La ceremonia comenzó con un bello silencio, todos los rostros admiraban a Brian parao en el altar, nervioso… conversando con Shadow, quien supongo sería su padrino de bodas. Yo tan solo observaba el verde césped que había en mis pies, no quería dirigir la mirada hacia los rostros de ciertas personas que me miraban sin poder creerlo.
Comenzó a sonar música nupcial y todos se giraron para ver llegar a la novia; un blanco y largo vestido la hizo resaltar entre todos los presentes, un gran ramo de lindas flores la acompañaba en una de sus manos, su bella sonrisa la hacía lucir radiante, pero me asombré aún más al ver quien sería el que la entregaría en el altar…
– ¿Es Mustaine? – sonreí sin poder creerlo.
– Eso parece – susurró Dero tomando mi mano.
Las sonrisas abundaban el lugar, Brian reía ampliamente al ver frente a sus ojos a la mujer con quien compartiría su vida; Mustaine resaltaba con su risita y su cabello algo despeinado, pero vestido muy elegante… caminó lentamente al altar en el que esperaba el hombre que los casaría, la madrina de Lu a quien no conocía y claro, el novio con su padrino.
El paisaje era maravilloso, tras el altar se apreciaba el lago adornado con flores sobre sus aguas, una blanca alfombra viajaba desde el altar hasta donde venía Lu por el centro de las hileras de bancas repletas de gente sonriente.
– Se ve hermosa – sonreí.
– Ella es hermosa – me miró Dero.
– ¿Algún día nos casaremos…? – encogí mis ojos de manera tierna.
– Claro que nos casaremos mi amor – me besó.
Sonreí, volvimos la vista a Lu que caminó junto a nosotros y al vernos me hizo una seña de saludo feliz, lo que me conmovió, Dave rió y siguió adelante tomado de su brazo. Llegó al altar junto a Brian, Mustaine tomó asiento y la música se detuvo para dar inicio a la ceremonia…
“Los deseos son permanentes, la apreciación es mutua; silencia el llanto del placer tan solo aceptando el hecho de que compartes tu vida con personas que te quieren de verdad. No arruines el momento, dales lo que puedas y apóyalos tanto como sea necesario, porque en algún momento ya no podrás hacerlo, te arrepentirás de ello… y será demasiado tarde.”
– Por el poder que me confiere la ley… los declaro marido y mujer. Señor Brian Haner, puede besar a la novia – dijo amablemente el sujeto.
– Ya que insiste… – rió.
La tomó por la espalda baja e hizo que arqueara su espalda, besándola así en una posición romántica y como en las películas. Los aplausos se hicieron escuchar, el arroz y los pétalos de rosa blanca comenzaron a volar mientras Brian llevaba en sus brazos a Lu a una limosina que esperaba estacionada alejada del lugar.
Los aplausos y gritos los despidieron, era un ambiente realmente agradable, Shadow pidió la atención de todos y claro, era para anunciar algo importante.
– ¡Gente! La celebración se llevará a cabo en el hotel Centurias, así que por favor les pido se dirijan allá si quieren pasar un buen rato… ¡Los esperamos! – gritó sonriendo.
Comentarios comenzaron a rondar nuevamente, quizá no toda la gente iría a la celebración, pero como sea, irían al hotel en donde estábamos alojando.
– Vaya… tendremos que ir de todos modos – rió Dero.
– Claro que iremos muñeco, es mi amiga – sonreí.
A la lejanía vi como mis viejos amigos me observaban, reunidos en grupo… como en los viejos tiempos, sentí como sus ojos penetraban en mi persona, también estaba Ángela y Corey, claro… eran novios de Mischa y Andréu, no me debería haber asombrado verlos allí.
– Hola Nixie – se acercó Shadow.
Dero lo miró con desprecio y se puso a la defensiva, quizá recordando lo que había pasado hace unos meses atrás, yo levanté mis cejas asombrada, era extraño que se dignara a hablarme.
– Hola…
– Quizá te parezca extraño que te hable, pero solo quería pedirte disculpas por lo que pasó hace mucho… de verdad lo lamento – dijo arrepentido.
– ¿De verdad lo sientes? ¿O hay otras intenciones en tu disculpa? – encogí mis ojos sospechando.
