sábado, 5 de noviembre de 2011

Chapter 59.


Una paz interna provocada por el remordimiento hacía de esta situación algo mucho mejor de lo que parecía…

Había llegado el gran día, el juicio estaba a segundos de comenzar; la tensión abundaba en el lugar… Yo estaba sentada atrás del abogado querellante que acusaba a Mischa de traficante, junto a mi estaban los chicos de mi banda y Nevinger, también Corey, Richard, Ángela y Aya, incluso la perra de Bytha; todos estábamos ansiosos  por lo que podía suceder. Cuando entró el juez todos nos pusimos de pie, saludó a los presentes y dio a conocer el propósito de este tribunal... cosa que todos ya sabíamos.

         El juicio entra en sesión – dijo golpeando su martillo.
         Llamo a la señora Sofía Escobar Mayo al banquillo – dijo en voz alta el abogado.

Y fue allí cuando Mischa se puso de pie y caminó a esa fea banca de los acusados, tomó asiento y nos miramos fijamente, respiró profundo mientras nuestros marrones ojos se observaban y el calvario comenzó.

            –    ¿Cómo se declara? – preguntó el fiscal.
  –         Inocente – susurró Mischa.

Sonreí levemente, el bogado comenzó a hacerle preguntas de diferente índole, estábamos aburridos hasta que llegó el momento…

         Yo sé a quien están buscando – dijo lentamente, complicada.

Hubo silencio absoluto, tragué saliva bruscamente mientras el abogado miró interesado a la gran Bauer, Guadalupe quedó atónita con lo que había oído, nadie comprendía lo que sucedía.

         ¿Si…? ¿Quién es el culpable, señora Escobar? – encogió sus ojos.
         Llegó el momento… Vamos Mischa… – murmuré.

Mischa dudó si hacerlo, me miró fijo en un tortuoso silencio, su mirada era terrible… encogí mis ojos y asentí con cautela para que nadie se diera cuenta, suspiró y decidió hablar.

         La culpable es ella… – me apuntó.

Todas las miradas me atacaron, el juez y los abogados fruncieron el seño mientras me miraban, los nervios comenzaron a aterrarme y ya no estaba segura de lo que hacía…


DÍAS ATRÁS…

         ¿Qué es lo tan importante que tienes que decirnos? – sonrió Petter ingenuo.
         Sí, dinos porque has venido Nixie – agregó Alex curioso.
         Han sucedido muchas cosas, son tantas… que me han hecho tomar drásticas decisiones – los miré seria.
         ¿Si? ¿De que estamos hablando? – preguntó Andréu.
         Ustedes saben que han incriminado a Mischa injustamente con este asunto de las drogas…

Los chicos miraron extrañados a la gran Bauer, quizá ya estaban imaginando lo que yo estaba pensando… pero nada estaría claro hasta que terminara de hablar.

         Ve al grano Nixie – dijo Mischa muy molesta.
         ¿Qué sucede? – preguntó Mr. B. impaciente.
         Quiero que testifiquen en mi contra para ser declarada culpable y así salvar a Mischa – los miré con los ojos encogidos.
         ¡¿Qué?! – dijeron al unísono.
         ¿Estás demente? – gritó Alex.
         ¿Por qué quieres que hagamos esa tontería? – frunció el seño Petter.
         Lo mismo le pregunté yo – bufó Mischa.
         ¿Y tú lo sabías y no nos dijiste? – alzó la voz Sidlander.

Hubo un molesto silencio mientras ellos fruncían el seño al mismo tiempo que negaban con su cabezas mirando a Mischa, yo me mantuve serena, no me conformaría con NO como respuesta… sonreí levemente y Andréu rompió el silencio.

         Y yo quería pedirte perdón después de todo lo que te hice… – dijo dolido.
         Acepta y te perdonaré…
         ¿Cómo quieres que lo haga? Yo quiero tenerte cerca… y en prisión no podría ser así
         ¿Prefieren que Mischa vaya a prisión? ¿Recuerdan lo que pasó la ultima vez? – reí.
         No quiero a ninguna tras las rejas – dijo Alex molesto.
         ¿Cómo no entienden? – grité – Ella está embarazada, tiene muchas cosas que hacer… tiene mucho por delante, tiene a un gran hombre a su lado… – comencé a lloriquear mientras gritaba.
         ¿Es por Corey que estás haciendo esto? – dijo el francés, molesto.
         No… no es por eso – dijo Mischa complicada.

