defensiva, sabía que algo no estaba bien, el
problemas era… ¿qué?
–
¿Qué sucede Johnson? – levanté mis cejas.
–
Bauer… Bauer – rió – Te ves linda – sonrió.
–
Tú también – sonreí – ¿De que querías hablarme? La fiesta
allá dentro está genial así que apresúrate…
–
No te quitaré mucho tiempo, solo quería hablarte sobre
nuestra… – guardó silencio.
–
¿Nuestra qué…? – la miré confusa.
–
Hija – dijo en un susurro.
Me
acerqué a ella haciéndola callar con tan solo mi mirada, miré a todas partes y
por suerte nadie estaba oyendo, ese era un secreto que tan solo ambas sabíamos,
es una historia confusa que tuvimos que vivir allá en Las Vegas; el caso es
que, borrachas fuimos a un orfanato y adoptamos una niña sin hogar, le solíamos
mandar dinero y todas esas cosas… éramos sus madres: Sarah Bauer Johnson, yo tenía el apellido del
padre.
–
¿Qué sucede con ella? – pregunté media molesta.
–
Ya no quiero hacerme cargo de ella, creo que fue una
completa idiotez lo que hicimos – frunció el seño.
–
¿Y ahora te das cuenta de ello? – alcé la voz – Si no mal
recuerdo fuiste tú la de la idea – dije ya enojada.
–
¡Estábamos ebrias! (...) Ambas lo estábamos…
–
No me vengas a echar la culpa a mí – dije entre dientes.
–
Bueno, pero de eso no quería hablarte… – esquivó mi mirada.
–
Habla entonces – bufé.
–
Tengo dos noticias, una buena y otra mala… ¿Cuál quieres
primero?
–
La buena
–
Tuve sexo con tu hermano y quedé embarazada… – dijo veloz,
asombrándome.
–
Eso ya lo sabía, Krox me había dicho hace algunos días…
esta feliz con la noticia – sonreí ilusa.
–
La mala es que aborté – dijo fríamente molesta.
–
¿Hiciste…qué? – dije sin poder creerlo.
–
Como oíste – dijo seria, observándome ya diferente.
Aquella
noticia no me venía bien en un momento como este, mi hermano estaba realmente
entusiasmado de ser padre… más aún de una chica que tanto lo había provocado,
coqueteado y miles de otras cosas; no comprendí el porqué de la situación y lo
único que hice, fue enfurecer.
–
¿Por qué mierda hiciste eso?
–
Porque no quiero cargas, tener un hijo con la carrera que
tengo es realmente estúpido… más aún de un sujeto irresponsable que de seguro
no se iba a hacer cargo del engendro…
–
¿Qué has dicho? – la miré furiosa – ¡Mi hermano estaba
feliz con la llegada de esa criatura! ¿Eres enferma de la cabeza o que mierdas?
– grité – ¡¿Y como dices eso de los niños?! Eres madre Bytha, ¿sabes lo que
sentiría tu hija si escuchara eso?
–
Yo no quise que ella viniera al mundo, solo la tuve porque
tú me convenciste – suplicó enojada.
–
No puedo creer lo que estás diciendo… ¿Has bebido mucho?
–
No… solo unos 4 whiskeys y 2 tequilas…
–
Con razón estás hablando tanta estupidez junta… – toqué mi
cabeza y me apoyé en la pileta.
–
Y hay otra que quiero decirte… – rió perversamente.
–
¿Qué otra estupidez vas a decir? – la miré ya muy molesta.
–
No es una estupidez… pero no lo sé, es gracioso – rió – el
otro día dormí con Richard – siguió riendo.
La
ira me subió a la cabeza, eso no podía ser cierto… Mi cara se desfiguró, mis
ojos ya estaban como cansados, pero mi mirada de enojo no se escondió, mis
dientes comenzaron a crujir y mis manos solo querían golpearla…
–
¿Qué…? Ya te dije que no me gustan esos comentarios Johnson
– fruncí el seño.
–
No es una broma – sonrió – Lo hicimos en la limusina de
Polution… estaba borracho y yo muy excitada por sus pantalones y lo hicimos –
rió ebria.
–
Puta
–
Lo siento Nixie, pero a veces los novios de mis amigas me
desean demasiado que es imposible resistirme – touché.
–
Perra – grité.
