viernes, 20 de julio de 2012

Chapter 99.


NARRA:             Andréu Betancourt.


Parecía que las cosas podrían mejorar a medida que el tiempo siguiese avanzando… Porque la verdad, el último tiempo todo ha ido empeorando un poco más, desde el momento en que perdimos a la pequeña Bauer las cosas se complicaron para todos, de hecho el mayor daño se lo llevó la banda, y lo que poco a poco fue afectando a cada uno de nosotros. Nadie podía creer que todo resultaría tan mal, porque… seamos sinceros, antes de que todo el caos llegara, absolutamente todos la estábamos pasando bien, de hecho nadie hubiese imaginado que la gloria se vendría abajo de esa manera.

Aquella mañana del 2 de marzo, cuando ya se cumplía el tercer aniversario de la muerte de Nixie, estaban pasando por televisión un especial de su biografía, de sus videos… de todo lo que a ella le incumbía; parecía una mala broma tener que recalcar su muerte cada cinco minutos. Era triste, y hacía latente el recuerdo de su perdida.

        No veas eso – dijo Ángela apagando el televisor – No te hagas daño, no seas estúpido – levantó las cejas.

Apreté mis labios y me puse de pie para ir a ver al viejo Petter, salí de casa luego del almuerzo, pasé a dejar a Julie a sus clases de violín y aceleré rápido para llegar al bar. Estacioné el mercedes en la esquina y caminé calmado hasta el lugar que siempre estaba repleto de gente animada; mi amigo me vio a la distancia y se acercó sonriente, me sirvió un vaso de whiskey y se sentó junto a mí en la barra.

        ¿Cómo estás viejo? – sonrió.
        Miren quien habla de viejo – reí.
        Yo estoy bien, no me quejo… ¿Y tú?
        Aquí – levanté las cejas.
        Oh… vaya…  – abrió sus ojos irónico – ¿Qué pasa?
        No lo sé, hoy no es un buen día… ya sabes como me pone esta fecha, cada día lamento más su partida y las cosas no me ayudan mucho, menos la televisión – dije asqueado.
        Pero ánimo francés, ella se marchó hace mucho, no podrás estarte lamentando para siempre, ella no quería eso – susurró.

Para variar él tenía razón, Bauer dejó en claro que no quería que pasáramos todo el día llorando su ausencia pero era inevitable, dolía perder a alguien importante, mucho más si fue tu amiga mucho tiempo y tal vez algo más… Petter sabía lo que sentía, sabía lo que pensaba y por eso siempre tenía una frase con la cual aterrizarme, aunque eso no fuese suficiente se lo agradecía de todos modos.

        ¿Qué pasó con el asunto de Lu? – dijo ya más serio.
        Mischa quedó de llamarme hoy en la mañana, pero no lo hizo… No sé si seguir esperando o ir a verla, el asunto es inquietante y no puedo esperar…
        Ya no tengo nada que hacer, mi gente se queda trabajando ¿te parece si la visitamos?
        Como quieras, ya no tengo nada que hacer por hoy – sonreí desanimado.
        Vamos viejo – me golpeó la espalda – No quiero verte deprimido – me abrazó.

Sonreí una vez más y me lamenté en silencio. Petter fue por su saco y partimos en mi auto hasta la casa de la jefa que aún mandaba entre nosotros, tocamos la bocina del auto como unos desquiciados y salió de su casa gritando como una vieja amargada, lo que nos hizo reír.

        ¿Quién mierda tiene problemas para ir al baño? – gritaba mientras salía a ver porque tanto alboroto.
        ¿Estás libre? – rió Petter por la ventanilla.
        ¿Qué hacen ustedes aquí? – rió extrañada.
        Dijiste que me llamarías y lo has olvidado – reí.
        Oh, lo recuerdo – rió – Pasen, Cristal está adentro y llamaremos a Lu para hablar del asunto…
        ¿Y Alex?
        Lo llamaremos también.
        Perfecto – sonreí.

Bajamos del auto luego de estacionarlo en la acera, abrazamos a nuestra amiga y entramos siendo observados por los hijos de Mischa, Cristal estaba ahí y se puso feliz al vernos, llamamos a Lu y a Alex para que vinieran, mientras tanto tomamos café y té para el frío. Ville conversó un poco con nosotros sobre cosas de hombres, al menos hasta que llegaron los chicos.