No pude evitar llorar, el dolor seguía presente tal como todos los recuerdos de su persona; Mischa me abrazó mientras intentaba contenerme.

         ¿Qué fue lo que pasó…? – Petter se puso de pie preocupado.
         Dero murió – dije ya más tranquila, secando mis lágrimas.

Los ojos de los chicos querían salir corriendo, mis manos que estaban sobre la mesa fueron cubiertas por las cálidas caricias de los tres chicos, se disculparon y me dieron su pésame, me miraron más tranquilos… esperando que dijera algo.

         Se los pido como su jefa, como su compañera… confidente, amiga y sobre todo como una hermana, háganlo… – susurré.
         No quiero hacerlo… – susurró Andréu.
         ¿Qué pasará con tus hijos? ¿La banda…? Y tu carrera… – exclamó Alex.
         Ellos ya aceptaron, mis hijos se quedarán con sus respectivos padres… Lilian y Alexander se irán a New York con Richard y Cristal se quedará con Corey. Ya no tengo nada que perder, todo se ha derrumbado como un castillo de arena – sonreí con los ojos llorosos.
         Si tú lo quieres… yo te apoyo con el dolor de mi alma – dijo Petter apenado.
         Yo también – Alex apretó su mandíbula.
         ¿Y tú? – miré al francés.
         Solo si prometes volver con nosotros cuando todo esto acabe… y que me perdones por supuesto – sonrió.
         Todo eso y mucho más… – sonreí cálidamente.
         Entonces sí…
         Ves, ya está dicho Mischa… estás a salvo.
         Me sigue disgustando la idea – bufó.
         Espera Bauer… ¿Cómo harás para que te culpen? – preguntó Petter.
         Si hay alguien que sabe mentir… es ella – dijo fríamente Mischa.
         ¿Y qué diremos nosotros? – dijo Alex.
         Que me notaban extraña el último tiempo, que Andréu me encontró droga y por eso estaba tan furioso conmigo… que le temía a la policía y por eso me fui a Europa, eso sería lo principal… y que no entienden como la gente no se dio cuenta de que estaba metida en algo extraño – sonreí.
         Eso suena como si fuera cierto – rió Alex.
         Esa es la idea – reí.

Ellos asintieron ya dispuesto a darme su apoyo en todo lo que se aproximara, mi hermana seguía molesta con lo que estaba haciendo.

         Mischa, esto es una forma de pagar todos los errores que eh cometido contigo y con todos… pero en especial contigo, arreglar todo el daño que te eh echo en todo este tiempo… tu tienes mucho que vivir, pronto nacerán estos pequeños y no quiero que estén con una asistente social; esto es algo que yo merezco hace mucho tiempo… desde aquel accidente – sonreí levemente.
         ¿Qué mereces? ¿De que hablas? – preguntaron los chicos.
         Pues… esto es algo que solo Mischa sabe, pero como es la hora de ser sinceros voy a contárselos… – susurré.

Les conté aquella vieja historia de aquel accidente en Texas hace algunos años, recibí críticas  y mucho asombro de parte de los chicos; ahora habían comprendido de cierto modo el porqué de todo esto; hubo conversaciones que hacían falta entre los cinco… e incluso se aclaró todo el problema que existió entre Andréu y yo.
Parecía que todo iba bien, como si no existiera un pasado oscuro… dicen siempre que las reconciliaciones son realmente motivadoras y son impulsos que nos ayudan a continuar haciendo bien todo, pero en verdad ¿eso era cierto? En realidad ni yo lo sé, y en verdad yo sé muchas cosas, pese a ello siempre intento solucionar todo con buenos pensamientos… ser positiva no es mi fuerte, mucho menos intentar no ser directa; soy lo menos sensible que alguien puede conocer, soy dura y poco discreta, esto me ha ayudado en mucho, pero otras veces me juegan un mala pasada. Como sea; sinceramente estaba dispuesta a arruinar mi vida cierta cantidad de tiempo a cambio de que mi hermana… mi mejor amiga me perdonase de una vez por todas; ella siempre ha dicho que me perdona luego que me disculpo (cosa que no hago nunca), pero sé perfectamente que guarda un poco de rencor tras cada situación, sobre todo por las que yo la eh echo pasar, es decir… ¿Quién no guarda rencor contra la persona que se acuesta con tu parea? Pues todo el mundo lo hace, yo inclusive…
Ha llegado el momento de reflexionar un poco, no quería hacerlo pero la situación lo merita y se vuelve casi indispensable. Yo eh vivido demasiado, los errores se vuelven parte del día a día, es casi imposible poder sonreír sin recordar un mal momento… hay tantos de ellos que pareciera mentira por todo lo que eh tenido que pasar para llegar tan lejos. Es duro, como es de imaginarse, pero ya no sé si todo eso valió la pena… ya ni siquiera estoy feliz con lo que soy hoy en día, no tenía planeado todo esto antes de comenzar…
   