– No digas eso, hablé con muchas personas y claro, no sé como se enteraron… pero de verdad lo siento, no sé porque lo hice… y también te pido disculpas Dero – me miró fijo.
Dero asintió y me aferró a él, Shadow estrechó su mano, a la cual correspondí y las cuentas quedaron saldadas; Matt se fue con su gente y Petter caminaba lentamente hacia donde estaba… así que preferí huir.
– Vámonos rápido… – le susurré a Dero.
– Está bien – asintió.
Caminamos tomados de la mano al auto que Mac nos facilitó, lo abordamos rápido y dirigí mi melancólica vista hacia los chicos que seguían observándome, Dero encendió el motor y durante el trayecto hablamos sobre lo bonito que se veían los novios.
Pasaron 10 minutos para que apareciéramos en el hotel ya nombrado, había llegado poca gente, pero al menos los novios aún no arribaban.
– ¿Avisaras a los chicos que estamos aquí? – me miró Dero.
– No, dejemos que las cosas fluyan… – sonreí.
Nos mantuvimos sentados en una mesita, acurrucados en la silla hasta que comenzó a llegar más gente, acarició mi brazo con una suavidad exquisita y eso me hizo relajar… estaba muy tensa.
– ¡Han llegado los novios! – gritó Zacky con un vaso en su mano.
Eso me hizo reír, recordé el tiempo que Mischa vivió con ese sujeto… era un buen tipo, además de ser un buen oyente de problemas que alguna vez le comenté. Toda la gente se puso de pie, sonriendo y aplaudiendo la llegada de Lu y Brian que, para ser sincera, hacían una bella pareja, ingresaron con un pequeño de la edad de Alexander… sí, era su pequeño hijo, Thomas.
Me sentí emocionada verlos entrar, de ellos emanaba amor puro y verdadero, me hicieron recordar aquel día… mi matrimonio con Richard, el cual obviamente no le comenté a Dero.
Sonreían felices al vernos a todos aquí; gente especial entregó a todos unas copas con champagne y con jugo para ciertas personas, como Lu y Mischa… allí fue cuando me di cuenta de la sorpresa que nos tenía la novia.
– ¡¡Atención todos! – gritó Lu golpeando su copa con una cuchara.
Todos miraron atentos, esperando a que la novia hablara.
– Además de celebrar mi bello casamiento con este sexy gatito… quiero anunciar la venida de un pequeño bebé, fruto del amor que nos tenemos con Brian – sonrió mirando a Haner.
Él se asombro, bueno no mucho, parece que si sabía de lo que Lu hablaba, los aplausos volvieron a aparecer, quizá fue muy rápido en como las cosas estaban pasando, pero era lindo… se sentía bien.
Al rato del brindis y por supuesto del vals de novios, me acerqué a Lu para felicitarla y desearle lo mejor en esta nueva etapa que comenzaba.
– ¡Ya te casaste! – sonreí abrazándola.
– Me alegra que hayas venido Nixie – correspondió.
– Sabías que venía, no podía perderme tu boda… – acaricié su cabello.
– Hay Nix, eres tan dulce… ¿Cómo has estado, todo bien? – levantó sus cejas.
– Ya sabes… las cosas avanzan – reí.
– Me ha encantado tu ultimo trabajo, las canciones son muy buenas… te felicito.
– Me alegro que te gusten Lu, eso me hace feliz…
– Veo que no del todo… ¿has hablado con tus amigos? – susurró.
– No tengo de qué hablar con ellos – dije un poco molesta.
– Claro que si, sabes como están las cosas y con ese festival de pasado mañana creo que si querrán hablar contigo…
– No me importa, es problema suyo, en verdad quiero superar el tema – sonreí.
Respiró profundo, preocupada por la situación… en verdad ella siempre estaba atenta.
– Ve a disfrutar de tu linda fiesta, yo me encargo de mis problemas – sonreí.
– Ya hablaremos después de todo esto Bauer – rió regañándome.
Me apoyé en el borde de una mesa mientras Lu se iba con más gente, miré todo lo que sucedía a mi alrededor, los chicos no dejaban de observarme y eso me incomodaba en demasía… necesitaba un trago, así que fui a la barra.