Ville se llevó a los niños, Cristal se quedó con nosotros y en la sala mantuvimos una conversación importante sobre el futuro de la banda.

        ¿Entonces? – Petter miró a Lu.
        El lugar es todo tuyo – sonrió dulcemente.
        Espera… ¿Lo pensaste bien? – la miró Mischa.
        Sí, las giras me quitan mucho tiempo… mis hijos están en pleno crecimiento y no quiero verlos desde lejos. Las grabaciones hacen el mismo efecto – se excusó.

Y bueno, básicamente Lu había presentado su renuncia ante la banda hace algún tiempo, ella quería criar bien a sus pequeños, quería permanecer más unida a Brian como lo era antes, ya que él también es músico y sale de gira dejándola sola y apartada de todo, entonces así ella sería libre de ir con él a donde correspondiera y de paso llevar a sus hijos como una completa familia feliz.

Y como era de esperarse, necesitábamos otro bajista. No había mejor opción que invitar al viejo Petter, no había nadie mejor que él. Cristal incluso dio la idea de ofrecerle a Lu el viejo empleo que tenía con la banda, ser la fotógrafa oficial; lo que hizo muy feliz a Sullivan y a lo que no pudo negarse, ella no quería alejarse de nosotros tras todo lo que habíamos vivido.

A todos les pareció una gran idea, aunque la formación volviese a cambiar seguíamos siendo la misma familia. Pero quedaba otro tema que resolver respecto a las ganancias.  

        ¿Y nuestro representante? ¿Qué pasará con ese sujeto? – dijo Alex.
        Es verdad, ustedes saben que nos está estafando… es como Eddie – dije enojado.
        Por el mismo tema nunca tuvimos manager – levantó las cejas Petter.
        Mischa deberá ser la que se encargue del asunto entonces – dije.
        ¿Por qué yo? – frunció el seño.
        Nixie hacía todo ese trabajo, y tú eres quien la precede en el cargo. No le puedes dar ese estrés a Cristal, apenas es una niña – sonrió Petter.
        Pero tenemos a alguien de confianza que podría hacerlo – agregó Lu – Nixie tenía una abogada importante que fue quien la sacó de prisión la última vez ¿la recuerdan?
        ¡Exacto! – rió Mischa – Ella es la indicada para esto, así nosotros podremos seguir con nuestro trabajo sin preocuparnos, María es de confianza, no hay drama.
        Bueno, si nadie se opone… sería lo correcto – dijo Cristal.

Y así quedamos. Formación nueva, representante nuevo y estábamos listos para comenzar a grabar luego de tres años sin haber lanzado algún nuevo éxito, ni siquiera un nuevo CD. Ya nos habíamos quedado muy atrás, las nuevas generaciones estaban haciendo de las suyas y debíamos volver a la carrera lo antes posible, debíamos volver con fuerza.

Ese mismo día, en un grupo fuimos al cementerio para ver las tumbas de nuestros excompañeros y difuntos amigos que nos hacían mucha falta; charlamos con ellos (por así decirlo), les comentamos todo lo que estaba pasando y obviamente no pudimos evitar llorar, ellos de verdad nos hacían falta, los necesitábamos.

Nuestra actual vocalista nos dijo que su madre antes de morir había grabado unas canciones y unos ritmos para la guitarra y batería, los que claramente nos servirían para las nuevas canciones, así que volvimos a casa de Nixie para escucharlas en el estudio que tenía en su sótano. Allí podríamos arreglar alguna canción, improvisar y tal vez crear algo hermoso.

Al poner play a la primera grabación, se desató un caos. Las lágrimas aparecieron ante todos, incluyéndome. Era algo lindo escuchar su voz luego de mucho tiempo, podía sentir que ella estaba aquí entre nosotros, observándonos, mirando como hacíamos el trabajo, vigilando que hiciéramos todo bien… a ella nunca le gustaron los errores, mucho menos que entre nosotros hubiera confusión.