Mi
voz se alzó de manera extraordinaria, mis manos se posaron en su cuello cuando
la empujé al interior de la pileta, con esa agua tan fría, mi fuerza se
descontrolaba con ira, siempre he tenido el mismo problema… mi fuerza puede
mucho más que mi razón.
–
¿Por qué mierda se te ocurre traicionarme? – grité mientras
la golpeaba con cachetadas.
–
Te lo mereces por ser tan perfecta ¡Ahora ves lo que tengo
que sufrir yo! – gritaba intentado zafarse.
–
¿De que carajo estás hablando idiota? – me detuve.
–
¿Qué de que estoy hablando? – ahí su voz se descontroló y
la guerra se declaró – Claro, tú eres la señora perfecta, la GRAN baterista de
Lordi, la que tiene una voz impecable e inigualable ¡Sabes a la perfección que
yo quería ser la segunda voz en Lordi y tú me lo arrebataste! – me empujó – No
podías conformarte con tocar la puta batería, tenías que robarme los coros, la
maldita segunda voz…. Ah y claro, eres la favorita de Lordi ¿no? – su rostro
reflejaba ira y desesperación.
–
¿De que estás hablando? Es por Lordi que te acostaste con
Richard… ¿es por eso que abortaste al hijo de mi hermano? – le grité.
–
¿Eres tan idiota que no te das cuenta? ¡Siempre te llevas
lo mejor! Cuando estuviste en Polution quise denigrarte, quise que todos te
odiaran e incluso te puse como bajista ¿y que sucedió? ¡Todos te amaban! ¡Tú
ERAS Polution! ¡Siempre todos te aman, nunca jamás fallas en nada de lo que
haces! – gritó, abalanzándose sobre mí.
–
¿Estás enojada solo por eso? No puedo creer lo infantil que
eres ¡Si quieres destacarte por algo debes hacerlo bien! – la empujé quedando
yo sobre ella.
–
¿Hacerlo mejor? Siempre fui la mejor en todo ¡Hasta que tu
apareciste en mi vida! “Nixie esto… Nixie ello…” ¡Estoy harta de que tú seas el
centro de atención de todo el mundo! Hasta mis novios te adoraban… – comenzó a
llorar.
–
Es porque eres una perra – comencé a lagrimear al igual que
ella.
–
¡Yo no soy una perra! Solo intento hacer bien las cosas
pero para variar nadie se da cuenta de ello – me empujó lanzándome lejos – Tú
eres la causa de mi perdición… tú tienes la culpa de todo… Prefiero verte
muerta Nixie… – me apuntó.
–
No me digas eso Bytha… las amigas no se dicen eso… por
mucho que sea la rabia que me tengas debes entender que tu envidia siempre te
hará daño – grité golpeando el agua.
–
¿Envidia? Eres mi mejor amiga ¡Como quieres que te
envidiara! Solo intentaba ser como tú… tenías el mundo a tus pies… un esposo
maravilloso, al idiota de Corey aún lo traes como loco, tienes una hija sacada
de una película… Tu banda se hizo famosa en menos de un año, nadie te conocía
hasta que hicimos la banda… ¿A quien crees que le debes un GRACIAS? ¡A mí! –
gritó llorando.
–
Era tu mejor amiga… desde que comenzaste a traicionarme
perdí la fe en ti – la apunté – Las amigas no se acuestan con los esposos de
sus amigas…mucho menos hacen que terminen su relación a través de cartas ¡Como
lo hiciste con Corey! No sé en que momento te volviste otra persona Bytha,
extraño a la chica ruda que conocí… tú no le llegas ni a los talones a aquella
gran mujer – la repudié.
–
Todos cambian Bauer y eso tú misma lo has dicho toda tu
vida ¡Arruinaste mi vida!
–
¡Y tú acabas de arruinar la mía y la… de mi hermano! – me
abalancé sobre ella como un animal.
–
¡Es lo mínimo que te mereces! – se cubría de mis golpes.
–
Eres tan imbécil que crees que abortando el hijo de mi
hermano me harás daño a mí… Solo te hundes en tu propio hoyo idiota…
–
Ya hice lo que quería… tengo a tu marido en la palma de mi
mano – rió sarcástica.
–
Eso jamás… – dije entre dientes.
Mis
manos comenzaron a golpearla con más fuerza, ella jalaba de mi cabello, pero no
caí tan bajo… mi fuerza daba para mucho más y jalones de cabellos eran para
niñas… yo peleaba de otra manera, estaba especializada en ello. Las lágrimas
corrían por mis mejillas como dos llaves de agua abiertas, ella formaba parte
de mi pasado y mi presente, era una gran amiga que me ayudó a surgir cuando
comencé con mi carrera, más aún cuando nadie quería apoyarme; en Lordi éramos
como hermanas, inseparables… estas situaciones son complicadas, condenar a
alguien por sus pecados como si no tuviera culpa era inaceptable, pero en
verdad nadie podía jugar en mi contra, si lo hacías… estabas frito.
NARRA:
Max Brown.
En
esos arranques de locura, la fiesta se estaba poniendo cada vez mejor, hasta
que de pronto ingresó Mischa corriendo entre nosotros los miembros de Nevinger
y alterada comenzó a respirar, se tomaba la cabeza sin aire.
–
¿Qué sucede? – pregunté.
–
¡Bytha y Nixie se están matando allá afuera! – apuntó a la
puerta de entrada.
–
¿Qué? – gritamos Petter, Andréu y yo.
–
En la pileta… ¡Hay mucha sangre! – dijo preocupada.
No
dude en salir corriendo de allí, mucha gente oyó lo que dijo Mischa y salieron
atrás de nosotros. Y como era de esperarse había un gran escándalo de farándula
afuera, las dos mejores músicas que había conocido en mi corta vida se estaban
matando a golpes, como dos locas… como dos bestias enfurecidas.
–
¡Que alguien haga algo! – suplicó Mischa desesperada.
–
Tranquila, eso no debe durar mucho – rió Petter.
–
No conoces a Nixie enojada – negó con su cabeza.
–
Pero yo puedo imaginarla – dije preocupado.
Me
acerqué a la fuente y solo escuché a Nixie gritar algo como: “¡Moriré antes de
entenderlo!”. En realidad no sé que significaba eso, pero comenzó a azotar la
cabeza de Bytha contra el duro concreto del que estaba hecho dicha pileta y la
nuca de la chica comenzó a sangrar igual que en las películas trágicas, eso me
asustó bastante y tuve que pedir ayuda.
–
¡Estás chicas se están matando! ¡¿Alguien puede echarme una
mano?! – grité a todos los idiotas que estaban mirando sin hacer nada.
–
Ya voy, ya voy – gritó el baterista de Polution.
Él
tomó a Bytha que estaba inconsciente y sangrando, yo tomé a Nixie que estaba
gritando como loca y la saqué de allí, ambas estaban empapadas y golpeadas,
claro una más que la otra y ya se imaginarán cuál… ¿no?
–
¡Que alguien llame a una ambulancia! – gritó Sebastian.
–
Yo lo hago – dijo Krox alejándose del grupo.
–
Santo cielo… ¿Qué fue lo que pasó? – abracé a Bauer.
–
Está muerta… ¡Está muerta! ¡La maté! – lloriqueó en mi
hombro como loca.
–
Tranquila, solo está inconsciente… tranquila mi amor –
acaricié sus mojados cabellos.
Se
acercaron los chicos preocupados y más que nada curiosos por saber lo que había
pasado; trajeron toallas y se las dieron a la banda de la inconsciente y a
nosotros para cubrir a Nixie, esto no era nada bueno, más aún en un evento de
este tipo.
En unos remotos minutos arribó una ambulancia que se llevó a Bytha,
Sebastian y Patrick fueron con ella mientras que el resto nos quedamos aquí muy
nerviosos y preocupados.
–
Siempre pierdo a personas importantes – dijo con la mirada
ida mientras la rodeaba con la toalla.
–
Nunca nos perderás a nosotros, eso nunca lo olvides –
sonreí.
Sonrió
y se desmayó entre mis brazos, la tomé al estilo nupcial y la llevamos adentro;
Hetfield y Mustaine, junto con Krox se acercaron preocupados, estaban nerviosos
al igual todos.
–
¿Supieron algo de Bytha? – los miró Andréu.
–
Cayó en coma… – levantó las cejas Krox – Tuvo un gran
derrame en la silla turca, se quebró las dos primeras vértebras y tenía agua en
sus pulmones… – agregó.
–
Santo cielo… – susurró Mischa.
–
¿Qué fue lo que puso en esta situación a las chicas?
¿Ustedes saben algo? – preguntó Mustaine.
–
Jamás había visto así a ambas… – agregó Hetfield,
preocupado como un padre.
–
La llevaré a casa, tengo que cambiarle la ropa, está
empapada y como es de suertuda pescará un resfriado – sonreí tomándola entre
mis brazos.
–
No, yo la llevo… – dijo rápidamente Mustaine.
–
Ah no, eso lo hago yo, además alguien debe hablar con su
marido, aprovecharé de ver a mi ahijada – rió Hetfield.
–
Idiotas – rió Mischa – dejen de hacer tanto escándalo y
súbanla a mi auto, yo la llevo y tú vendrás conmigo – me apuntó.
–
Claro – sonreí.
Los
dos grandes se quedaron viendo con el seño fruncido, Petter y Andréu nos
acompañaron al auto mientras que Krox traía las cosas de su hermana, la
sentamos en el asiento de atrás del deportivo de Mischa y la aseguramos con los
cinturones y todo… partimos a casa a eso de las 04:15 de la mañana, es decir…
partimos al hotel.
–
Pobre Bytha – susurró Mischa mientras conducía.
–
No imagino que pudo haber echo para que Bauer reaccionara
de esa manera, estaba fuera de control… la última vez que la vi así fue…
cuando… esa vez recuerdas… – miré a Mischa.
–
Cuando se fue de Polution…
–
Si… eso.
Vimos
por el retrovisor y ambos chicos venían en sus autos, Petter y Andréu, ya se
iban al hotel con nosotros. Bajamos a Nixie aún desmayada y subimos al décimo piso
del hotel en donde estaban los cuartos de cada uno y entramos junto con Mischa
en su cuarto en donde estaba Richard bebiendo café mirando una película.
–
¡¿Qué sucedió?! – gritó al vernos con Nixie desmayada.
–
Un gran lío… ¿Tienes vendas? – pregunté dejándola en el
sofá.
–
Buscaré aspirinas para el dolor – dijo Mischa yendo al
baño.
Richard
corrió a buscarlas y volvió con ellas, vendé los brazos y las rodillas de
Nixie, que estaban raspadas y sin piel, también parte de sus hombros, curé su
labio y le quitamos la ropa junto a Mischa, Richard miraba desde atrás sin
poder entenderlo. Siendo su mejor amigo tenía la confianza suficiente como para
quitarle la ropa y vestirla, echo esto ella comenzó a despertar, Sophie corrió
en busca de un vaso con agua para darle las aspirinas y comenzó el
cuestionario…
–
¿Qué fue lo que pasó… exactamente? – se inclinó Mischa ante
ella.
–
Esa perra merece morir – dijo acercándose a su rostro, con
la mirada ida.
–
¿Qué te hizo…?
Miró
a Richard.
–
Max… ¿puedo dormir contigo hoy?
Y
ahí comprendimos lo que había pasado. Acepté sin chistar, mi esposa confiaba en
ella tanto como yo, además la única que venía con su pareja eran las Bauer,
además eran madres, como sea. Dormí con Nixie aquella noche, me relató todo lo
sucedido y no pudo evitar llorar, había perdido a una gran amiga gracias a su
poder de ser diferente; a veces no comprendo a las personas. De todos modos,
pude tranquilizarla y acurrucarla en mi torso para que así pudiera dormir a
gusto luego de enterarse de que su ex mejor amiga había caído en un coma por su
culpa, por su fuerza y su dolor retenido.
Siempre
he dicho que no entiendo a las mujeres respecto a las diferentes situaciones
que viven, son confusas y enredadas, a veces ni ellas mismas se entienden. Lo
único que tengo claro es que desde ese día Nixie odia a Bytha como ella lo
hacía con la ya nombrada pequeña Bauer.
Y
para que ustedes sepan, Bytha estuvo en coma 5 meses y medio, Nixie echó de la
casa a Richard cuando volvieron a Dakota, pero tuvo que volver pronto… Nixie
estaba embarazada de Lilian. Y respecto a Krox, pues se enteró de que perdió a
su hijo en la pelea que Nixie tuvo con Bytha, fue una perdida por “accidente”,
nunca se enteró del aborto que acabó con la vida de su hijo.
Esas
cosas no me gustan… esas cosas hieren, pero a veces la gente no piensa bien lo
que hace y luego sufre las consecuencias… y lo único que hacen, es culpar a los
demás.
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