– Dame un whiskey puro a las rocas, por favor – le pedí al sujeto.
– Tome señorita – me lo dio.
– No sabía que ahora bebes tragos duros, debe ser la vida europea de una artista… ¿no? – rió alguien junto a mí.
Me giré y era él, estaba esperando a que se acercase a mí hace un buen rato, y al fin lo hizo…
– Corey será mejor que te alejes de mí y me evites problemas – bufé.
– Tranquila mi amor, no pasa nada – rió mientras me ponía nerviosa con sus azules ojos.
– Ve a cuidar de tu mujer…
– Vaya, ya no es tu hermana o simplemente Mischa, ¿solo es mi mujer?
– Pero si es tu mujer, no me vengas con cosas ahora – encogí mis ojos.
– No, tú eres mi mujer y lo sabes – susurró.
– No me jodas Taylor… – sonreí sonrojada.
– Extrañaba esa sonrisa… te extraño tanto, ¿Cuándo volverás a California? – me miró apenado.
– Ya tengo una nueva vida allá en Berlín Taylor, no volveré después de todo lo que pasó… – bebí.
Un silencio nos incomodó a ambos, una mano tocó mi hombro, sentí un calor inconfundible…
– ¿Podemos hablar a solas? – dijo indiferente.
– Cuando quieras Mischa… – me giré.
Corey miró sin comprender, pensó quizás que me regañaría por el simple hecho de estar hablando con él, como sea; me levanté y junto a su figura ya con panza en un vestido violeta salimos al estacionamiento… en donde permanecimos un buen rato sin decirnos nada, tan solo miradas.
– ¿Qué es lo que quieres hablar? – dije indiferente.
– Quiero saber si piensas volver, te necesitamos… nos haces mucha falta…
– Sí, claro, ahora me necesitan – bufé riendo.
– Nixie, cometiste errores, lo sé, pero eres mi mejor amiga y no puedo tenerte lejos, de verdad me duele todo lo que está pasando – dijo apenada.
– Ahora lo dices, luego de apoyar a los idiotas en expulsarme ¿cierto? Era mejor guardar silencio y que no importase lo que tu dijeras… – encogí mis ojos.
– ¡Te acostabas con Corey! ¿Cómo querías que reaccionara? Me dolió saber que ustedes aún se encuentran a mis espaldas… es una traición muy grande Nixie, ¿acaso aún no lo entiendes? – dijo molesta.
– Y yo tuve que aceptar el silencio cuando te acostabas con Richard… ¿O eso era diferente…? Espera, ¡no! ¡No era diferente Mischa! ¿Cómo crees que me sentía yo al saber que mi mejor amiga se acostaba con mi novio? – fruncí el seño.
– Al menos te pedí perdón…
– Claro, es fácil solucionar todo con esa frase ¿no? “Lo siento” “No quería hacerlo” Pero en verdad sí querías hacerlo, no me importa lo que pasó con Corey, en verdad solo te enojas conmigo porque él aún me ama y eso… te molesta – dije seria.
– Las cosas son diferentes, no creas que todo gira entorno a ti Nixie, deja de ser tan individualista – dijo entre dientes.
– ¿Ahora soy individualista? – reí.
– Todo lo que has hecho ha sido por ti misma, en verdad siquiera pensaste en nosotros cuando te fuiste a Alemania. Está bien que seas la vocalista, y la líder… aunque en verdad dependamos de ti nunca escuchas lo que tenemos que decir…
– ¿Y qué? Ahora tienen a una mejor chica que puede hacer eso ¿no? ¿Cómo se llama….? ¡Ah sí! Bytha, ¿Ella no será su nueva salvación? La que los ayudará cuando puedan… Já, seguro que sí – sonreí.
– ¡No mezcles las cosas! ¡Sabes perfectamente que yo estoy en desacuerdo con el ingreso de esa puta barata en la banda! – frunció el seño.
– ¿Si? ¿En donde está tu voz de mando Mischa? Siempre te dije que cuando llegara el momento de mi ida, sea cual sea el caso… tú quedarías a cargo… ¡No debiste dejar que ingresara! Hazte escuchar de una maldita vez gran Bauer, no me decepciones, no me importa si estás embarazada o qué, yo siempre di el ejemplo de mando dentro de la banda y si quieres hacerme feliz al menos a la distancia, pues toma tú las decisiones, no escuches a Andréu… – grité.