Podía sentir la brisa de su aliento en mi mejilla, sintiendo como su piel se arrugaba entre sus cejas cuando cantaba para inmortalizar sus sentimientos a medida que su voz se extendía a lo largo de toda la habitación. Los riff de la guitarra acústica que la acompañaba en las grabaciones la hacían aparecer entre nosotros, como si estuviese sentada en una silla justo en medio del estudio, tocando la guitarra y cantándole a un público atento y ansioso de apreciar su arte.

Veía sus ojos cerrados disfrutando de la melodía, veía sus labios sonreír al abrirse y dejar escapar esos hermosos versos que llenaban de gozo a cualquiera; podía ver como meneaba su cabeza de una manera simple para que sus cabellos se movieran y el color pudiera cautivar a todos los presentes.

Las canciones eran realmente hermosas, su voz podía captar unos cinco tonos diferentes en la misma canción, eso era lo que tanto nos gustaba de ella, su originalidad y gracia de encontrar el momento perfecto para ubicarlos sin que sonara desordenado ni nada.

Cuando comenzamos a escuchar las grabaciones de la guitarra sonreíamos. Ella hablaba sola mientras sus dedos hacían magia en los acordes, charlaba sobre cosas que habíamos hecho nosotros, los líos que la hacíamos pasar, las cosas que les contábamos, era como si ella estuviera grabando una bitácora de su día, pero en verdad solo debíamos centrarnos en la guitarra… pero era inevitable no apreciar su risa y su charla.

Escuchamos lo de la batería entusiasmado, recordando la velocidad que alcanzaba cuando tocaba inspirada. Lo mejor de esas grabaciones era que cantaba mientras golpeaba cada bombo y platillo, las mismas canciones grabadas en las cintas anteriores, pero esta vez llevadas con el ritmo de la batería que la hizo llegar a ganar el titulo que la hizo famosa.

        ¿Qué les parecen? – preguntó su hija, emocionada.
        Son maravillosas… ella siempre hacía un gran trabajo – sonrió Mischa con los ojos llorosos.
        ¿Cuándo comenzamos a grabar? – rió Petter.
        Primero debemos ensayar – reí.
        ¿Y qué estamos esperando? – dijo orgulloso.
        Ahora – dijo Mischa decidida.

Todos manos a la obra. Era lindo recordar el arte de nuestra amiga, ella siempre quería que las cosas salieran bien, que todos participáramos de esto y más que nada que nuestro trabajo valiera la pena. Así que todos nos pusimos a practicar en lo que debíamos, Lu se quedó con nosotros para tomar fotografías de lo que era la primera parte de la grabación de un nuevo disco: Show Me This Life.

La batería que había aquí abajo me hacía recordar lindos momentos, me hacía poner melancólico, pero me gustaba esa sensación… porque los recuerdos que se me venían a la cabeza me hacían feliz. Todo lo que pasó valió la pena, todas esas aventuras que viví, todos los malos ratos que enfrenté y todas esas noches que no pude dormir pensando en las cosas que estaba haciendo… todo parecía que al fin tenían sentido.

Ver a la pequeña Cristal practicar su voz fue hermoso, la misma manera en que su madre cantaba poniendo caras frente a un papel que contenía la letra de la canción, empuñando su mano como amenazando a alguien mientras jugaba con sus cejas, eso jamás podría olvidarlo. Escucharla era como retroceder el tiempo, no podía creer que tuviera la misma voz apasionada de su madre, la que nos hizo llegar tan lejos…

        Quien hubiera pensado que nos volveríamos a levantar tras tanto tiempo – reía Mischa junto a Alex en las guitarras.
        Pues nadie – dije serio, descansando.
        Ya era hora de que Nevinger se levantase – dijo Lu.
        Nadie podrá vernos caer nunca más – Cristal se puso de pie – De ahora en adelante todo será diferente, bueno en realidad no – no entendíamos – Solo que tendremos una esencia de juventud, pero Nevinger seguirá siendo Bauer hasta sus últimos días.
        ¿De qué hablas? – reí.
        Ya no los quiero ver lamentándose por los rincones, Nixie Bauer no dejaría que eso pasara, y si ella lo haría, yo también – sonrió.
        Esa es la actitud – dijo Mischa orgullosa.
        Mientras no se te ocurra casarte pronto, estará todo bien – rió Petter.
        Dije que tendremos una esencia diferente – rió Cristal.
        ¿Y que esperan? Yo quiero verlos en acción. Hace muchos meses que ustedes no suben a un escenario y ahora debo tomar buenas fotos – dijo orgullosa Lu.