HACE 8 AÑOS…

         ¡Eres una perra mentirosa!
         ¡Tú no tienes idea por todo lo que pasé! – grité molesta.
         Sí… claro, ¿y por eso te acostabas con el alemán ese? – frunció el seño.
         ¿Tú podías casarte con otra y yo no podía tener novio? ¡No se en que mierda de mundo vives Corey! – lo apunté.
         ¡Tú me abandonaste!
         Tú dijiste que era mejor que me fuera con Arch Enemy a Finlandia, ¡no me digas ahora que yo tengo la culpa!
         No sabes cuanto me arrepiento de haberte conocido – encogió sus ojos.
         No seas tan hiriente… – susurré.
         ¿Él es el padre de tu hija? – levantó sus cejas.
         Eso no te interesa – esquivé su mirada.
         No, no puede ser él… ¿Quién mierda es el padre de tu hija? – gritó.
         Ese no es problema tuyo – grité.

Bufó tal como un toro rabioso, me miraba con odio y dolor, no le gustaba el verme aquí en Iowa, frente a él… en verdad ni siquiera sé porque quería verlo después de lo que había escrito en sus cartas.

         ¿Por qué has venido? ¿Por qué ahora? – me miró mientras apretaba su mandíbula.
         Porque formé una banda… yo soy vocalista – susurré con miedo.
         ¿Una banda? ¿Cantante? ¿Por qué simplemente no la formaste allá en Europa?
         Porque es un proyecto que inicié con Mischa… ¿la recuerdas? – sonreí melancólica.
         ¿Tú amiga guitarrista? Sí… la recuerdo – dijo molesto.
         Ya tengo a un bajista y un baterista, tengo canciones escritas y todo está listo…
         ¿Y el oto guitarrista?
         No es necesario… con Mischa es suficiente – sonreí.
         ¿Y que tiene eso que ver conmigo? ¿Por qué has venido a verme? – dijo entre dientes.
         Pensé que sería bueno encontrarnos, vernos las caras después de la linda historia que vivimos – mis ojos se tornaron lagrimosos.
         Eso quedó en el olvido, yo estoy casado y tú creo que tienes novio, no hay nada de que hablar.

Me dolía el echo de que el hombre que más amé ahora no quería verme, más aún… él era el padre de mi pequeña, pero no pensaba en decírselo.

         Será mejor que te vayas, Scarlett está a punto de llegar – miró la puerta.
         Está bien… pero recuerda algo – dije molesta.
         ¿Qué? ¿Qué eres una cualquiera? – dijo irónico.
         Te arrepentirás de todo lo mal que me has hablado… te demostraré que estás equivocado idiota
         ¿Si? Eso lo veremos
         No tienes idea de lo diferente que serán las cosas Taylor…
         ¡Vete de mi casa!

Abrí la puerta y lo miré por quizá una última vez.

         Recuerda lo que te dije – sonreí victoriosa.
         No quiero volver a verte – dijo entre dientes.

Tras cerrar esa puerta mi objetivo era demostrarle al mundo quien era en verdad, lo equivocado que estaban todos… yo era mejor de lo que creían.



La vida es corta... rompe reglas, perdona rápido, besa lento, ama de verdad, ríete sin control y nunca dejes de sonreír, por más extraño que sea el motivo. 
Puede ser que la vida no sea la fiesta que esperábamos, pero en tanto estemos aquí, debemos bailar...

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