– Ojala las cosas fueran más fáciles, ojala tu nunca te hubieras ido… y siguieras siendo la misma… no sé que te paso, no se que les pasó a todos… – negó con su cabeza mirando el suelo.
– ¿Eso querías hablar conmigo? – levanté mis cejas enojada.
– No, yo…
Nos interrumpió la llegada de los chicos, era un encuentro poco agradable para mí, me apoyé en un porshe lujoso, me crucé de brazos y reí irónica.
– No puedo creerlo… ¿Esto es una reunión familiar? – encogí mis ojos sonriendo.
– Tanto tiempo… Nixie – sonrió Petter feliz de verme.
De un momento a otro estaba siendo abrazada por Alex, me asombré, sí… era un gesto sincero que me hizo arrepentirme de todo lo que había echo. Sentí su perfume varonil invadir mis fosas nasales, sus brazos me aferraron a él de una manera impresionante… era un sujeto alto, que me levantó por los aires de la emoción.
– Te extrañé tanto – me apretó con fuerza.
– ¿De verdad…? – mis ojos lagrimearon un poco.
– Claro, son dos meses sin verte… solo por televisión pude apreciarte – me sonrió mirándome a los ojos, sosteniendo mi rostro entre sus manos.
Sonreí y nos separamos luego de un rato cálido, Andréu me miró soberbio como siempre, se mantuvo a la distancia con las manos dentro de los bolsillos de su pantalón; lo miré indiferente sin decir nada, nuestras miradas se mantenían fijas una en la otra y los chicos comenzaron a incomodarse.
– ¿Qué miras? – dije molesta.
– Te observo – rió.
– Observas algo inalcanzable – lo provoqué.
– ¿Ah si? Pues tampoco quiero alcanzarlo – bufó.
– Chicos cálmense… – susurró Petter.
– ¿Qué se siente traicionar a tu mejor amiga? – encogí mis ojos.
– No lo sé, no eh traicionado a Mischa – levantó sus cejas.
Me enfurecí, estaba ignorando todo lo que alguna vez vivimos.
– Que bien que no lo hayas echo…
Caminé para volver adentro, una mano sostuvo mi brazo deteniéndome y su mirada de aflicción me hizo sentir pésimo.
– Él no quiso decir eso – lo excusó Petter.
– ¿No? ¿Qué quise decir Petter? – rió Andréu girándose.
– No sé en qué momento te volviste un idiota Andréu, te arrepentirás de todo lo que estás haciendo – lo miré indiferente.
– Eso lo veremos Bauer… – me miró molesto.
– Procura no convertirte en algo parecido a Bytha o te juro que…
– ¿Qué? ¿Intentarás matarme como lo hiciste con ella? – gritó.
Hice que Petter me soltase y me fui adentro dejando atrás a los que alguna vez fueron mis amigos, en la entrada choqué con Naomi que venía saliendo quien sabe a donde, no sé que carajo hacía aquí abajo.
– Nixie, ¿Qué te sucede? Me detuvo Corey, tomando mi brazo.
– Nada… ¡Déjame en paz! – rompí en llanto.
Naomi quedó mirando a Taylor de una manera fija, como una obsesionada…. Lo que no me gustaba para nada, él me pertenecía, lo que me hizo enojar. Dero apareció de la nada, empujando a Corey a un lado y me llevó arriba, Naomi fue con nosotros; entramos en la habitación ignorando a todos los presentes incluso a mis propios hijos. Corrí al baño para que los niños no me vieran llorar, Dero me siguió hasta que me abrazó y me tuvo en su regazo, me aferré a él lo que más pude.
– ¿Por qué me odian tanto…? – lloraba a más no poder.
– Tranquila…
Él no decía nada, solo acariciaba mi cabeza y la besaba constantemente para hacerme sentir segura, me ardía el alma y me sentía la peor personas del mundo; no era el día perfecto para que todo esto pasara, era el matrimonio de Lu y para peor, la fiesta para mí había acabado…
No hay comentarios:
Publicar un comentario