Aplaudimos animados, ya estaba todo en marcha, teníamos esperanzas nuevas de continuar con todo. La nueva era de la banda comenzaba con fuerzas, las cosas podrían cambiar luego de mucho tiempo y eso me mantenía animado, ansioso como un niño con juguete nuevo, las cosas debían salir bien después de todo.

Subimos todos a compartir con Sean unas gaseosas mientras veíamos televisión, pasando un buen rato antes de marcharnos. Sonó el timbre y yo abrí la puerta encontrándome con un sujeto que me parecía bastante familiar, era músico, de eso no había duda, con un peinado parecido al que tenía Elvis, con una remera negra ajustada, pantalones del mismo tipo, un cinturón agresivo y tatuajes en sus brazos, además de una barba pequeña bajo su labio justo al centro. Sus ojos cafés me miraron extrañado.

        Hola – dijo sonriendo complicado.
        Hola – me extrañé.
        Aquí vivía… Nixie, ¿no?
        ¿Quién eres? – dije un poco desorbitado.
        Tyler Connolly… y debo hablar con la familia de Nixie Bauer – dijo serio.

Pasó un minuto en que me pregunté quien mierda era este sujeto, Sean me dijo que lo dejara entrar y viéramos que era lo que debía decirnos. Ninguno de los presentes lo conocía, excepto Cristal, quien dijo que era el vocalista de una banda que había trabajado con su madre hace muchos años en Canadá. Pero jamás en su vida había hablado con él, solo conocía sus canciones y tal vez lo había visto en televisión un par de veces. Eso nos mantenía preocupados a todos.

Se presentó. Tyler Connolly, vocalista y guitarrista de la banda de rock “Theory Of a Deadman”, oriunda de Canadá, llevaba años en la música. Todo marchaba estupendo, hasta que sacó una voz complicada y comenzó a relatar cuando conoció a Nixie y el asunto que lo traía hasta aquí, justo hoy.

        ¿Sabes Tyler? No nos gustan los rodeos… Ve a tema ¿si? – dijo Mischa.
        Bien – tragó saliva y nos miró a todos como un pobre niño indefenso – Yo y Nixie tuvimos un hijo…

En mi cabeza apareció una melodía asombrosa, tal como en las películas. ¿Pero que mierdas estaba diciendo este sujeto…? Todos nos miramos con la boca abierta, nuestros ojos querían salir corriendo. Nos cayó como un balde de agua fría, lo que el sujeto estaba diciendo era mentira… eso no podía ser cierto, ninguno de nosotros lo había visto, jamás. Siquiera la misma Mischa, jamás había visto a este sujeto con Nixie, nunca. Además, Nixie siempre estuvo embarazada frente a nuestros ojos, jamás nos escondió alguno, menos lo haría con uno de sus hijos… Nada de esto tenía sentido, absolutamente nada de esto lo tenía.

        ¿Qué dijiste? – Cristal se puso a la defensiva.
        Yo y ella tuvimos un hijo, un año mayor que tú… – la miró como pidiendo disculpas.

Y las cosas se salieron de control, el asombro que teníamos todos era como un cuento de hadas mal contado. Demonios, sabíamos que Nixie ocultaba cosas… pero jamás creímos que algo como esto tendría que ver con la chica de cabello anaranjado que conocimos. Todos miramos a Mischa como la culpable, antes de la banda ellas habían estado juntas desde siempre, por lo que si alguien debía saber algo… esa era su mejor amiga, pero ni siquiera ella estaba al tanto de esta impresionante situación.

Se fue a la tumba dejando un caos en todas partes, y en este momento se estaba devastando otro más en su propia casa por su propia culpa. Porque de los presentes nadie entendía nada, claro, a excepción de ese hombre que venía a asustarnos con ese secreto que tan bien guardado tenía la pequeña Bauer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario